Advierten sobre acercamientos irresponsables a las ballenas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/08/ACERCAMIENTO-BALLENA.jpg)
Por parte de deportistas acuáticos, que ponen en juego sus vidas. El paso hacia la Península de Valdés se ha anticipado este año
Una reciente situación de acoso en la zona marplatense de la playa Los Acantilados por parte de deportistas a dos ballenas, que por poco no terminó en un accidente de impredecibles consecuencias, ha alertado a los profesionales que estudian el comportamiento de estos animales, quienes han generado una fuerte advertencia que incluye a Necochea y Quequén.
Al respecto se refirieron miembros de la Universidad Nacional de Mar del Plata, que sobre el episodio subrayaron que “dos personas, una en kayak y la segunda en una tabla de stand up paddle, se internaron al mar directamente para tomar contacto con dicha ballenas y una vez en el lugar se acercaron casi hasta tocar los animales, acosándolos durante varios minutos. Sus movimientos incluyeron el acercamiento a la cabeza, lo que provocó comportamientos de evasión por parte de al menos uno de los ejemplares”.
La acción de los deportistas fue considerada sumamente irresponsable y los estudiosos, así como también referentes en Necochea, como el biólogo marino Luciano Valenzuela, salieron a concienciar sobre la conducta de no acercarse más de coherente a estos enormes mamíferos, ya que si bien no son de atacar, son sumamente curiosos y en definitiva se trata de animales sin raciocinio.
Cada vez más frecuentes
La presencia de ballenas francas la costa de Necochea y Quequén ha aumentado notoriamente en los últimos años, formando parte de un corredor biológico de vital importancia, que conecta las dos únicas agrupaciones reproductivas de esta especie en el Atlántico Sur (Sur del Brasil y Península Valdés).
Valenzuela dio cuenta que este año “a diferencia de los últimos dos, se han adelantado y se las ve desde julio” en su migración hacia el Sur, lo que ha posibilitado avistajes en nuestra costa.
En tránsito, las ballenas son motivo de filmaciones y fotos desde la costa, pero también algunos kayaquistas o tripulantes de veleros se han acercado peligrosamente. De hecho en las redes sociales han sido subidas filmaciones de deportistas locales en una cercanía más allá de lo prudente.
Una de las investigadoras que se mostró preocupada por el tema es la doctora en biología marina, Gisela Giardino, oriunda de Necochea e integrante del equipo de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Giardino creó un vínculo con colegas y amantes de la fauna marina de nuestra ciudad, en oportunidad de guiar en forma telefónica desde Mar del Plata, donde reside, el operativo para liberar a un ejemplar de ballena joven que había quedado varada puerto adentro en febrero de 2018.
“Es una cuestión que no hay que cuidar” apuntó a Ecos Diarios la investigadora, para agregar que “por tratarse de un monumento natural (Ley 23094), deben garantizarse medidas de conservación para proteger a esta especie durante su permanencia en aguas locales”.
Por su parte, Luciano Valenzuela sostuvo que “en la provincia de Buenos Aires no existe legislación sobre el tema como si hay en Río Negro y Chubut para controlar los avistajes. Habría que hacer algo, porque por suerte la población de ballenas sigue creciendo y se multiplicará el paso de las mismas”.
En la región sólo existe, en el caso de Mar del Plata, la ordenanza municipal 21439, por medio de la cual se declara “de interés municipal” la preservación en sus aguas y recomienda la prohibición de acercamiento a una distancia menor a doscientos (200) metros del ejemplar, persecución, navegación, natación y buceo en presencia de ballenas”. Estas medidas van en consonancia con normas internacionales de distancia mínima a los ejemplares, además de la ubicación sobre los laterales del animal evitando potenciales rumbos de colisión con las ballenas.
Peligros
Se resaltó que este tipo de acercamientos irresponsables no sólo son potencialmente nocivos para las ballenas, sino además peligrosos para quienes las realizan. Existen serios riesgos de colisión con diferentes tipos de embarcaciones y prácticas náuticas (navegación a vela, surf, kayaquismo, windsurf, stand-up paddle, kitesurf), siendo escasa la información y la práctica sobre las maniobras náuticas precautorias ante la presencia de ballenas.
“Es en ese sentido que se hace necesario apelar al comportamiento responsable de quienes realizan prácticas náuticas, de manera de no realizar movimientos cercanos y peligrosos a las ballenas”, concluye la advertencia de los expertos.