Algunos mitos y certezas en la ciudad a lo largo del tiempo
El “monstruo marino” Joselito, la visita del “Che” Guevara, la falsa presencia de un Messi infantil jugando en Necochea y el buque “fantasma”, fueron recordados en el programa radial “Desde temprano”
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RAUL JAUREGUI
Ecos Diarios
En el historial de toda ciudad que como Necochea ha superado los 140 años de existencia, se acumulan hechos que muchos recuerdan a través del tiempo, pero también surgen especies de leyendas o mitos urbanos que permanecen en el imaginario.
La columna de revisionismo histórico que en base al valioso archivo de Ecos Diarios realiza el periodista Raúl Jáuregui en el programa “Desde temprano”, que se emite por Ecos Radio (97.9), fue propicia para recordar algunas de esas cuestiones.
En un orden cronológico se hizo mención a la estadía de tres días que en enero de 1952 cumpliera en nuestra ciudad un juvenil y por entonces desconocido Ernesto Guevara.
Quien luego se transformara en “el Che” pasó por Necochea junto a su amigo Alberto Granados, en el marco del raid en moto que realzaran por América Latina.
En su libro “Diarios de Motocicleta. Notas de un viaje por América Latina”, “el Che” escribió: “Nuestra próxima etapa era Necochea, donde ejercía su profesión un antiguo compañero de Alberto, etapa que hicimos fácilmente en una mañana llegando justo a la hora de los «bifes» y recibiendo una cordial bienvenida del colega y no tan cordial de la mujer, que encontró un peligro en nuestra bohemia sin excusas”.
Tres días duró la estadía de Guevara en la ciudad y luego emprendieron rumbo al sur de la provincia.
Caribea, el buque fantasma
La segunda referencia de la columna revisionista se enfocó en un buque que fue calificado de fantasma, por su inusual aparición en Puerto Quequén: el Caribea.
Este carguero llegó a nuestro puerto la noche del 28 de diciembre de 1977, casi una paradoja en el Día de los Inocentes, con una escasísima tripulación de cinco hombres.
Legalmente, el Caribea parecía haber surgido de la nada, ya que no existían registros de sus constructores y escasos datos del lugar de donde provenía. Por eso no se demoró en calificarlo como “buque fantasma”.
En junio de 1978, luego de seis meses de permanecer amarrado en el puerto, aún no se había podido determinar a qué empresa pertenecía ni la nacionalidad, de los cinco tripulantes que habían llegado en la nave, sólo uno permanecía a bordo. Un sueco que parecía no tener adónde ir. Finalmente, la embajada de Suecia se haría cargo de todos los gastos y repatriataría al joven marino a su país de origen.
El “buque fantasma” siguió ganando fama en 1980. En el marco de las inundaciones que en abril azotaron nuestra ciudad, en una noche de furioso temporal se desprendió de su amarre y luego de permanecer al garete en el canal de acceso a Puerto Quequén, el Caribea fue lanzado al mar, y encalló en las inmediaciones de la ex Colonia Pinocho. Allí finalmente sería desguazado.
Joselito a la vista
“Extraña aparición frente a Arenas Verdes”, citaba la portada de Ecos Diarios del 22 de marzo de 1994 y se refería a uno de los hechos más llamativos en el mundo de la pesca local: el avistamiento de un supuesto monstruo marino, al que desde la redacción de Ecos Diarios prontamente se bautizó Joselito, ya que había sido descubierto el día 19, que es la fecha de San José.
El avistamiento sucedió a unas 6 millas de Puerto Quequén-Necochea frente a las costas de Arenas Verdes, siendo observado por pescadores de la embarcación "Paco Ventura" cuyo propietario era Carlos Miño. Aunque también dieron cuenta de lo mismo los tripulantes de otras dos embarcaciones.
Impresionados los marinos calificaron al animal de “gigante” y coincidieron en que era inofensivo se sumergía y emergía metros después. Hablaban de una extraña y enorme criatura que describieron "de color marrón muy oscuro tirando a negro, con cabeza enorme, ojos muy grandes y con el cuello y lomo con serrucho.
Si bien el relato de los pescadores siempre fue muy cuestionado, recién unos años después la gente comenzó a creer en la opinión de los especialistas en animales marinos, que siempre sostuvieron que lo que posiblemente vieron los hombres fue una tortuga marina.
De hecho, después del avistamiento del “monstruo” otros pescadores capturaron una tortuga laúd de 2 metros de largo por 2,30 metros de ancho. El ejemplar, que en realidad era una hembra, pesaba 750 kilogramos.
Más allá de eso, por aquellos días no se habló de otra cosa en la ciudad y fue tanta la repercusión, que los pescadores que juraban haberlo visto fueron entrevistados por Susana Giménez en uno de los programas de televisión más vistos de la Argentina.
¿La “Pulga” en Necochea?
En el cierre de la columna en “Desde temprano” se recordó una noticia vinculada a astro del fútbol Lionel Messi.
En este caso en mayo de 2020 el prestigioso diario catalán “Mundo Deportivo” publicaba que “La Pulga” había jugado en Necochea a sus 11 años vistiendo la camiseta de Newells Old Boys, su club formativo en la Argentina.
El diario acompaño la nota con una foto de un Messi infantil enyesado en una mano, tomada en enero de 1999, en la ciudad de Mar del Plata, donde por esa lesión no pudo jugar en un Torneo Internacional.
En la crómica citaba: “Hay que mirar con atención a Messi. En uno de sus brazos, el izquierdo, luce un yeso: se había fracturado unos días antes, en otro torneo jugado en Necochea, a pocos kilómetros de allí”.
Aclarando la cuestión en una entrevista que dio por entonces a Infobae el DT de aquel equipo de Newell’s, Enrique Domínguez, indicó que Messi “se había lastimado en uno de los primeros entrenamientos desarrollados en el predio que “La lepra” utilizaba en Bella Vista. Se le produjo una fractura con desplazamiento en su muñeca derecha y la chance de mostrarse en la costa argentina quedó trunca”. Pero afirmó que lo dejaron viajar igual para acompañar a sus compañeros. Así la versión de una lesión en Necochea, como se deslizó en España, quedó en una noticia falsa o “fake news”.
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