"A mí me gusta más el perfil agroexportador que el turístico”
Patricia Sureda opinó hacia dónde podría ir el desarrollo de la ciudad y consideró que la formación universitaria debería ocupar un rol central
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/06/patricia_sureda.webp)
Julieta Moreno
Redacción
"A mí me gusta más el perfil agroexportador que el turístico para Necochea, aunque no hay que descuidar el turismo porque tenemos el río y la playa", expresó Patricia Sureda, al pensar hacia dónde debería ir el desarrollo del distrito.
La docente universitaria, investigadora del Conicet y coordinadora de la Unidad de Enseñanza Académica de Quequén de la Unicen, analizó las fortalezas y desafíos de la ciudad. Defendió el desarrollo de la educación superior como motor de crecimiento, destacó la tranquilidad local y propuso generar acuerdos con transparencia y análisis para debatir distintos proyectos.
Un ritmo tranquilo
Patricia Sureda volvió hace tres años a Necochea y no dudó en afirmar que encontró el lugar donde quiere vivir. Después de una extensa trayectoria en Tandil, donde desarrolló buena parte de su carrera académica, aseguró que la tranquilidad es uno de los principales valores que descubrió.
"A mí me encanta la ciudad. Me gusta la tranquilidad que hay. Me gusta que la gente va un martes como si fuera un domingo", expresó, al comparar el ritmo cotidiano con el de Tandil, una ciudad que, según su mirada, cambió profundamente tras la pandemia por el fuerte crecimiento demográfico.
Para Sureda, Necochea ofrece un equilibrio que hoy resulta difícil de encontrar. "Vos podés estar muy al palo en tu trabajo, pero salís y la gente no anda loca. La gente anda tranqui y podés disfrutarlo de otra manera”, indicó.
Sin embargo, reconoció que hay algo que le llama especialmente la atención desde que llegó: la mirada pesimista que, a su entender, tienen muchos habitantes sobre su propia ciudad.
"Voy a un negocio y me dicen: '¿Y para qué te viniste a esta ciudad de mierda?'. Yo me quedo mirando como diciendo: 'Yo no veo lo mismo que vos'. Creo que el tandilense ama Tandil, y eso hace una diferencia", afirmó.
En ese sentido, consideró que quienes nunca vivieron fuera del distrito son quienes más dificultades tienen para valorar el potencial de Necochea. "Si miráramos lo que tenemos y no lo que no tenemos, creceríamos mucho más", reflexionó. No obstante, mencionó la cantidad de personas que se han ido para estudiar y desarrollar sus carreras en otras ciudades y han regresado.
Sobre uno de los debates históricos de la ciudad, como fue el tema del Casino, aclaró que no tiene una posición tomada, aunque le sorprende el rechazo automático que generó cualquier propuesta.
"Me parece raro que la gente no apoye la ciudad. Si algo puede ayudar, me gustaría saber por qué no. Si no funciona, bueno, se verá, pero me parece que muchas veces se rechaza antes de discutir", señaló.
La expansión de
la Universidad
Buena parte de su análisis giró alrededor del papel transformador de la educación. Desde su experiencia en Tandil, aseguró que el crecimiento de esa ciudad estuvo íntimamente ligado a la expansión de la universidad pública y sus centros de investigación.
“La mayoría de la gente tiene formación universitaria. Aunque alguien no termine una carrera, ya cambia la manera de discutir los temas importantes”, explicó.
A su criterio, Necochea todavía no logra ese impacto porque la presencia universitaria sigue siendo reducida. Por eso trabaja para ampliar la oferta académica y acercarla al centro de la ciudad.
También sostuvo que una mayor formación académica repercute directamente en la calidad de vida de una comunidad, desde el cuidado ambiental hasta la participación ciudadana y el interés por la cultura.
"Hay gente comprometida, pero no es la mayoría. Yo eso se lo atribuyo, en parte, a la educación", afirmó.
El desarrollo
de Necochea
Entre los cambios que consideró prioritarios mencionó la separación de residuos, el reciclado y, sobre todo, un cambio de actitud colectiva. “Hay que querer más a la ciudad”.
"No estamos en una ciudad de mierda. Es una hermosa ciudad, con recursos y gente súper valiosa", remarcó.
Aunque muchos comparan permanentemente a Necochea con Tandil, Sureda aclaró que no copiaría todo el modelo de esa ciudad.
"No sería un modelo a tomar. Hay cosas que sí, como que cada barrio tenga su plaza, su centro de salud, su espacio de arte y descentralizar los servicios. Pero tampoco quisiera que Necochea perdiera la paz que tiene hoy", manifestó.
Al pensar el futuro económico del distrito y los posibles perfiles de ciudad a desarrollar, señaló: "A mí me gusta más el perfil agroexportador que el turístico. Sin descuidar el turismo, porque tenemos el río y la playa, pero creo que el verdadero empuje va a venir por ahí y por la formación, por desarrollar carreras vinculadas al puerto y al comercio exterior".
En otro tramo de la entrevista se refirió al Parque Miguel Lillo. Para ella, cualquier intervención debe discutirse con datos y transparencia, sin posiciones extremas.
"Todo cambio asusta. Pero hay que explicar cuántas hectáreas hay, cuántas se usarán, cuál será el impacto ambiental, quién administrará los recursos y qué beneficios traerá. ¿Queremos garantías? Eso me parece bien, ser críticos, pero no en una posición de decir ‘me paro acá y no te dejo avanzar”, detalló.
También mencionó ejemplos como el aprovechamiento turístico de las ballenas, aunque insistió que en cada iniciativa se debe analizar cuidadosamente su impacto ambiental antes de avanzar. “Son decisiones viables. En otros lugares, se hace. ¿Con ciertos cuidados se podría hacer? Al menos discutamoslo”.
Sureda consideró que la clave está en construir consensos. "Si todos amamos Necochea, tenemos que poder llegar a acuerdos. No digo que coincidamos en todo, pero algunos acuerdos vamos a tener", sostuvo. Y agregó que la formación universitaria ayuda precisamente a desarrollar esa capacidad de debatir sin convertir cada diferencia en un enfrentamiento.
Mirada esperanzadora
Consultada sobre la gestión del intendente Arturo Rojas, aclaró que lleva poco tiempo viviendo en la ciudad para hacer una evaluación integral, aunque destacó algunas políticas como, por ejemplo, la realización de eventos y la construcción de la senda peatonal en el Parque.
Al mismo tiempo, entiende que el contexto económico nacional condiciona fuertemente a los municipios. “Están administrando miseria. ¿Qué les voy a pedir? La gente pierde trabajo, decide qué comida compra y qué remedio deja de tomar. Todo eso termina impactando también en la ciudad", criticó. “Es fácil para el gobierno de Milei que tiene superávit porque no paga lo que tiene que pagar y no envía dinero a las provincias”.
Mientras trabaja para fortalecer la presencia universitaria en Necochea mediante reuniones con distintos actores locales, Sureda mantiene una mirada optimista.
"Tengo esperanza porque conozco mucha buena gente. Las personas te salvan; no la pantalla ni la inteligencia artificial. La IA sirve para ahorrar tiempo, pero ese tiempo tiene que ser para disfrutar la plaza, los hijos y encontrarnos. A corto o a largo plazo, veo una ciudad mejor", finalizó.///
Docente, investigadora y
coordinadora de la Universidad
Patricia Sureda nació en Necochea, pero vivió gran parte de su vida en Quequén. Cursó sus estudios secundarios en la Escuela Técnica N° 2, donde se recibió de Maestra Mayor de Obras, siendo una de las pocas mujeres en esa orientación en aquel momento. Inició su formación universitaria en la sede de Quequén, mientras realizaba diversos trabajos para juntar dinero y trasladarse a Tandil para continuar cursando el profesorado de Matemática en la Unicen. Con mucho esfuerzo y una beca universitaria, logró su propósito.
Su carrera académica y científica se desarrolló principalmente en Tandil, donde descubrió su vocación por la investigación al interactuar con docentes altamente formados. Tras obtener su primer título, realizó una Licenciatura en Educación Matemática y, posteriormente, se convirtió en la primera egresada del Doctorado en Enseñanza de las Ciencias de la Unicen. Su trayectoria incluye una beca posdoctoral y su ingreso a la carrera de investigadora del Conicet, además de un posgrado en la Universidad de Barcelona.
En 2023, después de vivir 21 años en Tandil, decidió regresar a Necochea motivada por razones personales de salud y el deseo de criar a sus hijos cerca de su red familiar. Actualmente, se desempeña como Coordinadora de la Unidad de Enseñanza Universitaria de Quequén (Unicen). Como investigadora, se especializa en cómo aprender el cerebro y cómo la Inteligencia Artificial impacta en la enseñanza de saberes, particularmente en el área de la matemática.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión