Abel Coria, el DT más ganador de la Liga en los últimos 40 años
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“Estuve en el momento justo, con los jugadores justos y entonces así era muy fácil. Sólo tuve que acompañarlos”
Siempre se habla de la conjunción ideal, entre jugadores, cuerpo técnico y dirigencia para alcanzar los objetivos en el deporte por equipos. Que cada parte depende de las demás. A los entrenadores muchas veces se los relativiza y en otras se los pondera en ese balance. En la rica historia de campeones de la Liga Necochea de Fútbol, son muchos los conductores que, sin embargo, han dejado su huella tanto como los goleadores. En los números, Abel Aníbal Coria sobresale sobre el resto, como el DT más ganador en los últimos 40 años. En el balance, lo siguen con cuatro títulos Julio Portugal, todos con Mataderos, y con tres el marplatense Damián García, hacedor del vigente tricampeón Independiente de San Cayetano y José Vicente Pérez, con Rivadavia.
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Seis estrellas
“Estuve en el momento justo, con los jugadores justos y entonces así era muy fácil. Sólo tuve que acompañarlos”, analizó con modestia sobre su injerencia Abel Coria, quien este año se preparaba para retornar al banco de suplentes después de una década, justamente al servicio del Club Rivadavia, donde más alegrías compartió. En su palmarés como DT, fue campeón con Sportivo San Cayetano en 1998 y después lograría cinco más con el decano necochense, en 2000, 2003, 2005, 2007 y 2009.
La primera oportunidad
A la hora del recuerdo, Coria no priorizó un título sino su primera oportunidad. “Cuando empecé a dirigir, uno de los primeros que me dio trabajo fue Del Valle, fue el primero que me dio la oportunidad y una vez estuvimos cerca de un campeonato. Después fue Independiente de Lobería y luego Sportivo donde por primera vez tuve la suerte de salir campeón. Después de lo Rivadavia fue majestuoso. Creo que hice lo mío, pero tuve la fortuna de caer en el momento justo. Tengo mis conocimientos, pero ellos lo hicieron más fácil. Sólo tuve que acompañarlos”.
Rivadavia “majestuoso”
De 2000 a 2010, sólo en 2001, 2004 y 2006 Rivadavia no jugó una final. Una camada de jugadores dominante, a la cual Coria condujo en cinco ocasiones al título anual. Arriesgándose quizás a un olvido, se embarcó en elogios y nombres de esos años. Del 2000 recordó a los experimentados Pablo Fuhr, Marcelo Patriarca, el “Vasco” Martiarena, el arquero Luis Lambretch, Walter Senesi, algunos que el año anterior habían jugado para Villa del Parque y que se sumaron a esa base de juveniles que asomaba con fuerza en Rivadavia y que preparó Omar Pérez. “Aparecieron los pibes de categoría 78 y 79, Parisey, Dindart, Elía, Palacio…una camada tremenda. Se trabajaba muy bien en inferiores y además todos querían venir a jugar a Rivadavia. Creo que en 2001 y 2002, si no hubiésemos prestado tanto jugadores (para campañas en el Torneo Argentino) hubiésemos salido campeones también”, comentó. Y sobre el pentacampeonato, agregó que “llegó la categoría 85, con Federico Hernández, Matías Zuqui, Camacho, después Ignacio Torres… la categoría 88 con Manuel Racich y Pablo Sosa, había una estructura y todo se hizo más sencillo. Omar Pérez fue un gran gestor de todo eso”.
El último
Las ilusiones propias, y sobre todo de dirigentes, jugadores e hinchas, de reconstruir aquello desde este 2020 quedaron truncas por la crisis del coronavirus. “Este año iba a ser el último, pero ojalá pueda seguir dirigiendo, sino la vuelta será muy cortita”, auguró a la espera que retorne el fútbol competitivo en nuestra ciudad. El tiempo dirá. A los 65 años, con 30 como entrenador y tantos títulos, no se puede decir que la motivación por lograr más sea un problema. ///