A cuatro años del feroz ataque al intendente Hugo Rodríguez
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/10/hugo19.jpg)
Fue sorprendido por el ex funcionario y empleado de la comuna Julio César Aldecoa, quien lo mató de cuatro disparos por la espalda, tras una serie de amenazas. Después, al menos, le aplicó dos hachazos
La furia de Julio César Aldecoa quedó al descubierto esa tarde-noche del sábado 19 de octubre de 2013. La tranquilidad de Lobería se vio sacudida por el feroz ataque al intendente municipal Hugo César Rodríguez.
El jefe comunal recibió cuatro proyectiles de una carabina calibre 22 que terminaron con su vida. Luego, su cuerpo soportó al menos dos hachazos ejecutados por el hombre que había “prometido venganza”.
En el escenario de violencia y muerte, también quedó truncada la vida del terapeuta y director del Taller Protegido de Lobería, Héctor Alvarez, quien estaba en el momento y lugar equivocados esa fatídica jornada, hace ya cuatro años.
Alvarez fue victima de un enfurecido ex empleado municipal que llegó a ser director del Galpón Vial de la comuna y “fiel colaborador” del intendente Rodríguez, Julio Aldecoa.
El titular del Taller Protegido realizaba ejercicios físicos junto a su amigo en el interior del Parque Municipal Narciso del Valle, una tardecita agradable e ideal para caminar, respirar aire sano y realizar entrenamiento liviano.
Ni Rodríguez ni Alvarez pensaron en ese momento encontrarse frente a los disparos a matar del arma que manipulaba Aldecoa, oculto entre los árboles. El brutal agresor los sorprendió y decidido a desarrollar “su plan”, les quitó la vida sin ninguna contemplación.
Amenazas
“Lo voy a matar”, había advertido el autor de los disparos, en referencia a su propósito de asesinar al hombre que primero le dio un cargo importante dentro del Ejecutivo municipal y después decidió dejarlo de lado en la plantilla de funcionarios.
Ese mismo Julio Aldecoa golpeó y le “mordió una oreja” a Silvio Vidal, la mano derecha de Rodríguez. Al propio Vidal le había anunciado en su momento con absoluta contundencia que “tengo una bala para vos y también para el otro…”, en alusión al intendente.
Aldecoa había sido desplazado hacía algunos meses de la conducción del Galpón Vial Municipal por el propio Hugo Rodríguez. El motivo de aquella decisión fueron algunas irregularidades advertidas en el desempeño de la función del empleado.
Esto se ventiló durante el desarrollo del juicio oral en la sala del Tribunal Criminal Nº 1, de nuestra ciudad, donde el responsable del “doble crimen de Lobería” fue sentenciado a prisión perpetua a fines de junio del 2015.
Casi le incendian la casa
Apenas se conoció el caso, vecinos loberenses se agolparon frente a la casa de Julio Aldecoa, en la calle De Caso, donde algunos de ellos intentaron atacarlo e, incluso, incendiar el inmueble.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron una carabina calibre 22 y un hacha, que Aldecoa dejó en la casa que ocupaba, tras descender de la camioneta que utilizó para cometer el doble crimen.
Además, se incautaron prendas de vestir con manchas de sangre, entre otros elementos de interés para la causa.
Personal de la Estación Comunal de Policía tuvieron que intervenir para detener primero al agresor y luego para custodiar la vivienda, al tiempo que evitaron que la situación se agravara en esa noche de locura y muerte.
El intendente Hugo César Rodríguez, de 63 años y profesor de educación física, estaba al frente del municipio desde 2003, mientras que el terapeuta Héctor Alvarez hacía varios años era director del Taller Protegido, una institución admirada por los ciudadanos loberenses.
La investigación
La investigación quedó a cargo del jefe de la Departamental Necochea en ese momento, comisario inspector Héctor Giglio, y de la fiscal Eugenia Quagliaroli, titular de la UFI Nº 1, quien caratuló el tremendo episodio de hace cuatro años como “doble homicidio”.
En cuanto al condenado a prisión perpetua, Julio Aldecoa, permanece alojado en un pabellón para detenidos con problemas psiquiátricos de la cárcel de Melchor Romero, en cercanías a La Plata. ///