A la espera de una decisión demorada
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Finalmente, según lo informó Ecos Diarios, el Intendente enviará antes de fin de año las propuestas ( ¿o la propuesta?) que el Poder Ejecutivo proyecta realizar en el edificio del Complejo Casino. Facundo López ya lo había adelantado a principio de este año cuando señalaba que presentaría al cuerpo legislativo “un esquema en virtud de un desarrollo arquitectónico diferente que permita que se subaste el predio en distintos sectores” y manifestaba que con lo recaudado se podría mejorar las partes del Complejo que quedarían en manos del municipio, como el teatro, la pileta y el sector que da a la 91 y también destinar a “arreglos en la Villa”.
En aquel momento tanto López como su Secretario de Obras Públicas aseguraban que el proyecto estaba en su etapa de desarrollo aunque todavía faltaba resolver algunas cuestiones técnicas vinculadas a la titularidad de la tierra.
Ante el mismo anuncio por segunda vez en el año es de suponer que el trabajo ya estaría listo y que en lo que resta de 2017 sería dado a conocer a los ediles.
Lo novedoso es que, en esta última oportunidad, agregó que existen “varios planes” para el edificio como “un esquema de concesiones que debería ser atractiva de manera que los inversores puedan recuperar los montos utilizados pero es muy difícil por intermedio de una concesión normal y convencional poder lograr que alguien invierta cerca de $100.000.000 que es lo que necesita el Casino para poder ponerse en condiciones”.
¿Tendrá Facundo López la capacidad de liderar un proceso por el cual realmente se defina qué hacer con el edificio del Casino, logrará los consensos necesarios que requerirá una decisión de tal importancia?
Hay que decir que la gestión López hasta el momento no ha demostrado ningún interés en el asunto, al igual que la anterior, cuando se dejó caer la estructura edilicia de todo el complejo.
En 2015, el Intendente dio de baja las concesiones y el lugar se transformó en tierra de nadie a tal punto de que algunas personas que vivían en la calle se habían instalado en el lugar. Tal fue el deterioro que se cayeron turistas por el mal estado de las barandas y la sala estuvo cerrada durante un mes en el verano. Al finalizar la concesión del Auditórium el Estado municipal no se ocupó de realizar mantenimientos, la sala quedó sin ningún tipo de seguridad ni cuidado y fue atacada por vándalos que literalmente la destrozaron. También se retiraron las tragamonedas, entre otras cuestiones que fueron encendiendo las luces de alarmas pero que no inquietaban a nadie o se dejaban suceder ante el no saber qué hacer.
Al estado deplorable del edificio ahora también se le sumó otro problema no menor que es el posible cierre de la sala de juego, decisión que depende de la Lotería de Casino. Ante esta situación hay 75 personas inmersas en la incertidumbre y con temor de perder su fuente laboral, situación que desde luego el poder político deberá acompañar en el genuino reclamo ante quien corresponda para que ello no suceda. Pero esta situación no va atada a la del edificio dado que la sala podría funcionar en otro lugar. Ante la propuesta de López, algunos sectores políticos ya se han manifestado, tal es el caso de Arturo Rojas, candidato a concejal por Cambiemos en representación del Partido Fe, quien dijo públicamente que está en contra de la subasta y que está a favor de una inversión del Estado Municipal para poner en condiciones el edificio y también opina que el juego debe seguir funcionando en ese lugar ya que de perderse la sala se perdería una “atracción turística”. La de Rojas es la postura más conservadora que hasta ahora se ha escuchado.
Los radicales, como es su tradicional línea de pensamiento, están en contra del juego y no considera que éste sea una atracción turística ni que implique desarrollo para la ciudad. “Estaría bueno que hubiese un espacio para debatir ideas y propuestas pero no creo que López lo promueva, tampoco creo que sepa qué hacer. En mi opinión personal creo que habría que desmantelar algunos sectores y otros, como el Auditórium, reacondicionarlos. Creo que podría seguir siendo un espacio público, con concesiones, del tipo de las plazas secas pero esto requiere de un gran debate, donde todos podamos expresarnos y que el resultado sea lo más consensuado posible algo que, honestamente, no creo que ocurra en este Gobierno”, dijo Gonzalo Diez.
Por su parte, Andrea Cáceres, quien es candidata a concejal por Unión Ciudadana y seguramente será concejal a partir del 10 de diciembre, señaló que “nosotros preservaremos el espacio público, es decir los terrenos ( no se refirió al edificio) que están ubicados frente al mar de cualquier emprendimiento privado en aras de resguardar el patrimonio municipal. Esto en el marco de una ciudad planificada que es lo que falta”.
La habilidad política, en este caso, sería trasformar esta situación límite y de aparentes opiniones divergentes en una oportunidad para definir de una vez por todas qué hacer con esa estructura vetusta y con riesgos para las personas que por allí circulan pero sin parches ni improvisaciones sino con proyección a futuro en el marco de un plan integral del frente costero. No hay tiempo para posturas conservadoras, ni para lamentarse por lo que no se hizo, mirar para atrás es útil solo para no cometer los mismos errores hay que animarse, ser creativos, innovadores, escuchar las distintas propuestas y tomar una decisión, la que hace años se está demorando.
Por María D. González
Redacción