“A los políticos les preocupa más su interés personal que la ciudad”
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Aseguró el comerciante Luciano Díaz, quien se mostró crítico con la dirigencia política en general. Sobre la ciudad, consideró que se puede hacer mucho más y que no siempre es una cuestión de dinero
“Me preocupa la indiferencia; a nuestros políticos los veo más preocupados por su sueldo, por su lugar e interés personal que por la ciudad”, se lamentó el comerciante Luciano Díaz, quien se mostró crítico con la dirigencia política en general y dijo que esperaba más de la camada joven que ingresó al Concejo Deliberante en los últimos años.
Con relación a la ciudad, consideró que no se hacen obras grandes, pero tampoco trabajos de mantenimiento y acondicionamiento menores, de esos que no requieren demasiado dinero.
Luciano Díaz nació en Luján, pero en 1973 se trasladó con su familia a Haedo, Buenos Aires, y cuatro años después llegaron a Necochea, buscando mayor tranquilidad. Viene de familia de panaderos, rubro al que se ha dedicado toda su vida. Hace 20 años abrió su propia panadería –ya independizado de su padre – en la avenida 74, que hoy cuenta con varias sucursales en el centro y en la playa y emprendimientos relacionados con el rubro, alguno de los cuales ya está a cargo de su hijo.
En diálogo con Ecos Diarios, opinó sobre la situación actual de la ciudad y se mostró preocupado por la inseguridad y por el grado de deterioro que tiene Necochea. Además lamentó la escasa inversión también en el sector privado en el rubro comercial y la falta de ánimo que quedó evidenciado, a su entender, durante las fiestas.
Otra Necochea
“Yo conocí otra Necochea, segura, y a la que íbamos a la playa y no encontrábamos un lugar donde sentarse”, recordó, agregando que lo mismo sucedía en el club, “en cualquiera, en Huracán o en Rivadavia, las canchas estaban siempre ocupadas y no había turno”.
“En ese momento, nos causaba gracia que la peatonal era una cuadra y media, pero pasaron 40 años desde que nosotros vinimos y sigue siendo de una cuadra y media”, se lamentó.
Para él, la ciudad era más familiar y en las temporadas, había más opciones. Mencionó que en un momento llegó a haber cinco cines, el aeródromo funcionaba y las familias venían de vacaciones y se quedaban dos meses. Entiende que la ciudad y hasta el país cambió. “No sé si la ciudad era mejor, era distinta”, señaló, con cierta añoranza.
Entre sus preocupaciones, mencionó en primer lugar la indiferencia. “A nuestros políticos los veo mas preocupados por su sueldo, por su lugar e interés personal que por la ciudad”. Sin embargo, advirtió que los políticos salen de esta sociedad. “En el Concejo Deliberante son todos jóvenes y tal vez uno piensa que pueden tener ganas de hacer, de crecer, de mostrarse, pero algo pasa que no se ve”, comentó.
Otro tema a resolver es la inseguridad, de la que –a su entender- “nadie se hace cargo”.
Y por último, mencionó, entre sus preocupaciones, el grado de deterioro en que está la ciudad. “El año pasado hubo un incremento en las tasas importante que, en algunos casos, superó el 100%”, recordó, al tiempo que se lamentó que este aumento no se refleje en una “ciudad recompuesta”.
“Mantener los cordones pintados, las luminarias en condiciones, no creo que cueste mucho dinero. Tenemos una Central Termoeléctrica que produce y una Usina que distribuye, pero en la avenida 75 hay cada más focos quemados”, se quejó. En este sentido, enumeró una serie de pequeñas obras elementales que pueden cambiar la ciudad: semáforos sincronizados, una poda respetable y en todas las cuadras y que no falte agua.
De todas maneras, advirtió que no sólo desde el sector público, hay desinterés sino que también desde el sector privado se evidencia falta de entusiasmo.
“Ha habido una renovación en el comercio y hay negocios tradicionales que se han modernizado, pero también falta inversión. En esta fiesta no hubo ánimo…yo entiendo que la luz está cara y que hace rato que la venimos pasando mal, pero de las crisis se sale trabajando”, insistió, recordando todos los momentos económicos difíciles que atravesó en su historia como comerciante.
Mantenimiento
para el Parque
Con respecto al Parque, sostuvo que le gustaría “que quede como está, al servicio de la gente, aunque con mantenimiento”. En este sentido, elogió la belleza natural del bosque, sus olores, colores y el paisaje que cambia todos los días, de acuerdo al sol, a la lluvia, al frío.
“No me gustaría que lo lotearan porque en ese caso pasaría lo de siempre el que más puede se va a quedar con la mejor parte y los que apenas podemos disfrutarlo los fines de semana, lo vamos a mirar de afuera”, explicó.
No obstante, aclaró que si lo vamos a dejar como está para que sea el pulmón de la ciudad, hay que hacerle mantenimiento, mejorar los circuitos, abrir calles, ralear”.
De todas maneras, se mostró abierto a que se pueda hacer algún emprendimiento comercial, en base a un proyecto, pero siempre priorizando el Parque.
Sobre la gestión del intendente Facundo López, indicó que lo votó, pero se decepcionó. “El tendrá sus razones, pero el lado que toques, está mal”, opinó, al tiempo que señaló que quizás lo que han hecho no se ve”.
“Hay muchas cosas que no es una cuestión de dinero. Habría que poner un poco de esfuerzo y tener una máquina barredora y creo que hasta los comerciantes estamos dispuestos a comprar pintura para pintar las sendas peatonales”, culminó.
“Yo soy un defensor del Casino”
“Yo soy un defensor del Casino y estoy dispuesto a sentarme con las autoridades municipales a discutirlo”, advirtió Luciano Díaz, quien se mostró a favor de recuperar el edificio, aggiornándolo a los tiempos que corren.
Él tuvo la concesión del restaurante y salón de fiestas durante ocho años y aseguró que “el Casino está mal por la falta de mantenimiento, pero no tiene problemas de estructura” y elogió el tipo de construcción y lo bien hecha que está.
“Yo en ocho años he escuchado de todo, que ya venía un hotel cinco estrellas, que venía una empresa constructora, pero fueron todos cuentos”, señaló.
“El Casino es el resultado de la desidia”, opinó, recordando que le tenían que dar plata a los destajistas municipales para que compraran combustible para cortar el pasto.
Sobre la posibilidad de vender o subastar algún sector como se deslizó desde el Ejecutivo, señaló que “estaría de acuerdo si primero se hace un proyecto y se decide qué se va a hacer. Una vez que se tenga claro, se podría subastar una parte, pero en base a un proyecto”.