Apresan a un hombre de Necochea, tras hacer un llamado a su pareja
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Se trata de Gustavo Fabricius (53), sospechado de ser “la mano derecha” de Darío Pereyra, quien tiene negocios en Marbella y continúa prófugo de la Justicia Federal
Un llamado telefónico realizado a quien sería su pareja, fue determinante para que cayera preso Gustavo Fabricius (53) a la salida de un locutorio de Ituzaingó, en el Gran Buenos Aires.
Los investigadores policiales habían “pinchado” el teléfono celular de la mujer y esa pista, permitió al personal de la Prefectura y de la Gendarmería, detener a un hombre considerado ser “la mano derecha” de Darío Pereyra, alias “El Cabezón”, oriundo de nuestra ciudad.
Cabe recordar que Pereyra permanece con pedido de captura de parte de la Justicia Federal en la causa que se investiga por el tráfico de cocaína hacia España, tras el hallazgo de gran cantidad de esa droga en una vivienda de Canning, también en el Conurbano provincial.
Según se conoció a través de fuentes consultadas de la Justicia Federal, los estupefacientes estaban previstos que salieran desde Tigre hacia Marbella, España, donde uno de los individuos con pedido de detención cuenta con negocios vinculados a la gastronomía.
La organización
Darío Damián Pereyra, alias “El Cabezón”, empresario argentino con negocios de playa en Marbella, está acusado de ser uno de los cerebros de la jugada de cocaína más osada de la historia criminal argentina reciente: intentar mover 600 kilos de cocaína hacia España.
Sus cómplices a nivel nacional llevarían el polvo en un velero, desde el Paraná de las Palmas hacia aguas internacionales, donde sería -supuestamente- cargada en un buque, tal como decía, movida en un velero llamado Quo Vadis.
El cálculo de ganancia era fabuloso: un kilo que, al por mayor, puede conseguirse a 1.500 euros en Bolivia termina vendido por 30 mil euros o más en Barcelona: 45 millones de euros, tranquilamente, indicó un artículo periodístico de Infobae.
Financista asesinado
Sin embargo, una llamada anónima a la línea 134 lo traicionó. La llamada indicó que “Pereyra está preparando un cargamento con 2.000 kilos de cocaína que saldrán desde Tigre hacia Marbella, España”, añadió la noticia de los colegas de Buenos Aires.
La transcripción, a la que accedió la Justicia, sostuvo que “saldrán en lanchas hasta alta mar y allí viajarán en barco hacia el país mencionado”.
La pista también vino gracias a un histórico delator: el financista Diego Guastini, asesinado a tiros en Quilmes por un sicario en octubre de 2019, un crimen irresuelto hasta la fecha.
Guastini ya había vendido ante la PROCUNAR a sus clientes estrella como el clan Loza, una familia salteña condenada por mover cocaína a España. Sin embargo, no queda claro si el financista trabajaba para la banda del velero ordenando su plata turbia. Algunos en la Justicia creen que, simplemente, tenía el dato y los entregó.
Una llamada que resultó “clave”
Agentes de la Prefectura y Gendarmería allanaron finalmente varios domicilios y encontraron 1.549 kilos de polvo, mientras que se produjeron cuatro arrestos a mediados de junio pasado.
Por su parte, se supo que Darío Pereyra sigue prófugo y un abogado se habría presentado en la Justicia federal argentina, pero Interpol lo busca en España y otros lugares.
Lo mismo ocurre con el otro argentino acusado de ser cerebro de la organización criminal que pretendía traficar drogas a España, Gustavo Marano Fuentes, preso por otra tonelada y media incautada años antes, según agregaron las fuentes consultadas de la Justicia Federal.
Cabe señalar que “El Cabezón” Pereyra tiene lazos con Necochea y quedarían otros prófugos en la causa, tal como él.
Una llamada “clave”
En las últimas horas, cayó otro hombre de Necochea, Gustavo Enrique Fabricius, sospechado de ser su mano derecha. Los efectivos de la Prefectura y Gendarmería lo capturaron cuando salía de un locutorio en Ituzaingó.
Precisamente, los investigadores policiales monitoreaban desde hacía un tiempo la línea telefónica de su pareja, quien estaría residiendo en nuestro medio.
“Cada tanto la llamaba”, aseguró ayer una voz clave en el expediente y la Prefectura había allanado su casa en nuestra ciudad, en oportunidad de hacerse varios procedimientos en referencia a esta causa antidrogas, agregó la fuente.
Las conversaciones
El personal de la Prefectura realizó un análisis de conversaciones, que llevó a Gendarmería a las tareas de campo. Y esos diálogos entre Fabricius y su concubina, revelaron un posible encuentro entre el viernes y el sábado pasados.
Con esa información de primera mano, los agentes atraparon a Fabricius, de 53 años, sin una historia de empleo en blanco y figuraría ligado en la causa junto a Pereyra y otro acusado amigo de ambos, preso y procesado en el expediente. Para la Justicia federal, fue parte clave de la carga de la droga en el velero.
Brasil es un punto clave en la causa: dentro del Quo Vadis se encontraron anotaciones de latitudes y longitudes con ciudades del país vecino. Fabricius fue identificado como parte de múltiples viajes a Brasil junto al empresario de Marbella, con múltiples idas y vueltas en avión o por camioneta en el paso Tancredo Neves.
“Con ello, queda claro que en diversas ocasiones, algunos de los integrantes de la organización residentes en Argentina, se reunían en el exterior con los miembros radicados en España, tal el caso de Marano Fuentes y Pereyra, circunstancia esta que refuerza y tiene sentido, si tenemos en cuenta que los cargamentos con droga que enviaba esta estructura criminal hacían escala allí”, dice el procesamiento del caso y se informó también desde Infobae. ////