Al ritmo de la propia inquietud
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La danza ha llevado a Eugenia Quinteros por un camino de búsqueda constante que la acercó al teatro, la docencia, la técnica del clown y la creatividad
Por Juan José Flores
Redacción
Bailarina, coreógrafa, clown, docente, organizadora de festivales de teatro y creadora de espectáculos viscerales, que no dejan a nadie indiferente, Eugenia Quinteros es una artista de perfil bajo y una gran inquietud y curiosidad, que la predisponen al aprendizaje constante.
Ella se define como “bailarina poco virtuosa” y esa ha sido precisamente la clave que marcó gran parte de su formación y la llevó a comprender que debía buscar su propio camino y que la técnica (que los virtuosos dominan con facilidad), puede ser un límite para encontrar la propia identidad artística e incluso un freno a la creatividad.
En los últimos meses Eugenia estuvo revisando algunos videos de “Kuei, el antagonismo”, la obra que creó hace 15 años y que llevó a escena junto Valeria Fernández, con quien formó el grupo Shi Ho.
“El año pasado nos juntamos a ensayar, porque queremos reponerla”, aseguró Eugenia y explicó que la idea de hacerla nuevamente surgió a partir de volver a ver la obra y encontrarse con temas como las cuestiones de género y el feminismo, hoy en auge, pero que en el momento de la creación no se hablaban.
“Por eso pensamos que sería interesante reponer la obra”, dijo Eugenia, quien señaló que incluso ya se planteaba en Kuei la cuestión del sexismo en el lenguaje.
Aquella obra, fue una coyuntura en la carrera de Eugenia, que no esperaba la repercusión que tuvo en todos los escenarios donde se presentó.
El camino del ritmo
María Eugenia Quintero tiene 45 años y su vida siempre ha estado vinculada a la danza. Comenzó estudiando danzas clásicas, primero con Cecilia Risso en nuestra ciudad, y luego se fue a Mar del Plata, donde continuó con Rubén Chayán y Zulma Mattion.
Allí hizo el profesorado de danzas clásicas y contemporáneas y tuvo entre sus maestros a Estela Maris Ciroli, Marta Sol Bendaham y Andrea Berutti.
El considerarse “poco virtuosa”, la llevó a una constante búsqueda y una gran voracidad por el conocimiento.
Con Andrea Berutti comenzó el camino creativo en Mar del Plata realizando algunas experiencias de danza teatro que le brindaron las herramientas para sus creaciones posteriores.
Cuando volvió a Necochea, incorporó algunos de esos conocimientos en algunos cuadros coreográficos dentro de la obra “La epopeya del vendedor de alarmas”, de Juan Pablo Santilli, que se presentaba en El Cenáculo.
Allí, en El Cenáculo, comenzó precisamente el vínculo creativo con Valeria Fernández y surgió Shi Ho, grupo también integraban técnicos y otras personas vinculadas al vestuario, maquillaje y la música.
Además de “Kuei”, realizaron «TLC Yo soy lo que soy», una obra que Eugenia define como un proceso creativo completamente inverso al de la investigación que llevó a la puesta en escena de la primera.
Tras dejar de trabajar con Valeria, Eugenia siguió con la docencia y montó diferentes espectáculos de expresión corporal como “yuarpswårkshuarp”, “Mutados”, “Agua”, “Gotan”, “Contango” y “Estaciones”.
Junto a Carolina Werbach formaron el grupo de danza contemporánea “Ladran Sancho” y realizaron “Bambú”, “Tajabone” y “Big Bang”.
Sobre el escenario
Eugenia se resiste a ser considerada actriz, aunque es habitual que se la vincule al teatro. “Yo no soy actriz, aunque ahora estoy estudiando actuación”, asegura.
Se la vincula a los escenarios porque sus piezas de danza tienen muchos elementos de teatro, ha participado en obras teatrales y también ha sido la responsable, junto a Valeria Fernández, de la organización del recordado ciclo Teatro Trueno, que tuvo tres ediciones: 2008, 2009 y 2010.
Además, de la “Epopeya…”, también participó como coreógrafa en “Contingencias” y “Lo que te da terror”, obras dirigidas por Eugenia Ferrario.
Y en la actualidad sigue vinculada al escenario, ya que participa activamente en el Encuentro Juvenil de Teatro.
La docencia
Aunque en los últimos años ha dedicado gran parte de su tiempo a la docencia, como profesora en la Escuela Provincial de Artes, también ha seguido en la constante búsqueda de aprendizajes.
Así estudió producción de danza teatro, clown (con Guillermo Yanicola) y ahora Tap (con Claudio Galetti).
Sus estudios sobre las técnicas del clown la llevaron a desarrollar un personaje que también la identifica: Clarita Blackkk. Con ella realizó “Delirio Múltiple”, que dirigió por Guillermo Yanicola y el unipersonal “La Danza es pa’ todos”.
Eugenia también ha obtenido premios y distinciones, incluso en encuentros de teatro danza en Chile y Ecuador.
Pero es en las aulas, donde parece encontrar mayor gratificación. “Me encanta la docencia, como me encanta componer coreografías”, asegura, mientras en su mente va coleccionando imágenes, ritmos, canciones, colores, que luego incorporará a una nueva creación.///