Abandono. En un lugar clave de la costa
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/12/sotavento.jpg)
En 2 y Pinolandia. Donde funcionara el restaurante Sotavento, a pocos días de la llegada de la temporada alta se observa basura, arena, pastizales, roturas y estructuras en desuso.
El turismo ya ha empezado a llegar y estamos a dos semanas de enero, el mes en que históricamente más movimiento se observa en Necochea.
Por este motivo, ver que todavía hay sectores costeros que están sin mantenimiento es una muestra de que no se empezó a trabajar con la antelación suficiente de cara a la temporada o que no hay interés en dejar la costa presentable para los visitantes y para los residentes de nuestra ciudad.
Un claro ejemplo de esto es el sector de lo que supo ser el complejo Sotavento, que se encuentra en la unión de las avenidas Pinolandia y 2. Allí se pueden encontrar varias estructuras en desuso, pastizales y arena sobre las calles y el estacionamiento de vehículos.
Cabe recordar que el complejo en el que supo funcionar un restaurante y un salón de eventos se encuentra cerrado porque no hubo llamado a licitación, al igual que ocurrió el verano pasado, cuando tampoco tuvo uso.
Este es un lugar que, debido a su privilegiada ubicación, por más que esté cerrado tiene una gran cantidad de visitantes, por lo que es vergonzoso que se encuentre en las condiciones acrtuales.
Es importante destacar que allí también la Municipalidad piensa cobrar estacionamiento a partir del 1º de enero, con un costo de $50 por día. Pero más allá de esta cuestión recaudatoria, se trata de un punto costero neurálgico, que aún dista mucho de tener un buen estado, por la sencilla razón de que el mantenimiento por parte del municipio es nulo.
Abandonados
Al ingresar al predio por la avenida 2 existen dos garitas, rodeadas de crecientes yuyos, las cuales seguramente se usarán para el cobro diario.
En el interior de las estructuras de cemento que se encuentran en los alrededores del estacionamiento (una de ellas en las que funcionara en temporadas anteriores como despacho de bebidas y comidas al paso), hay bolsas de basura, latas de pintura vacías, botellas y hasta en un costado del predio un termotanque viejo, que dejaron tirado quién sabe cuándo.
Allí en el ingreso al complejo también está el arco con el nombre de Sotavento, el cual supo estar en buenas condiciones pero actualmente necesita refacciones porque se está cayendo de a pedazos.
El amplio local donde funcionara años atrás un servicio gastronómico luce abandonado, aunque aún hay elementos en su interior y en una especie de galería en la parte delantera, donde se ha dejado una amplia heladera comercial.
En el mismo sector pero más cerca del mar, está el lugar donde paran los guardavidas de El Caño, que resulta ser una casilla blanca con marcas del óxido, la cual requeriría de una mejor estética o, en todo caso, sería bueno que tengan un espacio más acorde a las altas temperaturas del verano y con mejores comodidades para los trabajadores.
Respecto al espacio en el cual se encuentran los baños, durante una recorrida que hizo ayer Ecos Diarios, estaban cerrados completamente y quienes bajan allí a la playa no tienen otros cerca. Demasiadas falencias, que deben ser subsanadas antes de una temporada inminente, tanto sea por servicio como en materia de imagen de una ciudad turística.///