A la espera de un mayor respaldo
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No es un momento fácil en la vida de las instituciones de nuestra ciudad. La falta de participación, los problemas de presupuesto, la escasa renovación y la ausencia de iniciativa entre sus integrantes complica muchas veces su mantenimiento en el tiempo. Sin embargo, no es lo que sucede con el Centro Cultural de Necochea, que atraviesa un resurgimiento en los últimos años, que queda en evidencia por la cantidad de propuestas y público que participa en cada una de las actividades.
A modo de balance de este año, desde la comisión directiva se aseguró que fue “sumamente positivo”, mencionando entre sus logros, la inauguración del “Multiespacio” en el hall de entrada del edificio, un lugar moderno y descontracturado, que ha cambiado la dinámica del lugar; la obra que está en marcha de remodelación del auditórium; la apertura de la biblioteca de semillas y la presentación de decenas de propuestas culturales para chicos y adultos, vinculadas con el arte, la jardinería, la gastronomía, la literatura, entre otras disciplinas que han abarcado.
A diferencia de otras entidades, la participación no es un problema. Cada una de las propuestas que realizan tienen excelente respuesta por parte de la comunidad, llenando las salas ya sea con un concierto, una muestra de arte o una feria de libros. Lo mismo ocurre con las asambleas, donde se eligen a los miembros de la comisión directiva, que cada vez tienen mayor repercusión y asistentes, fortaleciéndose de esta manera también en el aspecto más institucional y legal.
Sin embargo, el principal problema sigue siendo la crisis estructural que padece desde hace muchos años en lo que respecta a lo presupuestario. Los recursos propios no alcanzan a cubrir la totalidad de los gastos, pese a que en los últimos años, se logró aumentar considerablemente el número de socios. Si bien los sueldos de los empleados están al día, no ocurre lo mismo con las cargas sociales y los impuestos, deudas que la entidad va arrastrando mes a mes.
Se recibe también algún subsidio de la Provincia para bibliotecas populares, que cada tanto también sufre atrasos, lo que complica aún más las cuentas.
La Municipalidad, mientras tanto, está al día con los pagos de la tasa de la Patrulla Bonaerense que se cobra a través de la Usina para apoyar el trabajo de varias entidades, entre ellas el Centro Cultural. Sin embargo, el dinero no es suficiente ante la situación que atraviesa la entidad. En este sentido, para la comisión directiva, presidida por Juan Marraro, el municipio debiera hacer un mayor aporte a la institución, teniendo en cuenta el rol que cumple en la sociedad.
En esta misma línea, esperan un mayor acompañamiento por parte del sector empresarial. “En otras ciudades, la responsabilidad social empresaria, tiene mayor vuelo”, se indicó.
Si bien el Centro Cultural no para de generar nuevos proyectos e incluso ya hay varios en carpeta para 2018, el tema presupuestario sigue siendo una preocupación para la comisión directiva, que evalúa la manera de que ingresen nuevos recursos para mantener una entidad histórica y de referencia para la ciudad, teniendo en cuenta que la biblioteca cumplió en octubre 110 años.
También por supuesto, la entidad sigue apuntando a sumar más socios, aunque reconocen que desde hace meses se ha estancado en unos 1.500 aproximadamente, aunque confían en que seguirá creciendo.
Es de esperar que más allá de los recursos propios que puedan seguir generando, llegue el acompañamiento y respaldo del Estado y de otras organizaciones intermedias y privadas para que la institución pueda seguir brindando un servicio de calidad.