Acusado de cometer “entraderas” cumple con una condena de prisión
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/12/c%C3%A1rcel.jpg)
Se trata de Luis Miguel Pucheta Pereyra, quien participó de un violento asalto a una docente jubilada en su casa de Quequén y ya contaba con otras sentencias de la Justicia
El Tribunal Criminal condenó a Luis Miguel Pucheta Pereyra a la pena de cinco años y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento, acusado de participar en un violento a asalto a una persona mayor en su casa de Quequén.
Los investigadores consideran que este individuo integraba una banda que se dedicaba a realizar “entraderas” en perjuicio de adultos mayores, a quienes los amenazaban y les robaban sus pertenencias.
El robo fue perpetrado el 8 de diciembre del 2019 y la víctima, una docente jubilada, fue atada de pies y manos, golpeada y encerrada en su casa, hasta que la encontró varias horas después su hija que enseguida llamó al 911.
Pucheta Pereyra actualmente está detenido y alojado en la Unidad Penal 37, de Barker, a disposición del Servicio Penitenciario Bonaerense, y fue hallado penalmente responsable del delito de “robo doblemente agravado por el uso de armas y por escalamiento”.
El condenado junto a su cómplice treparon un paredón de la casa de la víctima y accedieron por la parte trasera para luego sorprender a la señora mayor.
Una odisea
La hija de la víctima al ingresar a la casa halló a su madre recostada sobre un sofá cama, quien se hallaba lúcida y se observaba a simple vista marcas en ambas muñecas, en la comisura de la boca una leve inflamación en el rostro.
Se pidió una ambulancia para ser asistida, y la víctima aclaró que los sujetos ingresaron por los fondos de la vivienda para luego entrar a la cocina, donde ella se encontraba.
La hija les refirió a los policías que había llegado al domicilio con intenciones de invitar a su madre a almorzar y al ingresar encontró todo revuelto, notando la ausencia de su madre, y empezó a gritar.
La señora mayor estaba en el interior de un baño muy pequeño, sentada en el inodoro, amordazada de manos y pies con un cordón o soga de color negro.
Un hombre de una firma comercial que colocó las cámaras en la casa hizo una copia del dispositivo de almacenamiento, dado que los asaltantes no hallaron el equipo de DVR que estaba debajo de un televisor, que contenía el registro fílmico de los hechos.
La víctima fue trasladada al Hospital Municipal Ferreyra para ser asistida y las imágenes del robo fueron vitales para descubrir a los autores y detenerlos.
Los delincuentes se llevaron algo de documentación, pero solicitaban la entrega de dinero en efectivo que no había en la vivienda de la jubilada docente.
Cuarta reincidencia
Por otro lado, se declaró “reincidente” a Luis Pucheta Pereyra por cuarta vez y ya contaba con sentencias de parte de la Justicia, situación que complicó aún más el proceso judicial del individuo.
La condena se conoció tras un acuerdo de juicio abreviado, entre la Fiscalía y la Defensoría Oficial que representó al acusado.