Apasionados por el tejo, la excusa ideal para reunirse entre amigos
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El Centro Recreativo de Jubilados y Pensionados de la calle 63 se mantiene muy activo gracias a las juntadas a jugar día por medio
El Centro Recreativo de Jubilados y Pensionados, situado en la calle 63 al 2176 de Necochea, es hoy en día un lugar que le da vida a la cuadra todas las semanas porque tiene siempre actividad por parte de sus integrantes y la puerta se encuentra abierta. Así, todo el que pasa por la vereda ve a más de una decena de personas jugando al tejo, día por medio, entre risas y gritos de victoria.
La actual comisión directiva que dirige el Centro trabaja desde hace alrededor de cinco años, con alguna que otra baja y alguna que otra incorporación y tratando de sumar cada día más socios.
“Había quedado medio abandonado y nosotros, con esfuerzo y trabajo, fuimos haciendo torneos para recaudar plata y arreglando todo”, contaron.
Actualmente cuentan con unos 30 socios y se juntan la mayoría de ellos tres veces por semana para jugar al tejo en las tres canchas que tienen.
Torneos
Además, organizan torneos en los que participan personas de otras localidades vecinas como La Dulce, San Cayetano, Juárez y Olavarría y, lógicamente, vecinos de Necochea y Quequén. “Nosotros nos hacemos cargo del mantenimiento de las canchas y cobramos una inscripción para poder también hacer entrega de premios e incluso ofrecerles un café con leche y masitas a los socios por la tarde».
En el último de los torneos, por ejemplo, entregaron como premio el 70% de lo recaudado en órdenes de compra y, además, ofrecieron servicio de cantina.
Actualmente se encuentran a la espera de poder tener habilitada y al día la personería jurídica, dado que ya enviaron toda la documentación necesaria. «Cuesta, porque los libros necesitan tener una persona entendida en el tema. Antes se tenía todo cuando este lugar era el Centro de Jubilados Municipales, pero después la comisión quedó desierta porque se quedaron sin la ayuda económica que les daban. Ahora tenemos otro nombre y somos otra gente», explicaron.
La sede
Más allá de las canchas de tejo, también tienen una sede en la parte del fondo del terreno que cuenta con una cocina, los baños, una parrilla cubierta grande y un ámplio salón. «Hay capacidad para 120 personas, completo, con cubiertos, platos, vasos… Eso estaba bien cuando nosotros llegamos, la pintamos un poco nomás, pero lo más difícil es pagar todos los impuestos y tasas», contaron.
En la sede, los días que llueve y no pueden jugar al tejo, aprovechan para jugar a las cartas e incluso han hecho torneos de truco.
El salón también solían alquilarlo para fiestas, pero la pandemia no les permitió hacerlo durante dos años por lo que para ellos fue «un maltrato» económico.