A 13 años del homicidio de un joven en los festejos de Año Nuevo
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La muerte de Gastón Díaz es un emblemático caso de gatillo fácil
En la madrugada del miércoles, los festejos de Año Nuevo tendrán para muchos vecinos un sabor agridulce. Ese día se cumplirán 13 años de uno de los casos más emblemáticos de gatillo fácil registrados en nuestra ciudad.
Un caso que no sólo provocó la terrible pérdida de un joven, también sumió en la desgracia a la familia del autor del disparo fatal. Además salpicó a la fuerza policial.
Lo que comenzó como un festejo de Año Nuevo se convirtió en una tragedia que nunca debió haber ocurrido y terminó con la vida de un joven y con un policía exonerado y condenado a prisión perpetua.
La muerte de Gastón Díaz, en la madrugada del 1º de enero de 2007, conmocionó a nuestra ciudad y cobró trascendencia nacional al conocerse cómo se desarrollaron los hechos.
El joven fue víctima de gatillo fácil. Un disparo en la nuca, a muy corta distancia, puso fin a la vida de Gastón, que había salido a festejar el Año Nuevo con sus amigos y tuvo la desgracia de verse envuelto en los disturbios que fueron reprimidos por la policía con un irracional uso de fuerza.
En el mismo incidente, en inmediaciones de 26 y 79, otro policía disparó contra el primo de Gastón, pero no llegó a herirlo.
Irracional respuesta
Aquella madrugada, Gastón Díaz había salido a festejar con sus amigos y se vio envuelto en un incidente con otros jóvenes. Se produjeron corridas por la zona balnearia y efectivos policiales intervinieron con el fin de calmar a los revoltosos.
Pero rápidamente la intervención de uno de los policías que participaron en el procedimiento excedió el uso razonable de la fuerza. Alberto Quesada tenía 47 años y había trabajo 22 años en la Policía, donde llegó al rango de sargento.
En aquella madrugada trágica, según el testimonio de la hermana de la víctima durante el juicio, “lo alcanza (a Gastón), le pone un brazo sobre el hombro y con la otra mano le apoya la pistola en la nuca y le pega un tiro”.
Quesada siempre negó que los hechos se hubieran producido de esa manera y una de las policía que intervino en el procedimiento lo apoyó.
El ex sargento dijo que tropezó y el arma se le escapó de la mano y se disparó.
La oficial que apoyó la versión de Quesada fue procesada al final del juicio por falso testimonio.
En junio de 2008 Quesada fue condenado a prisión perpetua por “homicidio calificado”. Sin embargo, siete años más tarde, en junio de 2015, la Corte Suprema dejó firme la condena a prisión perpetua contra el ex policía bonaerense acusado de asesinar de un balazo en la nuca a Díaz.
La defensa del ex policía apeló la sentencia, que fue ratificada por la Suprema Corte bonaerense en 2014. Ante ello la defensa recurrió ante la Corte Suprema, la máxima instancia judicial del país.
En principio la causa había sido caratulada como “homicidio culposo”, pero la fiscal Analía Duarte finalmente imputó al ex sargento Quesada por “homicidio agravado”, y el tribunal lo condenó a perpetua.
En su último acuerdo, la Corte -con las firmas de los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, rechazó el recurso de queja presentado por la defensa del imputado, a cargo del abogado Sergio Sosa Ortega, y dejó firme la sentencia.///