Aniversario y buenos deseos
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Quequén celebra sus 165 años, siendo una fecha especial para los vecinos porque renuevan las esperanzas de verla crecer y desarrollarse desde distintos planos.
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Celebrando un nuevo aniversario de Quequén, la ciudad festeja sus 165 años y sus vecinos renuevan las esperanzas de verla crecer y desarrollarse desde distintos planos, anhelando distintas obras y su autonomía.
La Unión Vecinal de Fomento de Quequén, es muy probablemente la más representativa de sus instituciones, ya que fue fundada por iniciativa del escribano Manuel Calise, el 11 de marzo de 1933 y a lo largo de las décadas ha desarrollado una labor abnegada, altruista, aunando voluntades y poniendo todo el empeño en el crecimiento quequenense.
El ideario de la Unión Vecinal, expuesto por Calise constituye un exponente de acción puramente vecinal y en pos del desarrollo de Quequén, en cuanto a la infraestructura, la educación, la salud, espacios públicos, el deporte, etc. Quien hace varios años trabaja en esta institución es Carolina Nicolosi, primera vocal titular quien expresó “deseo lo mejor para los vecinos de Quequén, que el quequenense luche por su identidad y pueda festejar y celebrar el aniversario como corresponde”.
Actualmente la comisión directiva es presidida por Fabián Nicolosi y lo acompañan el vicepresidente Víctor D Annunzio, secretaria, Esther Porto; tesorero, Roberto Torres; vocales, Silvina Rodríguez, Bernardo Amílcar, Angulo Vieytes, Juan Leonardis, Pedro De Ilzarbe, entre otros.
Carolina y los demás integrantes son quienes reciben a los vecinos en su sede y los escuchan en sus reclamos. Sin embargo, como asociación les gustaría que más gente se involucrara. “Hoy lo más importante es que el vecino participe y no se quede solo con el reclamo detrás de las redes sociales, pero es entendible porque a la gente se le ha mentido mucho y está descreída”, dijo Carolina.
Como quequenense afirmó que cada vez que ve un paisaje de Quequén es espectacular. “Saco fotos todas las mañanas, el amanecer el distinto, las estrellas son distintas y estando a metros del rio, escucho los pájaros, es otra cosa. Estoy en contacto con la naturaleza, pero sé que hay otros vecinos que viven otras realidades”, destacó.
Por último reflexionó que Quequén fue un balneario muy importante a principio de 1.900 y diversas políticas no permitieron que la ciudad plasme el potencial que tiene.
Pujanza
También vale recordar los avances que hubo en Quequén desde su fundación, como fue la llegada del primer tren de pasajeros a la Estación Quequén, el 1º de agosto de 1892.
El primer hotel que tuvo Quequén se inauguró en 1895, con el nombre de Hotel Balneario, propiedad de Larraburu y Arana y con el paso de los años cambió su nombre al de Hotel Quequén.
El 2 de febrero de 1902 quedó habilitada la iglesia de Nuestra Señora de la Merced, cuyo edificio fue donado por la familia Guerrico, que era propiedad de las tierras donde se levantó el pueblo. En la ocasión, la iglesia fue bendecida por el obispo diocesano monseñor Juan Terrero.
En tanto, el 24 de septiembre de 1918, se inauguró la plaza Hipólito Yrigoyen, en coincidencia con los festejos patronales.
Posteriormente en diciembre de 1922 visitó Quequén el presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear, quien inauguró el ramal ferroviario entre la Estación Quequén y el Puerto.
En 1928 el Concejo Deliberante concedió autorización a la compañía Anglo Argentina de Electricidad, establecida en Necochea, para introducir energía eléctrica e instalar una usina en Quequén.
En el mismo año, se inauguró la Estación Hidrobiológica de Quequén, merced a las gestiones del Museo Argentino De Ciencias Naturales de Buenos Aires.
Cabe destacar la notable labor científica en la Estación Hidrobiológica, donde se han realizado trascendentes descubrimientos e investigaciones sobre biología marina y oceanografía.
Además, uno puede hacer un viaje por las casonas, a la “belle époque”, las cuales marcaron toda una época de esplendor en Quequén. Algunas fueron demolidas y otras todavía desafían el paso del tiempo.
Con su estilizada figura, el Faro de Quequén quedó habilitado el 1º de noviembre de 1921. Su inconfundible figura ha guiado al navegantes desde la costa, teniendo que subir 163 escalones para llegar al punto más alto del faro.
Lucha
Sin lugar a duda, dos referentes de Quequén son Fanny Niesl y Nicasio Díaz Llanos, no solo por los años que tienen viviendo en la ciudad, sino por su lucha continua defendiendo y reclamando los derechos de los ciudadanos y la ciudad.
Fanny Niesl, vive en Quequén desde el año 1955, crió a sus hijos, y recordó que “antes era mucho más lindo, era más agreste, aunque ahora está lindo, está más poblado, pero le faltan servicios”.
Fanny recalcó que para ella es todo un paraíso, “lo volvería a elegir a pesar de la contaminación que tenemos”.
Al mismo tiempo analizó que “Quequén ha progresado en muchos puntos, la zona de la playa se ha edificado muchísimo, se han establecido más familias durante todo el año, mientras que antes venían sólo por la temporada de verano y me parece bárbaro, hay casas muy lindas”.
Inclusive, observó que la playa de Quequén cada vez más gente la elige para descansar y pasar sus vacaciones.
“Al turista le gusta este lugar, le atrae nuestra playa y este verano y el anterior vi muchísimos autos estacionados en las calles internas, algo que nunca antes había visto”, detalló.
Aunque no dejó de señalar las mejoras y obras que le gustaría ver, como por ejemplo la limpieza en la zona costera, la obra de los efluentes cloacales, que se mejoren las calles y se ordene el tránsito en Almirante Brown por los camiones.
Al momento de señalar sus deseos Fanny no dudó en indicar que se asfalte la calle 531 hasta la costa y se haga un tratamiento de los efluentes cloacales.
Nicasio Díaz Llanos también es un ferviente defensor de Quequén y afirmó “tenemos un Quequén pujante, que está vivo, que la gente es consciente del ser quequenense, que amamos Quequén”.
Además añadió que el puerto es fantástico, “tenemos un relieve que es una belleza, tenemos universidad, escuelas y podría seguir enumerando cosas. Quequén es hermoso así, antes los medanales llegaban a seis o cuatro cuadras donde actualmente está la Prefectura. Quequén es una composición dentro de la configuración para una zona balnearia, que se presta para todo pero se lo niegan”.
Díaz Llanos anhela una respuesta después de tantos reclamos al gobierno provincial, sobre la autonomía y la erosión costera. “Sentimos dolor por la indiferencia hacia nosotros”, remarcó.
Otro vecino, Rolando Domench se remontó a otros tiempos, cuando se instaló en Quequén, donde formó su familia, se desarrolló laboralmente, teniendo muy lindos recuerdos de aquella época, donde disfrutaban mucho de la naturaleza.
“Me gusta todo Quequén, viví en el barrio costero, y me crié en las dos playas de Necochea y Quequén. Nuestra aventura de chicos era ir a la playa, por el bosque en contacto con la naturaleza y al aire libre”, relató.
“Rolo” también se involucró al pedido de autonomía con José Herrero en 1965, mencionando que en aquel entonces era difícil hablar de autonomía.
Quequén es magia, hechizo, vegetación, historia, belleza, poesía y muchos
que pisan su suelo por primera vez, quedan maravillados por su topografía, tal como sucedió con el jesuita José Cardiel, un visionario que afirmó que estas tierras reunían los elementos básicos necesarios para convertirse en un lugar de progreso, dando lugar a la ciudad que celebra sus 165 años de vida.