Adultos mayores y el desafío de saltar la brecha digital
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/09/ingreso30.jpg)
En nuestra ciudad y la región diversas instituciones brindan talleres y capacitaciones para personas mayores de 65 años que tienen dificultades para usar el cajero automático, deben aprender a utilizar Internet o comunicarse mediante mensajería instantánea
La grieta es infranqueable. Basta ir a cualquier banco para ver las penurias que deben afrontar los adultos mayores para cobrar su sueldo o realizar cualquier trámite que antes se podían hacer por ventanilla y que ahora, sí o sí, exigen pasar por el cajero automático o enfrentar a una computadora.
Las dificultades de estas personas sólo se pueden comprender si se recuerda que crecieron en una época en el que toda actividad comercial o social era cara a cara y en el que aún los enlaces telefónicos eran realizados por personas.
Esta situación resulta paradójica si se tiene en cuenta que muchos de ellos vivieron en un lapso en el que surgieron todas las tecnologías que hoy para los ciudadanos digitales son tan necesarias como el aire.
Por eso, en los últimos años distintas instituciones han comenzado a dictar cursos y talleres, tanto en nuestra ciudad como en la región, para permitir a los abuelos saltar esa brecha digital.
La rebelión de las máquinas
En la última década, la violenta irrupción de las máquinas en la vida cotidiana parece haberlo cambiado todo y los adultos mayores han debido enfrentarse a un mundo que en su juventud era sólo propio de la Ciencia Ficción, en el que lo común es la frialdad de computadoras que contestan con amables voces asépticas y robóticas.
Ni siquiera pueden llamar por teléfono para pedir ayuda porque irremediablemente los atenderán esas máquinas que intentan entender, nunca personas.
Si bien en la vida cotidiana ellos aún pueden negarse a la tecnología, no usar Internet, evitar cambiar el teléfono fijo por el celular, hay cuestiones que parecen imposibles de esquivar.
Y esta situación se dio a través de algo tan inevitable como el dinero. La bancarización iniciada hace unos años desembocó irremediablemente en la automatización de todo el sistema.
De un día para otro, los bancos dejaron de atender a los jubilados por ventanilla y la orden fue que cualquier trámite de rutina debe realizarse a través del cajero automático o Internet. ¿Las consecuencias? Una brecha digital cada vez más amplia.
Saltar la brecha
Según el último informe del INDEC sobre “Acceso y uso de tecnologías de la información y la comunicación”, solo el 30% de los adultos mayores de 65 años usa Internet, un 17% usa habitualmente computadoras, y un 56% teléfonos celulares.
De los que se conectan a Internet, uno de cada dos usa Facebook, la red social por excelencia de ese grupo etario.
Las cifras son más que contundentes: la mayoría de los jubilados y adultos mayores no están en condiciones de utilizar Internet y algunos han debido aprender a los golpes a utilizar teléfonos inteligentes para no quedar aislados de sus familias.
Quedar afuera de los avances técnicos es el gran temor de los mayores que, en general, no quieren pedir ayuda a los más jóvenes.
Los obstáculos no solo se presentan cuando quieran realizar trámites o gestiones administrativas.
El desafío puede ser un banco, un cajero automático, pero también puede ser contestar un mail a un amigo o a un familiar, hablar por celular con sus hijos o nietos o contestar un Whatsapp. Esta situación, en ocasiones, puede provocar aislamiento.
¿Qué hacer ante esta situación? El único camino es recurrir a algún familiar o conocido que se encargue de realizar los trámites. De lo contrario, queda una sola salida: la capacitación.
Ante la cantidad de personas afectadas por la brecha digital, en los últimos años diversas instituciones han comenzado a dictar cursos y capacitaciones para acercar a los adultos mayores a las nuevas tecnologías.
En el interior del distrito es común que se dicten talleres sobre el acceso a las nuevas tecnologías. En ese sentido la Fundación Cultural La Dulce es una de las pioneras, ya que desde hace años brinda estas capacitaciones para jubilados y también para niños pequeños.
En Lobería, por ejemplo, hace unos años se desarrolló una capacitación en informática para adultos mayores que se dictó en el Anses en el marco del Programa Nacional de Capacitación e Inserción Social para Jubilados.
Capacitación constante
En nuestra ciudad los adultos mayores que tienen estas dificultades pueden capacitarse en los cursos que dicta el Centro de Formación Profesional Nº 401, tanto en su sede de Quequén como en el Sindicato Empleados de Comercio.
Gabriel Tuccella, regente del CFP, señaló que “son cursos cortos de cuatro meses. Hay cursos iniciales de informática para los que no saben nada y que les viene muy bien a los jubilados, porque por ahí el hijo no tiene tiempo para enseñarles o el nieto no les tiene paciencia”. Esos cursos, afirmó, están dirigidos específicamente a ellos.
Explicó que al principio los alumnos tienen miedo. “Miedo de romper la máquina, de borrar algo, pero no es difícil aprender y la informática los puede ayudar muchísimo en la vida cotidiana”, señaló.
“Fui instructor durante mucho tiempo y la gente lo primero que tiene que hacer es perder el miedo”, dijo.
“El nivel inicial se completa con gente grande y también adolescentes”, explicó. “Son cursos muy integradores, para cualquiera que anda dando vueltas y no tiene nociones de informática”.
Quienes realizan los cursos, afirmó, “se van muy conformes, porque normalmente es lo que buscan. Al comienzo tienen miedo de preguntar, pero entendemos que hay mucha gente que no nació en la era de la informática y que necesita capacitarse para poder integrarse”.
“Normalmente la gente se engancha y sigue con otros cursos. Le toman el gustito y quieren seguir aprendiendo. Y en la informática, no hay límites”, concluyó.///
Máquinas que achican el mundo
Uno de los estereotipos de la sociedad actual, es que el uso de las tecnologías se asocia por principio a la gente joven. Pero esto no debe entenderse como que están negadas para las personas de diferentes edades, sean niños o mayores.
Las nuevas tecnologías son instrumentos de cultura y pensamiento. De forma que su no utilización lo que repercute es a la marginación de un colectivo que no pueda beneficiarse de sus posibilidades.
Los mayores son una fuente inagotable de sabiduría y la tecnología es básica para ellos, ya que puede acercarles a sus seres queridos, ayudarles a llevar un control de sus medicamentos y para divertirse.
Una de las posibilidades más significativas que la tecnología juega para las personas mayores, es la ayuda que les puede prestar para superar uno de los mayores miedos que tienen estas personas: la soledad. De esta forma se aumenta la interacción en el ciberespacio, facilitándose con ello su autonomía personal y social.///
Motivación para aprender
-Si estar conectados desde su Smartphone les sirve para estar comunicados con sus familiares y amigos, o para informarse sobre el tiempo y las noticias es más sencillo que el adulto mayor encuentre interés en aprender.
-Empezar por los servicios y dispositivos que les sean de más utilidad y dejar para más adelante lo más complejos.
-Será más fácil convencerles por ámbitos que despierten su interés y, sobre todo, si descubren que con par de toques a la pantalla aparece lo que quieren ver.
-Ir poco a poco, con paciencia, y poniendo de relieve los éxitos conseguidos animándole a no desesperarse y abandonar la práctica.
Beneficios
-Al aprender nuevos conceptos se favorece la conexión entre neuronas, lo que aumenta la capacidad cognitiva (memoria, atención y concentración) favoreciendo su agilidad mental.
-Es una vía para mantener contacto con sus seres queridos.
-Internet es una fuente inagotable de información, por medio de este esté podrá tener más acceso a la información médica.
-La tecnología le permite agilizar cualquier proceso médico como resultados de cualquier análisis.
Ideas
– Escoger aparatos que les sean cómodos y fáciles de manipular. Las pantallas se pueden configurar con letras más grandes.
– El adulto mayor puede aprender, entre otras cosas, a navegar en internet, leer las noticias, artículos, ver videos o películas, participar en una red social y en grupos de chat con familiares y amistades, usar Skype para mantenerse en contacto con personas que están lejos, y a jugar videojuegos con los nietos. Incluso, hay canales de juegos en la plataforma de cable o de Smart TV.
– Otra opción es ayudarlo a crear un foro o blog donde comparta su conocimiento y experiencias. Esto les ayuda a ejercitar su mente, pensando y recordando.