A medio siglo de un domingo blanco
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En junio de 1967 se produjo una de las más grandes nevadas de las que se tenga registro en nuestra ciudad
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Ecos Diarios
En la madrugada del domingo 11 de junio de 1967, una intensa nevada había dejado cubierta la ciudad con un manto blanco. Hacía doce años que no nevaba en la ciudad con tal intensidad.
La tormenta blanca había comenzado alrededor de las 6 de la mañana, con una fina granizada.
Pronto el granizo se convirtió en tenues copos de nieve. La nevada prosiguió con cierta intensidad hasta las 9. Hubo una interrupción, pero más o menos a las 10 otra vez la nieve, haciendo presumir que se prolongaría bastante. Pero no fue así. Media hora más tarde una especie de agua nieve suplantó a la lluvia blanca.
Fueron los niños los que más disfrutaron de aquel domingo nevado. En todos los barrios, frente a casi todas las casas. El clásico muñeco disparatado y absorto hecho con manos estremecidas.
En calle 56 y 61 se vio uno de los muñecos más grandes. Otro en avenida 79 entre 4 y 6 y uno pequeño en avenida 2 y 79. Y muchos más, “en todas partes, ataviados y diseñados a gusto e imaginación de sus pequeños constructores”, indicaba una nota publicada en Ecos Diarios al día siguiente.
De acuerdo con los datos suministrados por la Estación Necochea del Servicio Meteorológico Nacional, la nevada había comenzado en nuestra ciudad a las 5.40, siguiendo ininterrumpidamente hasta las 10.17. Se reanudó luego por breve lapso, de 10.41 a 10.55.
La nieve alcanzó en algunos sectores de Villa Díaz Vélez a 15 centímetros, en tanto que en el centro de la ciudad y sus alrededores, la cifra experimentó una considerable merma: unos 7 centímetros.
Pero la nevada no terminó ahí, la noche del mismo día, alrededor de las 21, volvió a nevar y se cubrieron otra vez de un manto bastante espeso.
Los más chicos aprovecharon la jornada para organizar batallas campales con bolas de nieve.
En la zona
Aunque no con la misma intensidad que en Necochea, también nevó en las distintas localidades ubicadas en proximidades de nuestra ciudad.
En Lobería el fenómeno tuvo su manifestación recién a las 18 horas. La nieve, que cayó por espacio de unos 15 minutos en forma leve, no alcanzaba a acumularse.
En San Cayetano comenzó a nevar, también en forma leve alrededor de las 14 y al igual que en Lobería, el fenómeno no logró manifestarse como en nuestra ciudad.
En Juan N. Fernández y en Claraz la nevada, que dio comienzo a las 19, tuvo escasa intensidad.
Sólo La Dulce fue cubierto por un manto de nieve.
Las nevadas
Aunque nuestra ciudad se encuentra en un punto geográfico donde no es habitual que se registren nevadas, la nieve siempre es esperada. Una de las más grandes de las que existe registro se produjo el 9 de julio de 1945.
Desde las primeras horas de ese día y hasta cerca del mediodía, un espeso manto blanco cubrió las casas y las calles necochenses. Un enorme muñeco de nieve emplazado en avenida 59 enarbolaba una bandera argentina.
Según los registros de la época, la capa de nieve alcanzó la altura de 10 centímetros, habiéndose registrado una temperatura mínima de 2 grados bajo cero.
Otra importante nevada se produjo el 7 de julio de 1955. En esa ocasión, la nieve alcanzó una altura de 3 a 4 centímetros y la temperatura mínima de esa jornada fue de un grado bajo cero.
Aunque una de las más intensas se produjo entre la noche del 31 de julio y las primeras horas de la madrugada del 1º de agosto de 1991.
Necochea, Quequén y toda la región vivieron una jornada inédita. Grandes y chicos recibieron con alegría la nieve que se precipitó, a pesar de que la sensación térmica era de 11 grados bajo cero.
En Quequén también se produjo una leve nevada un día histórico. La localidad nunca fue fundada oficialmente. Pero en junio de 1995 la Legislatura bonaerense sancionó una ley que estableció el 3 de agosto de 1854 como fecha de fundación de Quequén.
Así fue como el jueves 3 de agosto de 1995 los quequenenses concurrieron a la Plaza de los Niños para celebrar el 141º aniversario de la localidad. Los festejos debieron realizarse bajo un intenso frío polar y algunos copos de nieve.