Un examen que evaluó el nivel de conocimiento pero también al entorno escolar
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Se realizó el examen Aprender, en sexto año del secundario en todos las escuelas
En todo el país tuvo lugar la prueba Aprender, que cada año evalúa los conocimientos de los chicos sobre determinadas áreas. En esta oportunidad, el Ministerio de Educación de la Nación se enfocó en matemática y prácticas del lenguaje, aunque también incursionó en conocer la mirada de los chicos respecto a temas con los que conviven día a día.
En nuestra ciudad, estaban en condiciones de rendir el examen 1.064 alumnos, divididos 720 en escuelas públicas y 344 en privadas. A nivel nacional, participaron de esta evaluación 473 mil alumnos y estuvieron involucrados 35.450 agentes del sistema educativo, entre coordinadores, directores, veedores, docentes y observadores federales.
Cabe destacar que sólo rendían el examen los estudiantes de 6º año de escuelas secundarias, técnicas y agrarias, tanto del turno mañana, como tarde y vespertino, sin suspensión de clases.
La experiencia
Nicolás Bonelli, alumno del último año de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 “Mario Elpuerto”, contó que el examen fue, básicamente, un resumen de todos los años que habían tenido de secundaria. «En matemática, en algunos casos, tuvimos unos problemitas con la realización, pero todo fue hecho en clases», contó Bonelli.
Además, a términos personales, contó que la parte que más le costó fue “algún que otro ejercicio de literatura”, porque «nosotros (las escuelas técnicas) nos especializamos en matemática».
Nicolás también contó que el primer tema de la parte de literatura les llevó alrededor de 50 minutos para resolverlo y el de matemática una hora y diez minutos, aproximadamente.
Aunque había diferentes versiones, todos tenían un total de 24 preguntas sobre cada materia.
Sondeo del sistema educativo
Por otro lado, Bautista Heinrich, quien también rindió el Aprender pero en el Instituto Nuestra Señora del Rosario, dijo que además de los dos exámenes (Lengua y Matemática) tuvieron que responder una tercera parte que era “un cuestionario para saber un poco más sobre el colegio y sobre los estudiantes”. “Esto nos pareció bastante interesante, porque preguntaban sobre el trato con los docentes, el trato entre nosotros, si había circunstancias de problemáticas entre estudiantes y si había buen ambiente. Nos preguntaron con cuantas personas vivimos, si trabajamos y varias cosas más”, contó.
Además, recordó que entre las preguntas figuraban cuestiones vinculadas a la enseñanza de TICs (tecnologías de la información y las comunicaciones) y educación sexual integral. “Al final, también nos preguntamos si le daríamos alguna sugerencia al colegio o al sistema educativo para poder añadir algunas materias nuevas que nos resulten interesantes”
Respecto a la parte académica, manifestó que con sus compañeros de aula coincidieron en que la prueba “no tenía una gran complejidad”. “Nosotros no tuvimos dificultad en resolver la mayor parte del examen. La parte de lengua se enfocaba más que nada en el análisis de textos y los tipos de textos que existen y el de matemática se enfocaba más en un razonamiento y en algunos temas básicos como ecuaciones y gráficas, pero también en la parte más racional de comprender como analizar un problema”.
Según las pautas que dio el Ministerio, se les daba a los chicos 60 minutos para responder el examen de matemática y luego 10 minutos de recreo. Al regresar, tenían una hora más para responder las preguntas de prácticas del lenguaje. Tras otra pausa de 15 minutos, tuvieron que responder un cuadernillo con un cuestionario sobre los intereses y opiniones de los estudiantes sobre el sistema educativo.
Es el cuarto año consecutivo que se toma la prueba Aprender, que vino a reemplazar al Operativo Nacional de Evaluación (ONE), que se aplicaba durante el kirchnerismo.
Cuando diseñaron la prueba Aprender, se evaluaba al mismo tiempo al sexto grado de primaria y al último año de secundaria. A partir del año pasado, decidieron reducir la frecuencia de la prueba y comenzaron a alternar. En 2018 le tocó solo a la primaria; en 2019 es el turno de la secundaria.