Acuerdan pena de 5 años y 10 meses de prisión para acusado de vender drogas en su casa
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El imputado es Kevin Herrera, alias “El Pingüino”, quien está detenido en la cárcel de Batán. Luis Muñoz, conocido como “Pitu”, sería condenado a 4 años y 3 meses de prisión
Acusados de liderar distintas organizaciones que se dedicaban a la venta de estupefacientes evitaron un debate oral en la Justicia y sus abogados defensores acordaron con la Fiscalía una pena a cumplir.
En ese sentido, se supo que durante una audiencia desarrollada ayer en el Tribunal Criminal Nº 1, se determinó una condena de 5 años y 10 meses de prisión para Kevin Herrera, alias “El Pingüino”.
En el mismo encuentro, también se acordó una pena de 4 años y 3 meses de prisión para Luis “Pitu” Muñoz, quien en estos momentos tiene un beneficio de arresto domiciliario otorgado por la Justicia local.
Fuentes de la Fiscalía indicaron que el convenio establecido con los letrados que asisten legalmente a los imputados, señala que las condenas previstas serían de efectivo cumplimiento.
El delito por el cual la Fiscalía los acusa a ambos individuos es “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
Cabe acotar que los acuerdos judiciales son analizados por el juez unipersonal Mario Alberto Juliano, quien tiene un plazo de cinco días para avalar o rechazar los convenios entre las partes intervinientes en cada caso.
Detenido en un barrio
En junio de 2013, personal de la Delegación de Drogas Ilícitas de nuestra ciudad realizó múltiples allanamientos en el barrio Los Naranjos, donde se secuestró estupefacientes, cigarrillos, telefonía celular y varios elementos de prueba.
En esa oportunidad, Kevin Herrera y Juan Osma fueron detenidos, luego que se evaluaran en la Justicia las pruebas colectadas por el personal policial y se dispuso que ambos jóvenes queden presos acusados de comercialización de drogas al menudeo.
Según la investigación que llevó a cabo la Fiscalía Nº 3, especializada en la temática de estupefacientes, Herrera era uno de los referentes de una organización que tenía puestos de venta de drogas en sectores del barrio Los Naranjos y adyacencias.
Precisamente, el detenido en la actualidad en la cárcel de Batán, realizaba la comercialización en su vivienda frente al barrio y esta situación también se ventiló durante el juicio oral por el crimen de Mauricio Guzmán.
Estuvo prófugo
El joven fue baleado en el interior de un ex boliche bailable de la Villa Díaz Vélez, de calle 81 casi 6, y fue condenado por ese caso Axel Luna, quien disparó contra Guzmán durante un incidente acontecido en el interior del ex inmueble de diversión.
Algunos testigos que declararon ante los jueces del Tribunal Criminal Nº 1 sindicaron a Kevin Herrera como uno de los responsables de la venta de drogas en el sector del barrio Los Naranjos.
A partir de esos testimonios, los miembros del Tribunal Criminal encomendaron a la Fiscalía que se afiance las investigaciones iniciadas en su momento y, de esa manera, comenzó otra causa que luego llevó a la detención del acusado el 16 de marzo del año pasado.
Desde ese momento, Herrera permanece preso en la Unidad Penal Nº 15, de Batán, aunque previamente se mantuvo prófugo de la Justicia durante algunos meses, recordaron voceros judiciales que encabezaron las investigaciones.
Por su parte, en el caso de Luis “Pitu” Muñoz, se encontraría con una medida de arresto domiciliario a la espera de la resolución del juez Mario Juliano en cuanto al acuerdo alcanzado entre las partes.
La venta al menudeo
Cabe recordar que la Fiscalía y los defensores particulares de los imputados establecieron convenir en un trámite de juicio abreviado (sin debate oral) una pena de 5 años y 10 meses de prisión para Kevin Herrera, y de 4 años y 3 meses para Muñoz.
Fuentes de la Fiscalía indicaron que la sanción para ambos individuos sería de efectivo cumplimiento.
Un agente de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense, reconoció que en el interior provincial familias enteras se consolidaron alrededor del negocio de la droga”.
Y puntualizó que “estas organizaciones tenían como sostén económico de subsistencia la comercialización de estupefacientes y formaron clanes que todavía subsisten en diferentes barrios y se dedican al menudeo”.