Aplazan para febrero el juicio a policías por la muerte de un joven dentro de una comisaría
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Michael Suárez (20), alias “Noa”, fue aprehendido durante la madrugada del 7 de diciembre de 2014 y luego apareció sin vida
Se cumplen cinco años de la muerte de Michael Alberto Suárez y todavía no hubo resolución en este controvertido caso. En principio, el juicio oral a cuatro policías estaba previsto para el próximo miércoles 11, pero fue aplazado para los días 8 y 9 de febrero.
En consecuencia, habrá que esperar hasta después de la feria judicial para que se ventilen más detalles de lo sucedido esa nefasta noche del 7 de diciembre de 2014. El debate fue reprogramado en la sala del Juzgado Correccional Nº 1.
Para la familia Suárez, la responsabilidad le cupo a los agentes que estaban en funciones en la Comisaría Segunda, donde se encontró al joven ahorcado con los cordones de sus zapatillas y de la malla que llevaba puesta.
Los parientes del chico consideran que fue golpeado duramente en el procedimiento callejero que derivó en la aprehensión y posterior traslado a la dependencia oficial.
La fiscal que investigó el hecho, Mirta Ciancio, ya jubilada, imputó a los cuatro efectivos del delito de “homicidio culposo”, pero el abogado de la familia Suárez, Sebastián Barletta, insiste en que la calificación legal debería ser “torturas seguidas de muerte”.
De cambiarse la carátula, el caso tendría que debatirse en la sala del Tribunal Criminal Oral Nº 1 y los acusados podrían ser condenados a prisión perpetua.
Para el Ministerio Público Fiscal, los uniformados incumplieron en su deber de quitarle los cordones de las zapatillas y otras pertenencias durante la estadía del aprehendido en la dependencia.
Se excusó un juez
Fuentes consultadas indicaron que para este discutido caso, se excusó de participar en el juicio oral a los cuatro policías, el titular del Juzgado Correccional Ernesto Juliano, y habría sido designada para comandar el debate, la jueza Mariana Giménez.
Días atrás se llevó a cabo una audiencia para ordenar la causa y definir las pruebas que se expondrán en las audiencias de los días 8 y 9 de febrero próximo.
Los efectivos acusados de “homicidio culposo y severidades” son: Fernando Pérez Zenatti, Matías Germán Larrea, Yanina Paola Mohana y Héctor Daniel Allamanla, indicaron voceros judiciales.
La Fiscalía Nº 20, a cargo de Walter Pierrestegui, llevará a cabo la imputación correspondiente en el juicio oral y los agentes (que siguen en funciones) tendrán a sus respectivos defensores, mientras que la familia Suárez estará asistida legalmente por el mencionado letrado particular.
Se estima que habrá unos 40 testigos en el debate oral por la muerte de Michael Suárez, quien vivía en Quequén.
Ahorcado en la comisaría
En la madrugada del 7 de diciembre de 2014, el joven de 20 años Michael Alberto Suárez, alias “Noa”, apareció ahorcado en la Comisaría de Quequén, en una dependencia que le dicen “locutorio”, donde habitualmente se alojan a los aprehendidos.
Precisamente, Suárez había sido apresado minutos antes por personal policial, acusado de participar en la rotura de vidrios de un local político del Partido FE, en la calle 550 entre 519 y 521, de Quequén.
Según informó en su momento la Jefatura Departamental, a través de un parte de prensa, alrededor de la 0 de ese 7 de diciembre, el chico había sido aprehendido en plena vía pública, mientras que otros individuos que estaban con él, lograron escapar de los uniformados.
Hubo vecinos del sector que observaron a un grupo de jóvenes provocando destrozos, por lo que se considera que eran al menos, entre dos y tres individuos los que se desplazaban por esa zona de Quequén.
Michael Suárez quedó alojado en un sitio denominado como “locutorio”, en la Comisaría Segunda de Quequén, donde comúnmente se ubican a los aprehendidos por diferentes circunstancias, hasta que luego la Justicia defina sobre su situación procesal.
Colgado del
cuello en el “locutorio”
Cuando el personal policial que estaba de guardia en la dependencia realizó los trámites administrativos pertinentes, a raíz de la presunta falta que habría cometido Michael Suárez, uno de los oficiales fue hasta el lugar de aprehensión y se encontró con un tremendo cuadro de situación.
El propósito del agente fue pedirle una serie de datos al chico y en ese instante descubrió que se había ahorcado con los cordones de las zapatillas, que llevaba puestas esa noche.
Según se informó, Suárez aún presentaba signos vitales y se solicitó la presencia de una ambulancia en la Seccional Segunda. Inmediatamente, los policías trasladaron al joven en un móvil rumbo al Hospital Irurzun, de Quequén, donde falleció.
En la guardia de ese nosocomio, Suárez falleció alrededor de la 1 de la madrugada y horas después la autopsia practicada en el Hospital Municipal Ferreyra indicó que el deceso se produjo por ahorcamiento, de acuerdo con el informe del médico de la Asesoría Pericial Carlos Rodríguez.
Quien era el jefe de la Departamental de Policía, Carlos Cernadas, se hizo presente en la Comisaría Segunda para verificar lo sucedido y se entrevistó con el titular de esa repartición en diciembre de 2014, Guillermo Farías.
La Fiscalía fue notificada del episodio y se iniciaron actuaciones por “averiguación causal de muerte”.
Asimismo, se instruyó un sumario administrativo en el área de Asuntos Internos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires para determinar las responsabilidades de los policías que estaban en la comisaría esa noche.