A dos meses de un audaz robo, no hay ninguna pista de los ladrones
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Delincuentes entraron a una casa de la calle 83 sin desactivar la alarma
En la noche del sábado 29 de junio, mientras un odontólogo y su familia participaban en la cena del aniversario del Rotary Club, desconocidos ingresaban a su vivienda, en la calle 83, y se llevaban dinero en efectivo, electrodomésticos y ropa.
A dos meses del robo, no se ha producido ningún avance en la investigación y todo indica que este robo, como otros registrados en los últimos meses en nuestra ciudad, quedará impune.
El audaz robo se produjo en la vivienda del odontólogo Santiago Agostini, en la calle 83 entre 24 y 26. Los ladrones no rompieron ninguna abertura para ingresar y tampoco sonó la alarma, que el llegar la familia, se encontraba activada.
Los delincuentes ingresaron en la vivienda por los fondos, luego de sortear el sistema perimetral de alarma.
“Cuando llegamos la alarma estaba activada”, explicó Agostini a Ecos Diarios al día siguiente del robo.
Al regresar de la cena, el odontólogo ingresó con el auto al garaje, mientras su esposa y su hija entraban en la casa.
Al abrir la puerta del living la esposa de Agostini advirtió que faltaba el televisor, por lo que inmediatamente detuvo a su hija para que no entrara.
El matrimonio había advertido que una luz de la planta alta de la casa estaba encendida, pero como la alarma estaba activada no había sospechado nada.
El frente de la vivienda tiene rejas y como la propiedad se encuentra rodeada de otras casas, el acceso por los fondos sólo es posible a través de patios vecinos.
La familia cuenta con un sistema de alarma perimetral, por lo que al ingresar al patio, Agostini debió inmediatamente recibir un alerta en su teléfono celular.
Sin embargo, por algún motivo la alarma no sonó y los delincuentes pudieron llegar hasta la puerta de la cocina y de alguna forma entrar en la casa.
Sorprendidos
Luego de que la esposa de Agostini advirtiera que alguien había ingresado a la casa, él decidió entrar sólo a revisar si todavía había alguien en el interior.
Todo parecía normal en la planta baja, pero en el primer piso estaban todas las luces prendidas.
Cuando Agostini quiso ingresar a su habitación, descubrió algo trababa la puerta. Al entrar encontró que todo el interior estaba desordenado. Los muebles habían sido vaciados y había ropa y objetos tirados por todos lados.
Los delincuentes se llevaron televisores, una notebook, una tablet, un DVD, un teléfono, ropa y algo de dinero en efectivo.
Además, durante su estancia dentro de la casa, los delincuentes tomaron gaseosa y dejaron la botella en el living.
Por los fondos
No se sabe cuánto tiempo permanecieron los ladrones dentro de la casa, pero cree que entraron por la puerta de la cocina, que da al fondo.
Tampoco si los delincuentes tenían información de que la familia concurriría a una cena o si el robo fue casual.
El dueño de casa explicó que los malvivientes utilizaron una silla para poder trepar el paredón de la medianera y luego subir los objetos robados hacia el techo de una casa vecina y huir por allí.