Acoso en las escuelas
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Aunque se registran desde siempre, porque tienen que ver con la esencia humana y en este caso la edad de sus protagonistas, las burlas y las cargadas entre niños y adolescentes en el ámbito escolar se han potenciado en los últimos tiempos, quizá impulsado por una sociedad que se ha vuelto más violenta y no respetuosa del otro.
El tema ha alcanzado mayor notoriedad por una serie de casos con desenlace terrible, como el de la joven estudiante de La Plata que recientemente se quitó la vida en plena aula, acusando mediante una nota a sus compañeros de maltrato, y que vienen siendo reflejados en los medios de comunicación.
De repente la palabra inglesa bullyng (el término bully alude al sujeto camorrista o matón), se ha difundido más allá de las fronteras de dicho idioma, para describir las conductas de acoso que se presentan en la escuela, cuando un chico es sometido a una persecusión sistemática, o presionado por sus compañeros.
En el ámbito educativo de Necochea el bullyng se ha instalado en varios establecimientos, tanto públicos como privados, siendo materia de preocupación de sus directores y docentes.
La cuestión no distingue escuelas públicas o privadas, aunque las primeras tienen la ventaja de contar con equipos de orientación, constituidos por psicólogos, asistentes sociales y psicopedagogos, que abordan en conjunto la problemática y trabajan para corregirla.
En el caso de los colegios privados, todo recae en sus autoridades y maestros o profesores, que en muchos casos no están preparados para abordar la cuestión, en general no se solicita la ayuda a agentes externos y eso se traduce en la decisión de numerosos padres de cambiar de escuela a sus hijos víctimas de acoso y en busca de que dejen de sufrir.
Hay escuelas donde los primeros focos de maltrato y burla al niño que supuestamente es «diferente» al resto y por eso hay que agredirlo o mofarse, se están produciendo en la etapa de jardín de infantes. Una verdadera alarma si a tan corta edad ocurre esto y una necesidad de ocuparse del tema para cortar de raíz estas conductas agresivas.
Fuera del horario de clases, las redes sociales multiplican los ataques a los chicos que en general tiene una baja autoestima y por ende son más vulnerables. Es así que el maltrato se potencia y sus consecuencias también.
En todo este panorama los padres juegan un rol fundamental, no sólo los que tienen hijos que son víctimas de bullyng, para defenderlos y exigir que las escuelas se ocupen; sino de los progenitores de quienes agreden y que en varios casos tienen una pobre educación inicial de un hogar, que les abona el desprecio por el otro.
Los talleres, en los que intervienen docentes, alumnos y padres constituyen la herramienta con la cual se intenta revertir las indebidas conductas y que en algunos casos tienen buen suceso.
El tema del bullyng y sus efectos no son propios de un solo país, aunque no en todos se lo toma con la seriedad que se debería, para no tener que lamentar consecuencias duras, como la pérdida de vidas.
En este marco, Finlandia es la nación que más ha investigado el problema, analizando desde 2007 el comportamiento der 30.000 alumnos de entre 7 y 15 años, pertenecientes a los niveles primario y secundario de 234 escuelas.
Las normas sirvieron para resolver el 79% de los casos de acoso escolar y hubo sensibles mejorías en el restante 21%, lo que derivó en la incorporación del problema finlandés sobre el acoso, denominado Ki Va, en otros 20 países. Un espejo en el que bien vendría mirarse e imitar.///