A 10 meses del asesinato de Fiorito no hay ningún detenido
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Un crimen a quemarropa, que aún no cuenta con pistas firmes
Ayer se cumplieron 10 meses del asesinato a quemarropa de Alejandra Fiorito (49), quien fue acribillada a balazos en el interior de su automóvil y también recibió una puñalada en el abdomen.
Parece que el mafioso pacto de silencio que envuelve el feroz crimen se sostiene y nadie está dispuesto a brindar alguna pista, algún dato fehaciente que permita redireccionar la investigación policial y judicial.
La causa estaba en poder de los agentes de la DDI pero en los últimos días hubo un recambio de autoridades y, seguramente, se analizará con los nuevos funcionarios el conmovedor caso que se produjo el año pasado en plena “cuarentena obligatoria”.
Hasta ayer no había detenidos, a pesar de las sospechas sobre la posible participación de algunos individuos que estarían vinculados a la comercialización de estupefacientes.
Luego de perpetrado el crimen, llegó a Necochea un grupo especializado de la Procuración bonaerense para ayudar a los investigadores locales, pero “el silencio” es lo que manda hasta el momento y la impunidad es la que impera.
La querían muerta
La mujer fue acribillada a balazos en el barrio Capuchinos, en el interior de su propio automóvil. Cinco proyectiles de un revólver calibre 38 perforaron el cuerpo de la víctima.
Se estima que dos de los disparos fueron a quemarropa (con el arma apoyada sobre el cuerpo de la víctima) y terminaron con su vida, pero también hubo una puñalada en la zona del abdomen.
El ensañamiento de parte del o de los autores del asesinato fue evidente y un investigador judicial aseguró en su momento: “La querían ver muerta, si o si”, expresó con sorpresa ante semejante ataque.
Había droga
La policía descubrió el hecho luego de la advertencia de un vecino que pasaba por avenida 58 entre 85 y 87, y notó la presencia de un vehículo bastante mal estacionado, casi en la mitad del camino, en sentido a la Plaza Dardo Rocha.
El hombre observó el tremendo cuadro de situación y de inmediato, dio aviso al servicio de emergencias 911. Los efectivos encontraron luego alrededor de la víctima, 29 envoltorios de cocaína preparados para ser comercializados.
¿Habrá sido un mensaje pandillero de parte del o de los responsables de semejante episodio de violencia y muerte?
Pasaron 10 meses del asesinato y no hay detenidos ni tampoco pistas firmes. La investigación continúa abierta y la Fiscalía de Delitos Complejos tiene la esperanza de recibir “alguna información” concreta.
¿Quién puede aportar ese dato relevante? Alguien del entorno a Alejandra Fiorito, familiar o allegado directo que pudiera brindar evidencias a los investigadores policiales y judiciales para que puedan acercarse a la verdad.
Un ajuste de cuentas
Los investigadores consideran que semejante ataque a tiros está relacionado con un “ajuste de cuentas” y estarían involucrados integrantes de bandas que se dedican a la comercialización de estupefacientes.
Horas después de descubrirse semejante crimen, personal de la DDI y de la Seccional Tercera de Policía, allanó la vivienda de la mujer en calle 24 casi 57, donde se encontró algo de droga, anotaciones y una balanza de precisión.
Alejandra Fiorito fue encontrada sin vida en el interior de su auto la mañana del 30 de julio del 2020, cerca de las 9.30, varias horas después de cometido el feroz crimen, que se estima se produjo entre las 22 y las 23.30, en avenida 58 entre 85 y 87.
Asimismo, los policías retiraron de la casa un cuaderno con algunas direcciones y nombres de individuos, entre otros elementos de interés para la causa.
Lo cierto que por ahora no hay rastros concretos sobre los posibles autores del asesinato, que provocó resonancia en la población por la manera en que se cometió.