A 25 años de una hazaña inolvidable
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El 19 de abril de 1998 Luz y Fuerza se consagró campeón de la Liga Nacional de Voleibol en una final disputada en el Piso de los Deportes
Hace 25 años, la ciudad de Necochea se destacó a nivel nacional gracias a un logro deportivo de gran envergadura. El 19 de abril de 1998, un equipo de jóvenes talentosos y relativamente desconocidos se coronó campeón de la Liga Nacional de vóleibol en una emocionante final disputada en el Piso de Deportes del Club Rivadavia.
Luz y Fuerza tuvo que enfrentarse en la final al favorito Ferro Carril Oeste, un equipo experimentado que contaba con las habilidades de dos medallistas olímpicos: Waldo Kantor y Hugo Conte.
Sin embargo, el equipo de Necochea logró imponerse y obtener la victoria, dando lugar a una jornada épica que fue presenciada por una multitud de 2.500 personas en el estadio y otros cientos que no pudieron acceder y debieron seguir el encuentro por una pantalla gigante instalada en las inmediaciones.
La gesta de Luz y Fuerza fue destacada en los medios de comunicación de todo el país, convirtiéndose en una noticia que trascendió el ámbito deportivo. Es importante destacar que este logro se convirtió en un hito histórico para la ciudad de Necochea, que durante ese año no fue noticia por escándalos políticos o destapes en la costa, sino por la hazaña deportiva de un grupo de jóvenes talentosos que supieron superar todas las expectativas.
Un largo camino
La victoria de Luz y Fuerza en la Liga Nacional de vóleibol en 1998 fue el resultado de un proceso que se inició dos años antes, cuando el equipo logró clasificar para competir en ese nivel de juego. Detrás de este logro hubo un activo dirigente llamado Marcelo «Popi» Carabajal, quien desde el principio soñó con la posibilidad de que el vóleibol de Necochea llegara a lo más alto.
Este sueño se concretó gracias al esfuerzo de un equipo joven y talentoso que había llegado más lejos de lo esperado, liderado por los entrenadores Hugo Fiorentino y Fernando Esparraguera.
Pero la clave para consolidar el éxito fue la llegada de Jorge Bellendier, director técnico de la Selección argentina juvenil en aquel entonces, quien asumió como entrenador de Luz y Fuerza en la Liga Nacional.
Bellendier había sido asistente del seleccionador de la mayor, Daniel Castellani, durante los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996. Con su experiencia y habilidad, Bellendier fue capaz de llevar al equipo de Luz y Fuerza a la cima del vóleibol nacional, convirtiéndolos en campeones indiscutidos de la Liga Nacional en una gesta que quedará por siempre en la memoria de la ciudad de Necochea y del deporte argentino.
La ilusión
El sueño de participar en la Liga Nacional de vóleibol comenzó a materializarse dos años antes de la histórica victoria de Luz y Fuerza en 1998. El dirigente Marcelo «Popi» Carabajal lideró las gestiones para obtener la plaza en la Liga y con el equipo de jóvenes valores llegaron más lejos de lo esperado.
Los primeros años de la conducción técnica estuvieron a cargo de Hugo Fiorentino y Fernando Esparraguera, mientras que Jorge Bellendier, entonces director técnico de la Selección argentina juvenil, se convertiría en el entrenador del equipo campeón. El plantel estaba compuesto por jugadores como Agustín Fernández, Rogerio Castaldelli, Marcos Vinicius Eloe, Osvaldo Amitrano, Hernán De Luca, Gastón Alvarez, Gustavo González, Leandro García Mónaco, Martín Meana, Emiliano Knudsen, Rodrigo Díaz y Pablo Meana. El cuerpo técnico lo completaban Carlos Rens, Hugo Fiorentino, Horacio Espinosa y Antonio Amitrano.
En la primera fase de la Liga Nacional, Luz y Fuerza ganó en sus tres primeros partidos como local y se ubicó sexto en las posiciones, logrando el objetivo de alcanzar los play off. En cuartos de final, superó a Mendoza de Regatas en dos partidos y avanzó a semifinales. El público acompañó al equipo de manera entusiasta durante toda la campaña, en contraste con dos años atrás cuando el mismo rival los había derrotado en la primera edición de la Liga.
Del entusiasmo a la locura
Los éxitos deportivos del equipo de vóley comenzaron a llamar la atención del público, que solía estar más interesado en otros deportes. El equipo demostró su carácter en las semifinales, donde se enfrentaron al favorito Obras de San Juan. A pesar de perder la revancha, el equipo consiguió una histórica victoria en el tercer y decisivo partido al día siguiente en un estadio repleto de hinchas locales.
En la final contra Ferro, Luz y Fuerza sorprendió al ganar el primer partido en Caballito y demostrar que no serían un equipo fácil de vencer. A pesar de perder el segundo partido, el equipo logró dos emocionantes victorias en su cancha, lo que provocó una celebración masiva en toda la ciudad.
En total, el equipo jugó 33 partidos en la temporada 1997-1998 de la Liga Nacional, ganando 22 de ellos y demostrando su temple en momentos clave. Esta hazaña deportiva seguirá siendo recordada por siempre.///