Acusado de un homicidio lleva cuatro años prófugo
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/06/BURGOS.jpg)
La muerte de Darío Burgos aún no pudo resolverse porque el automovilista que lo atropelló y mató, se burló de la Justicia
El automovilista que atropelló y mató al motociclista de Quequén, Darío Ezequiel Burgos (27) lleva cuatro años prófugo de la Policía y la Justicia. Funcionarios policiales y judiciales permitieron que escapara y el caso sigue sin resolverse.
La última vez que se supo algo de Cristino Peralta Gómez fue el 5 de junio de 2017, ya que después logró desobedecer a las reglas de conducta que la Justicia le impuso por el beneficio otorgado de arresto domiciliario con salidas laborales.
Los encargados de vigilarlo no lo hicieron y el acusado de “homicidio culposo agravado” (por la conducción de un auto a alta velocidad en estado de ebriedad), desapareció de la ciudad y nadie sabe nada de su paradero.
Tiene pedidos de captura nacional e internacional, pero ni la Policía y tampoco Interpol han dado respuestas a la requisitoria de la Justicia local.
Mientras tanto, una familia entera pretende algo de alivio y aguarda que en algún momento se sepa la verdad de lo ocurrido. Por el momento, la impunidad gana la pulseada.
Historial del caso
El Juzgado Correccional había dispuesto la fecha del viernes 30 de junio del 2017 para el comienzo del debate oral por la muerte del motociclista de Quequén, Darío Ezequiel Burgos (27).
En ese momento, el imputado no concurrió a la cita y desde el 5 de junio de 2017, nada se conoce sobre el lugar de residencia actual.
“Seguimos esperando que se haga justicia, no nos queda más remedio que aguardar que el asesino de mi hijo sea detenido y juzgado como corresponde”, sostuvo Blanca Camaño, otra madre del dolor.
Cristino Peralta Gómez en dos ocasiones violó una medida de arresto domiciliario con salidas laborales. Fuentes consultadas señalaron que podría encontrarse en Paraguay, su país natal.
La tragedia
Peralta Gómez conducía un Peugeot modelo 307, alrededor de la 1de la madrugada del 22 de diciembre de 2015 y se dirigía de Quequén a Necochea. En el acceso al Puente Dardo Rocha, sobre la margen local, embistió a Darío Burgos.
El joven se desplazaba en una moto en sentido a su domicilio en Quequén. Junto a Burgos pero en otra moto, circulaba un amigo de la víctima, testigo presencial de la tragedia.
La figura legal de agravamiento del caso sobre el automovilista, estaba relacionada a que el acusado manejaba con exceso de velocidad por el puente Dardo Rocha y luego se conoció que el test de alcoholemia le dio positivo, 1,78 gramos de alcohol por litros de sangre.
El caso fue investigado por la Fiscalía Nº 30 y según las pericias realizadas por peritos en accidentología, el vehículo Peugeot 307 que colisionó contra la moto de Burgos, circulaba a más de 80 kilómetros por hora por el Puente Dardo Rocha.