Ante una nueva temporada que despierta expectativas
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“El turismo es una industria de
presente y futuro, que no tiene
miedo a los cambios» Michelle Bachelet
Expresidenta de Chile
Los necochenses somos bastantes dicotómicos, dividimos conceptos, los mezclamos, nos diferenciamos en los mismos, y formamos caminos bifurcados en las discusiones o análisis de los temas más importantes.
En materia turística podemos pasar de lo exagerado y magnificado hasta mandar nuestro ego al subsuelo sin posibilidad de levantarlo.
Escuchamos desde «la mejor playa argentina», a «el viento, la extensión de la playa, la falta de servicios» entre otras consideraciones. Permanentes comparaciones con otros lugares internacionales o no llenos de encanto y glamour.
En el medio de todo esto es imposible no estacionarse en la Necochea de años atrás, y también aquí aparecen grietas, unos marcan los cincuenta, otros los sesenta, más acá los setenta y más cercanos los ochenta, sin olvidar los noventa, en fin, para todos los gustos y edades.
¿Las comparaciones son odiosas? A veces sí. Otras son inevitables, surgen de nuestras vivencias más profundas.
El tiempo es una gota de agua en el mar, y una gota no se puede comparar con otra para ver cual es mayor.
No hay discusión sobre la mano de Dios que nos brindó el mar y el marco natural de playas incomparables, acompañado de un serpenteante río, un cóctel exquisito de la naturaleza.
Disfrutar del entretenimiento de la noche, recuperando aquellos espectáculos de los setenta y ochenta es casi imposible por varias razones, costos, plazas nuevas que se abrieron, no sólo en la Costa Atlántica. La cantidad de salas teatrales eran mucho más que una matemática, sólo recordar el auditórium del Casino, otras la 83 y dos en la 85, en la avenida 10, algunas pequeñas que oficiaban de café concert el propio cine Ocean, el Paris, el Gran Sud el teatro municipal y algunos que quedaron en el recuerdo en esta apretada síntesis.
Necochea supo contar en sus playas a los dos equipos más grandes del fútbol nacional, Boca y River, quienes terminaron optando por otros lugares del país y finalmente sus temporadas son en Miami, momentos gloriosos de tapas de El Gráfico, desfilando Racing, San Lorenzo, Independiente, Vélez y Estudiantes protagonistas de noches «futboleras» inigualables.
La prensa argentina estaba en Necochea, algo que hoy tendría un costo muy difícil de cubrir. Eran otros tiempos, temporadas planificadas en un mes o en toda su extensión, los que venían por una quincena eran extraños que rogaban por el bueno tiempo en esa corta estadía.
«A veces la nostalgia es enemiga de la esperanza», solía decir el escritor uruguayo Eduardo Galeano, la intención no es ésta, simplemente una pequeña revisión del pasado y no avalar que «todo tiempo pasado fue mejor».
La intención es unirnos, el combatir juntos fortaleciendo la ciudad turística, recuperar su historia mirando al presente de una nueva temporada que ya tenemos encima.
Que la dicotomía no sea el ejercicio diario, ni creernos los mejores sino trabajar para ser mejores cada día.
El mejoramiento de accesos a la ciudad como la ruta 88 desde el inicio de la administración de María Eugenia Vidal dotó de otra herramienta de recuperación del turismo, de quienes en épocas anteriores no se animaba a transitar con la familia la delicada y siempre peligrosa convertida en «ruta de la muerte» y que contó con el olvido de otras gobernaciones bonaerenses.
En la ciudad debemos prepararnos todos para ser seductores del visitante, convertirnos en agentes turísticos, sentirnos que somos parte importante, mostrando nuestra mejor cara, atención debida, cortesía acompañando al turista, con servicios seductores y competitivos con otras plazas de la costa.
El turismo del año anterior, movió más de cuatro millones de argentinos durante el verano que eligieron en la Argentina, siendo privilegiados los balnearios de la costa; en tanto dos millones lo hicieron en el exterior.
Esta temporada se estima que será superior en todo aspecto, en cuanto a lo cuantitativo con menores viajes al exterior, por eso la expectativa aparece con alta vara.
Necesitamos no dejar nada librado al azar, limpieza en la vía pública, poner fuerte acento en la seguridad, tarjetas de crédito y débito para el pago de todo lo que se consuma, por la ofrecimiento de espectáculos, algunos serán gratuitos ofrecidos por la Provincia en conjunto con el Municipio, al igual que el balneario provincial.
Es de esperar que en el corto plazo se tome medida definitiva en cuanto al edificio del Complejo Casino, el Intendente ha dicho “mi postura es subastarlo» pero no cuando. Es un tema que a los políticos en su conjunto.
Haz todo lo pequeño
Para lograr grandes cosas es necesario hacer primero todo lo pequeño e importante para el turista. Debemos organizar todo lo que significa arte callejero, dejando establecida las reglas de juego que compatibilice actividad artística gratuita y tranquilidad al turista, tendemos que tener permanentemente limpio de arena los pasos de los vehículos ( todos no tienen 4 x4) en la zonas costeras, especialmente los fines de semana con la llegada del público masivamente, controlar el orden en las playas en cuanto a los juegos deportivos, evitar reclamos de la familia que necesita serenidad y no verse perturbado por el «picado» del atardecer o la suelta de las mascotas, algo que pueden hacer en otros lugares habilitados de nuestra extensa playa, tener abierto las 24 horas oficinas de atención al turista. Parecen hechos simples, a veces esas pequeñas fallas merecen críticas que suelen empañar otras acciones superiores.
Las concesiones significan también otro aditamento turístico, concesiones que atrajeron inversores la mayoría de ellos del orden local, y significan servicios al turista. No debemos olvidar la importancia de Quequén, no para ubicarla en un segundo orden sino darle la trascendencia que el balneario tiene, lo mismo que la vecina Costa Bonita. Necochea debe competir.
Ya no sólo con la aparición de nuevos balnearios sino también con sectores turísticos del norte y sur de la Argentina, porque ya no son aquellos tiempos donde llegaban muchos provenientes de esas zonas, ahora el campo parece más reducido, la competencia es alta, las distancias juegan ,también la economía hogareña y la facilidad de acercarse al turismo en varias zonas de la Argentina.
Necochea tiene una marca indeleble, la mejor playa del país, esto no es exageración, es como tener al mejor delantero, sin embargo no debemos solamente mostrar este rostro, la necesidad es seguir adosándole ofrecimientos al turista.
Hace algunos años dialogando precisamente con un turista ,sus viajes y visitas a distintos lugares me dejo una frase que suele repetir, y nos viene perfecto para mirarnos al espejo como ciudad…» se puede saber como es una ciudad turística por la forma que trata a sus visitantes».