Acampan en sitios que no están autorizados
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Casas rodantes se instalan donde les place. Abuso ante la falta de regulación
Un gran problema que tiene Necochea es el de contar con un frente costero edificado de muy pocas cuadras, lo que hace que sea extremadamente difícil, siendo turista, encontrar disponibilidad de alquiler en un lugar con vista al mar. Podría decirse que es prácticamente una misión imposible. Sin embargo, nunca faltan los “vivos” que quieren buscarle la solución fácil a ese problema y sin pagar un peso.
Así es como se instalaron este verano una gran cantidad de casas rodantes en lugares privilegiados de la villa Díaz Vélez, pasando días y noches en el lugar donde podría estar estacionada otra persona que sí paga un alquiler y que está invirtiendo para vacacionar en la ciudad.
Es claro que comprar un vehículo grande y equiparlo con las comodidades para viajar con la familia y conocer distintos lugares es una opción que más de uno quisiera poder concretar, pero hay reglas que deben respetarse y, sobre todo, debe seguirse el sentido común.
No se entiende que haya cerca de 15 vehículos tipo casa rodante en el estacionamiento de 75 y 2, que algunos incluso tienden la ropa afuera, ocupando el lugar del que otros podrían estar haciendo uso por pagar importantes sumas para venir a Necochea a vacacionar, dando trabajo a un hotel, a una inmobiliaria o a quien construyó una casa y la acondicionó para ponerla en alquiler particular.
“Es fácil no mirar, es fácil contar la gente sin más, pero donde no hay orden, autoridad, ley y exigencia, no hay futuro. ¿Cuesta poner un cartel que prohíba el camping gratuito en lo que es el corazón de la Villa?”, se preguntaba una vecina que envió su inquietud a Ecos Diarios, luego de cansarse de mirar por la ventana de su departamento todos los días y ver este panorama en la playa.
“Deberían asignar un lugar de casillas y cobrar un mínimo canon al menos, poner baños, ordenar, exigir y progresar. No dejarlos vivir en un espacio asignado para bajar a la playa y sin dejar un centavo para la ciudad”, continuó la vecina, que se identificó ante este medio pero prefirió no exponerse dando su nombre públicamente.
Algo similar pasa en la rotonda de 2 y Pinolandia, como así también en otros sectores del parque Miguel Lillo. Quizá sea hora de empezar a evaluar este tema y encontrarle una solución para que el próximo verano el turista encuentre una ciudad más ordenada, que invite a la gente de las casillas a ir a los campings o a un lugar destinado exclusivamente a eso.
De larga data
En 1984, por ejemplo, el Concejo Deliberante local había autorizado al «Rancho Móvil Club» a hacer uso en forma precaria, desde enero hasta el 31 de marzo, de un espacio para casas rodantes de arrastre y autopropulsadas, debiendo luego de ese periodo «levantar las instalaciones y dejar limpio el lugar».
Por otro lado, en el 2004 se planteó en otro expediente «la necesidad de ordenar el estacionamiento de vehículos autoportantes durante la temporada de verano» y en el 2006 se sancionó una ordenanza en la cual se autorizaba al Departamento Ejecutivo a suscribir un convenio con la Dirección de Educación Física de la Provincia de Buenos Aires, con el objetivo de «acordar la cesión de uso del predio de 2 y 67 para crear la Playa Municipal de Estacionamiento y Pernocte de Autoportantes».
Este mismo tema se siguió debatiendo en el Concejo en 2008, 2010 y hasta en 2012, pidiendo tener la explotación del servicio el Club Social y Deportivo Municipal de Necochea. Nada prosperó y diez años después del último tratamiento, el problema persiste.///