Al borde de los 90 años, acudió a votar con compromiso cívico
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Juana Irene de la Vega aseguró tener “una alegría enorme”
Juana Irene de la Vega tiene 89 años y el 31 de diciembre cumplirá 90. Ayer en la mesa 187 de la Escuela Nº 25 fue “la protagonista” y los propios fiscales hasta se tomaron un tiempo para grabar con sus teléfonos celulares el momento en que la señora salía del cuarto oscuro y depositaba el sobre en la urna.
“La primera que voté tenía 20 años y sufragué en este mismo lugar, cuando era la Escuela Nº 2. Todavía tengo una libreta cívica que a todos les llama la atención y la saque cuando trabaja en la Fundación Eva Perón, en Chapadmalal, en la parte administrativa”, comenzó diciendo la vecina.
La jubilada tiene dos hijos y reconoció que “falté 49 años de Quequén y ahora estoy nuevamente en esta ciudad, tengo una alegría enorme de poder votar porque en las Paso no pude hacerlo, ya que estaba con gripe en ese momento”.
Agregó que “con la tarde preciosa salí de mi casa y concurrí a la escuela a emitir el voto, como corresponde y con el deseo de aportar a que los argentinos vivamos mejor. Ahora no sé qué pasará en el 2019, veremos si tengo salud y puedo votar”.
Juana Irene tiene un espíritu de lucha asombrante y no baja los brazos a pesar del paso del tiempo. “El médico me dijo que tengo que andar, no quedarme, por eso que hasta concurro a bailar cada vez que puedo y me siento muy activa”, afirmó.
De la Vega se jubiló con 55 años y trabajó hasta los 72 en una clínica laboral en Lanús Oeste y La Plata, cumpliendo funciones como enfermera en el quirófano y en la sala de esterilización.