Ana Comaschi, la historia de una de las mejores atletas del país
Sus comienzos en el amateurismo, su colección de títulos y récords, y el enorme error que frustró el sueño de su vida
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Por Raúl Jáuregui
Para Ecos Diarios
La notable carrera deportiva de la necochense Ana María Comaschi, sus grandes éxitos, récords y su frustración en los Juegos Olímpicos de Barcelona 82, fueron tema de la columna semanal de hechos históricos que se difunde a través de Ecos Radio.
En el comienzo se recordó que quien fuera una de las mejores atletas del historial argentino, nació en nuestra ciudad el 11 de abril de 1966 y a los 9 años empezó su excepcional carrera deportiva en la pista de una sola recta que tenía en su patio descubierto la Escuela Argentino-Danesa “Alta Mira”, de la que era alumna.
El ojo experto de Alberto Peña, que la descubrió como a otros atletas, fue su guía, en uno de los deportes más sacrificados que hay.
Todo era a pulmón en esos tiempos. Sin pista, Comaschi entrenaba en la playa, donde Peña tenía su balneario Atlas (hoy Terrazas), y al no contar con vallas saltaba cubiertas de autos ubicadas una arriba de otra.
Cuando había torneos fuera de Necochea para poder homologar marcas, preferentemente Mar del Plata, Alberto ponía su auto para llevar a competir a sus atletas.
Respecto a Peña, en 1991 recibió el premio “Barón Pierre de Courbertín”, que distingue a sobresalientes entrenadores y que se considera como una especie de premio Nobel del atletismo.
Cabe agregar que Mauro Cabrera también fue distinguido con ese premio el año pasado.
Empieza a dar que hablar
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En la continuidad de la columna del programa “Desde temprano” se dio cuenta de que las cualidades de Comaschi se empezarían a reflejar en logros en el heptatlón, disciplina olímpica que desafía al atleta a competir en sólo dos días en siete pruebas: 100 metros vallas, salto en alto, lanzamiento de peso; 200 metros llanos; salto en largo, lanzamiento de jabalina y 800 metros llanos.
Ante su constante proyección y al no contar con los elementos de entrenamiento ideales, al terminar la secundaria Ana María se radicaría en Mar del Plata, a la vez que empezaba a cursar el profesorado de educación física.
Luego pasaría varios años en Buenos Aires, en Ferro Carril Oeste.
Impactos deportivos
Los logros deportivos de Comaschi son realmente impactantes: durante 20 años seguidos fue campeona nacional en 26 oportunidades y en distintas pruebas. Y en el caso de la difícil especialidad de heptatlón, tuvo el récord nacional en su poder por 26 años, recién superado en 2017, a 22 años de su retiro en los Juegos Panamericanos en Mar del Plata de 1995.
Comaschi alcanzaría en 1985 su primera consagración en el plano internacional con el título sudamericano en heptatlón a nivel junior en Santa Fe y en mayores en Santiago de Chile. Y al año siguiente lo ratificaría logrando dos medallas en los Juegos Odesur también en Chile, la dorada en el heptatlón y bronce en lanzamiento de jabalina.
También representó al país en los Juegos Deportivos Panamericanos de La Habana, en Cuba, en 1995 finalizando quinta en el heptatlón, y luego intervino en el Mundial en Tokio, ubicándose 23º.
La necochense aún mantiene el récord nacional en los 100 metros llanos, tomado con reloj manual, de 11 segundos 3 décimas. Cuando lo logró no existía el sistema electrónico, y ya vigente el mismo, Ana María sigue teniendo una de las mejores marcas en dicha especialidad con 3,66 segundos de diferencia.
Golpe a la ilusión
En 1992 Ana María Comaschi recibió el golpe durísimo: se había ganado el derecho de representar a su país en unos Juegos Olímpicos y cumplir el sueño de toda su vida: sin embargo un sorpresivo como inadmisible error del Comité Olímpico Argentino, que no la inscribió a tiempo, no le permitió participar en la competencia disputada en Barcelona.
La atleta había obtenido el pasaje a los Juegos al lograr la marca que la catapultó a la competencia iberoamericana cumplida dos semanas antes en Sevilla.
Insólitamente, cuando había recibido la ropa que Adidas confeccionara para los deportistas argentinos y cumplimentado el control antidoping, al concurrir a la villa olímpica se enteraba que se quedaba afuera por no haber sido anotada por el COI. Nacía una verdadera pesadilla.
Pese a las gestiones del entonces secretario de Deportes de la Nación, Fernando Galmarini, la situación de la necochense no se revertiría. Y luego de permanecer como intrusa en la villa olímpica gracias a un pase que le consiguieron y ser invitada a ser observadora de los Juegos, decidía en un marco de tristeza enorme retornar a la Argentina, sin ser acompañada por ningún dirigente. “Yo fui a competir, no a pasear, era mi sueño y me quitaron con una injusticia”, decía en esos tristes días.
La repercusión del fax mal enviado fue enorme. Comaschi pasó por los programas de Mirtha Legrand, Susana Giménez y Bernardo Neustadt para contar su desgraciada historia.
Ana, en el mejor momento y con posibilidades de alcanzar una medalla en heptatlón, tenía por entonces 26 años. Había sido su momento, ya que por su edad no pudo ilusionarse con tener revancha en Atlanta 1996.
Ni siquiera el juicio por daño moral que le hizo al Comité Olímpico y que tras llegar a la Corte Suprema le ganó recibiendo una indemnización de unos 100.000 dólares, sirvió para paliar su frustración. La privaron de su mayor sueño: competir en los Juegos Olímpicos.
El adiós
Su última participación internacional fue en los Juegos Panamericanos de 1995, en Mar del Plata, finalizando octava en el lanzamiento de bala, al no poder presentarse en el heptatlón que, curiosamente, no estuvo en el programa oficial y lo dejaron solo como deporte de exhibición. Algo que se entendió como una venganza del COI por aquel juicio ganado.
Tras ello Ana María se desempeñó por muchos años como instructora de la Policía de la provincia de Buenos Aires en Mar del Plata, donde hoy desempeña tareas administrativas con el rango de comisaria, y se jubilará el año que viene.
Tiene dos hijos: Nirvana y Mauro Zelayeta, quien es un gran jugador de vóley y que sí pudo ser olímpico, en este caso en los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en 2018 en Buenos Aires, donde obtuvo la medalla de bronce en la especialidad beach voley.
El audio completo de la columna radial se puede escuchar en el Spotify de Ecos Radio.
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