Afirman que la erosión en la ribera del río no se detendrá
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Inquietud. Siguen los desmoronamientos y los mayores efectos son en la margen de Necochea. Se necesitaría una obra de magnitud para detener el fenómeno
La imagen de una enorme palmera a punto de caer al río, en el sector de ribera que da a las instalaciones del Club Náutico Necochea, es el nuevo testimonio gráfico de un fenómeno natural que no para de avanzar: la erosión en las barrancas en ambas márgenes del río Quequén.
El por ahora indetenible avance ha provocado que en los últimos 15 años se hayan desmoronado entre 5 y 8 metros en algunos sectores del trayecto del río es un efecto natural, que en el caso de Necochea tiene una causa que lo potencia: aparte de la bajada propia del curso de agua y en mayor parte cuando se producen crecidas, influyen las mareas del océano que repercuten sobre las barrancas ribereñas.
En este último caso se supo que el efecto de la marea marítima influye hasta 10 kilómetros río arriba, no lejano al paraje Las Cascadas. “Si bien la marea no llegue en crecida hasta allí, su incidencia modifica el escurrimiento del río y hace mella en la barranca”, explicó la jefa de la región V de la Dirección provincial de Hidráulica, Susana Laborde, y resaltó que “la erosión existe desde siempre y seguirá avanzando si no se toman medidas, con alguna obra de magnitud”.
La profesional resaltó que “del lado de Necochea el suelo es débil, con varias capas donde se observan restos de antiguos crustáceos. Es de acumulación, pero relativamente blando y eso hace que con el movimiento del agua se degraden y desmoronen”.
Quienes vienen estudiando el avance de la erosión han comprobado que el mayor efecto se registra mayormente sobre la margen necochense del río y en sitios que presentan curvas. Entre ellos prevalecen las áreas ubicadas frente a la escuela de Artes “Orillas del Quequén” situada en el complejo educativo Jesuita Cardiel; entre las sedes del Club Del Valle y la Sociedad Española; a la altura de la avenida 74 y sobre todo a la altura de la calle 27. Allí la erosión ha socavado y se han caído bloques enteros de la barranca.
Una de las curiosidades del fenómeno es que en los sitios en los que hay deterioro de la barranca del lado de Necochea, en el lado opuesto de la ribera quequenense hay acumulación, donde el escurrimiento es más lento.
Paradójicamente el derrumbe de la barranca ha tenido su efecto positivo: por caso en la crecida fuerte de 2014 el agua circuló muy bien hacia el mar y no provocó inundaciones, al haberse ensanchado el río en su cauce.
Inquietud que crece
Junto al acortamiento de la barranca, que tiene una de sus máximas marcas a la altura de la calle 27 y el camino ribereño (donde existe un pluvial), viene despertando preocupación en los vecinos con viviendas linderas, que temen quedarse sin el sendero vehicular en próximos años, si no se toman medidas de fondo.
Los residentes en ese sector y desde la Escuela de Artes del complejo Cardiel en su momento surgieron reclamos, que desde Necochea fueron elevados a la sede bonaerense de Hidráulica. En el medio apareció la pandemia en escena y todo quedó “stand by”.
Ahondando en la cuestión Laborde puntualizó que “en el caso del área de calle 27 la situación es más preocupante que en el resto del trayecto. Habría que determinar, lo que significa una decisión política, si se construye una especie de costanera o algo por el estilo, o se continúa con una ribera natural a merced de la erosión”.
Para ello sería necesario hacer un estudio y definir que tipo de obra “dura” o trabajos hay que efectuar para detener la erosión.
La responsable local de Hidráulica insistió en que “arrojar restos de piedras u otros materiales sobre la barranca no detiene de ninguna manera la erosión y solo genera suciedad. Sí de bloques de mayor magnitud como los que se había barajado trasladar si se acortaba la escollera de Quequén, pero combinado con otro material”.
Madera, hierro u hormigón son los elementos que deberá implementarse en caso de encarar una obra que ponga freno a esta situación particular de nuestro río.///