Aumenta la preocupación en los rubros que no pueden reabrir
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El sector gastronómico está próximo a abrir sus puertas con un estricto protocolo sanitario. Los cines, locales bailables y salones de fiestas deberán esperar
Desde hace cerca de tres meses, cuando se decretó la cuarentena por el coronavirus, la actividad comercial detuvo su ritmo y, aunque paulatinamente se fueron habilitando algunos rubros, otros siguen esperando que la medida de aislamiento social, preventivo se flexibilice.
Los comercios de gastronomía, que comprende a restaurantes, bares y confiterías y los deportes en lugares cerrados son los que están más cerca de volver a trabajar.
Oportunamente, los empresarios presentaron un protocolo sanitario para el funcionamiento, que comprende modificaciones en la distribución de las mesas y otros cuidados para proteger a los clientes y a sus propios trabajadores.
Por su parte, desde el municipio aún no se define el pase a la Fase 5 debido al mal comportamiento de ciertos sectores de la comunidad que no respeta las medidas de distanciamiento ni los horarios permitidos para determinadas actividades; a pesar que la situación de contagios parece estar controlada.
La situación general provoca incertidumbre y los propietarios ven complicada su situación financiera, y no descartan la posibilidad de pedir algún tipo de prórroga de tasas, para continuar en la actividad.
Este proceso gradual de reapertura de la economía se va realizando en base a la evolución del virus en la ciudad por lo que, de seguir sin la aparición de nuevos casos, se estima que el mes próximo se habilitarían los gimnasios, cuyos representantes han mantenido diversas reuniones con autoridades municipales y presentaron un protocolo que se fue adecuando a los requerimientos de salud.
Mientras que los locales bailables, salones de eventos y salas de cines se estima que serán los últimos en volver a trabajar.
Gastronomía, boliches y cine
Luego de casi tres meses, en Tandil se realiza una prueba piloto para abrir los cafés y locales gastronómicos, que comprende a restaurantes, cervecerías, cafeterías, y afines que cumplen un estricto protocolo.
En ese sentido, el empresario Fabián Cuello indicó que “en estos días estamos evaluando la posibilidad de poder abrir”.
A tal efecto se le requiere que haya un 50 por ciento de la ocupación para respetar el distanciamiento, otros recaudos para la manipulación y servicio al público. Agregando que “hasta el día de hoy estamos en situación de emergencia pero abriremos si es ciento por ciento seguro y ya en fase 5”.
Vale destacar que, en la mayoría de los casos, la reapertura comercial implica una cierta inversión y una reconversión del espacio para respetar la distancia entre las personas, por tal motivo, Ariel Ruiz, propietario de un local bailable, expresó que “nadie se expide sobre este tema, pero creo que hasta que no salga la vacuna no va a haber posibilidad para esta actividad”.
Este rubro es uno de los más complicados y está en situación crítica por lo que el empresario no descartó plantear al municipio la condonación de impuestos para el período de inactividad y la prórroga de los permisos que les son requeridos.
Entiende que el sector está desprotegido, “y nadie dimensiona el efecto post pandémico”.
Por otra parte, las salas de cine cerraron sus puertas el domingo 15 de marzo y las empresas cinematográficas postergaron los estrenos para fin de año o el próximo y el empresario Pedro Acosta afirmó que “el cine como muchas otras actividades será de las últimas en abrirse”.
A pesar de la inactividad debe afrontar los gastos fijos y su personal se encarga de hacer el mantenimiento para que no se dañen los equipos y tomando como referencia lo que sucede en Europa afirmó que “la gente está con miedo y no va a ser fácil que vuelva al cine”·.
Preparativos
En tanto, los propietarios de gimnasios y natatorios han presentado con anticipación un protocolo sanitario y esperan se resuelva su situación una vez que se avance a la fase 5. “Los cinco representantes no hemos asesorado e intercambiamos opiniones con cámaras de otras provincias”, destacó Carlos Rens.
Estos espacios deben adaptarse y demarcar un espacio de 4 m2 para respetar el distanciamiento social y colocar mamparas de policarbonato o vidrio en las entradas.
Mientras tanto, aguardan la aprobación del protocolo, aunque la complejidad está planteada en si la aplicación de las medidas sanitarias permiten que la actividad resulte redituable.
“Hay cosas que son inviables, porque si nos dicen que tiene que haber una persona por andarivel en la pileta, es mejor dejarla cerrada”, puntualizó Rens quien estima que las clases de movimientos libres se habilitarán en julio y el entrenamiento, en agosto.
Los salones de fiesta también atraviesan una realidad complicada y no se habla de una reapertura inmediata, Juan Debenedetto indicó que “con suerte volveremos a trabajar a fin de año y hasta que no haya vacuna la gente no va a hacer fiestas”.
Por su parte, el empresario y organizador de eventos, Martín Molina indicó que “creo en septiembre u octubre se podrán hacer reuniones o cenas para entre 30 y 40 personas, respetando el distanciamiento”.///