A 70 años del fallecimiento de un médico inolvidable
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/08/13-historia-e1502648822267.jpg)
José Cirilo García Landera fue un médico fiel al juramento hipocrático. En la actualidad el hogar de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados lleva su nombre
Redacción
Ecos Diarios
Dentro de días se cumplirán 70 años del fallecimiento de un médico que dejó una profunda huella en el corazón de los necochenses: José Cirilo García Landera.
El recordado profesional murió el 9 de septiembre de 1948, en la ciudad de Buenos Aires, pero había vivido en Necochea la mayor parte de su vida.
García Landera fue recordado durante años por su entrega y fidelidad al juramento hipocrático. Atendía a sus enfermos sin hacer distinciones y muchas veces cobrando poco, mal o nunca.
Como muchos médicos de esa época a veces sus servicios los trocaba por una yunta de gallinas o unas docenas de huevos.
Medicina y política
De padres inmigrantes, provenientes de la localidad española de Guriezo, García Landera nació en Alberti, Provincia de Buenos Aires, junto con sus hermanos Luis y Matilde Eugenia.
Al quedar huérfanos de pequeños fueron criados por su tía doña Higinia Nuñez de Ubilla, gran benefactora del Hogar de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Buenos Aires.
Esa congregación religiosa había llegado de Valencia, España, a la Argentina en 1931.
La especialidad de García Landera era la cirugía y fue durante muchos años jefe del área en el Hospital Díaz Vélez, establecimiento que también dirigió.
También militó en la política. Fue presidente del Comité Necochea del Partido Demócrata, ocupó la presidencia del Consejo Escolar y fue comisionado municipal.
En 1946 fue candidato a senador provincial.
Herencia
Falleció el 9 de septiembre de 1947, a los 48 años, luego de sufrir una enfermedad que lo había obligado a dejar Necochea y radicarse en Buenos Aires.
Tras su fallecimiento, su hermana, Matilde Eugenia García Landera de Emiliani decidió construir íntegramente un hogar de ancianos en Necochea en memoria del médico y donarlo a sus queridas Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
Durante muchos años los necochenses recordaron a García Landera por su sencillez y bondad.
Un justo homenaje
El lugar donde se erigió el Hogar García Landera es un sitio de valor histórico. El lugar estaba predestinado, por allí había cruzado y escrito sobre el Kem-Kem el padre Cardiel en 1748.
Por su privilegiada ubicación, desde aquel lugar se podía observar a finales del siglo XIX y principios del XX, las carretas y diligencias que cruzaban el río por el cercano Paso de Cardiel (al lado del actual Club Del Valle) y pasaban repechando la loma por el terreno del hogar y desde allí se concentraban en la actual Plaza de las Carretas de las avenidas 43 y 74.
Luego se construyó allí cerca el Puente del Ferrocarril que vincularía a Necochea con Buenos Aires.
Necochea era una ciudad en pleno crecimiento cuando, el 28 de marzo de 1948, se puso la piedra fundamental del hogar.
Decían los diarios de entonces:
«Destacadas proyecciones alcanzó o homenaje tributado ayer a quien en vida fuera el doctor José García Landera. Consistió el mismo en la colocación de una placa recordatoria en el Hospital General Díaz Vélez. Terminada la ceremonia la concurrencia se dirigió a la quinta 114, donde se colocó la fundamental del hogar de ancianos. Hablaron, entre otros, el profesor Sebastián de María».
La construcción del hogar comenzó de inmediato sobre los terrenos donados por Higinia Nuñez de Ubilla y Matilde Eugenia García Landera, tía y hermana del médico.
Poco después, un pequeño, pero abnegado grupo de las Hermanitas de los Hermanos Desamparados llegó a trabajar en el hogar. Sor Leonides, que era la madre superiora, sor Consuelo, sor María, sor Dolores y sor Carmen, comenzaron a trabajar con los 40 ancianos que habitaron el hogar.
En aquel entonces, estaba todo por hacer, faltaban roperos, camas, provisiones, combustible y muchos utensilios para alcanzar las comodidades mínimas que había que cubrir.
De a poco, el grupo de religiosas venció todas aquellas primeras dificultades.
Durante los primeros 25 años de vida, el hogar recibió gran ayuda del pueblo de Necochea, ya que muchos niños que conocían o recibieron desinteresada atención médica del doctor García Landera, ya hombres, se acercaron a ayudar a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
A 70 años de la colocación de la piedra fundamental del Hogar y 66 del fallecimiento de García Landera, muchos de los niños que fueron atendidos por el médico aún lo recuerdan con simpatía. Es recordado como un cirujano eminente, que por su generosidad y desprendimiento supo ganarse un lugar en el corazón del pueblo.///