A cuatro años de un accidente trágico y un largo proceso judicial
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Hace cuatro años se produjo un accidente que conmocionó a la ciudad y que derivó en un largo proceso judicial que concluyó con una condena mínima a un conductor que antes había sido absuelto.
A la 1.15 de la madrugada del viernes 6 de octubre del 2017, los vecinos de calle 32 y 73 escucharon un estruendo y salieron a la calle. Encontraron una moto parcialmente destruida y a unos metros el cuerpo sin vida de Nicolás Ruiz, de sólo 19 años.
El joven falleció en el acto luego de que chocara con su moto contra un vehículo que ningún vecino vio.
Sin embargo, la Policía no tardó en encontrar una camioneta Chevrolet S10 abandonada en calle 65 casi 42.
A partir de allí comenzó una investigación para identificar al conductor, ya que el propietario estaba identificado a partir del hallazgo del vehículo.
Recién 10 días después se presentó ante la Justicia el presunto conductor del vehículo, quien inmediatamente quedó imputado por “homicidio agravado”.
Este hombre recién sería condenado a tres años y cuatro meses de cárcel en febrero de 2020. Paradójicamente, antes había sido absuelto por el juez.
Madrugada trágica
El siniestro ocurrió alrededor de la 1.15 de la madrugada del viernes 6 de octubre del 2017 en la esquina de 73 y 32.
Ruíz guiaba una moto marca Motomel de 150 centímetros cúbicos de cilindrada y no llevaba colocado el casco protector.
Chocó contra una camioneta Chevrolet S-10 de color gris, patente colocada GJP-932 doble cabina.
El joven motociclista Ruiz murió en el lugar del hecho como consecuencia de los golpes sufridos en el choque contra la camioneta.
El único acusado en la causa se mantuvo fugado de la Justicia durante 10 días y se presentó voluntariamente en la Fiscalía.
El hombre quedó detenido por personal del gabinete de prevención. Posteriormente, la Justicia benefició al acusado de “homicidio culposo agravado” con una medida de arresto domiciliario y salidas laborales.
Según las pericias que llevó adelante el personal de la Policía Científica, no se encontraron huellas de frenado en el asfalto de la zona de calles 32 y 73.
La colisión se registró sobre el guardabarro delantero y el lateral izquierdo de la camioneta Chevrolet S10. El moto vehículo terminó con una rueda completamente destruida y la suspensión delantera retorcida.
El proceso
El letrado que representó al conductor, había solicitado al juez el mínimo en la escala penal previsto para el delito de “homicidio culposo”.
El juez absolvió al conductor y tras los recursos de apelación presentados por la Fiscalía y el particular damnificado, la Cámara de Apelaciones de Dolores en un fallo por mayoría, revocó la absolución.
En esa ocasión, en setiembre de 2019, los jueces camaristas ordenaron al juez correccional a dictar sentencia en este episodio caratulado como “homicidio culposo agravado”.
El fiscal había solicitado la pena de siete años de prisión de efectivo cumplimiento efectivo, debido a la acumulación de antecedentes penales, también porque se alejó del lugar del trágico accidente y evitó que le realicen el examen de alcoholemia o de sustancias tóxicas.
Finalmente, en febrero de 2020, el conductor de la camioneta fue condenado a tres años y cuatro meses de cárcel, además de una inhabilitación para conducir por siete años.///