Estado impresentable en la Avda. 2 -FOTOGALERIA-
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Veredas rotas, hierros oxidados y basura sobre la avenida 2. Debajo de la Rambla, una improvisada parrilla, una olla y restos de comida dan cuenta de que en el lugar sigue viviendo gente
La avenida 2, uno de los paseos que debiera ser de los más atractivos, luce muy abandonada y aún le falta mucho para estar presentable. Veredas rotas, basura, escombros, hierros oxidados, son algunos de los obstáculos que aparecen si uno camina sobre la costanera.
Nada distinto a lo que ocurre durante todo el año, lo que pasa que ahora que empiezan los días soleados, con altas temperaturas y con mayor afluencia de público en el sector, pareciera que estas desprolijidades se notaran aún más que en el invierno. Mucho más después de escuchar los supuestos preparativos de “embellecimiento” que dicen desde el municipio que se hacen con vistas a la temporada.
Ecos Diarios recorrió la avenida 2 desde 71 hasta Pinolandia y en cada cuadra se halló un lunar distinto.
Entre los más llamativos, se puede mencionar el frente de la oficina de informes del Entur, que luce despintado y totalmente desprolijo. Pareciera por como está que lo estuvieran por pintar. Si es así, bienvenido sea, aunque hay que decir que se acordaron un poco tarde. Tampoco tiene ningún cartel que haga referencia a la oficina turística del Entur, salvo una “i” minúscula que se supone que indica un puesto de información, algo que no todos lo saben.
Al lado de dicha oficina, hay una fuente –en 79 y 2- muy abandonada, con agua podrida en su interior, además de basura y botellas plásticas. Detrás de ésta, un montón de escombros tirados completan la imagen. Se desconoce si la van a reparar, tirar abajo o quizás es sólo un signo de un acto vandálico.
Ocupantes en la Rambla
La Rambla es otro lugar en el que, pese a los intentos, siempre luce igual. Arriba, se podría decir que está más o menos bien, con algunos juegos que han puesto y unos canteros que pintaron. Sin embargo, basta sólo con bajar algunas de las escaleras para darse cuenta que lo que se hizo es un “simple maquillaje” que intenta tapar el abandono en el que se encuentra la Rambla municipal. La mayoría de las arcadas están tapadas por arena, que fue arrojada en cantidad, donde además se acumulan yuyos y basura. Además, en algunos de los huecos –que aún siguen abiertos- se nota la presencia de moradores, a partir de algunos indicios que hay en el lugar. Ayer a la tarde, había una improvisada parilla en el suelo, con signos de haber sido prendido un fogón, una olla, una mesa plástica con pan y varias galletitas tiradas en el piso en el ingreso de uno de los huecos, donde también había un perro callejero durmiendo. Evidentemente, pese a los intentos por sacar a los habitantes de la Rambla, aún siguen ahí.
Falta de limpieza y mantenimiento
Además a lo largo de toda la costanera, se repiten las veredas rotas, montículos de tierra con escombros, hierros y estructuras oxidadas que no cumplen ninguna función y, en este sentido, no se entiende porque no los retiran.
En algunos sectores también, hay mucha arena sobre la vereda y el asfalto, principalmente en la zona del Neptuno y en el frente del Hogar Raimondi. A la figura del rey Neptuno le falta el tridente y parte del brazo, algo que hace años que no se repara y además tiene una venda de tela tapándole los ojos, que pareciera que nadie reparó en ella para sacársela.
A un costado del parador integrador, algunos yuyos y un cable pelado que asoma entre las piedras son parte del panorama. Mientras que enfrente al Casino, han reparado una losa de pavimento y ha quedado un agujero grande en una boca de tormenta que, para evitar accidente, se ha señalizado con un tambor y unas vallas que no dan mucha seguridad.
Evidentemente aún hay mucho por hacer para que el sector más céntrico de la Villa Díaz Vélez quede presentable. Y eso que sólo estamos hablando de limpieza, mantenimiento y un mínimo acondicionamiento y no de grandes obras, que obviamente también son necesarias para producir una verdadera transformación del frente costero. Pero para esto aún estamos muy lejos, si se tiene en cuenta que hay deficiencias básicas que no logran, o no quieren, resolver.