Apuntes de la vieja Necochea
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La asamblea en la que el Club de Remeros Unidos se convirtió en el Rowing Club. Un decreto para que las mujeres no usaran sombreros en el cine
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A fines de la década del 30, el cine era el rey del entretenimiento. Las salas cinematográficas locales atraían a cientos de personas por función.
El cine era tan popular que cualquier cuestión que interfiriera en el normal desarrollo de las funciones podía llevar al gobierno municipal a tomar medidas con el fin de que los espectadores pudieran disfrutar del espectáculo con la mayor comodidad posible.
En la edición del 15 de junio de 1939 de la revista quincenal La Brújula, se indica que por “decreto emanado en el Departamento Ejecutivo se ha prohibido a las damas que asistan a las salas de espectáculos públicos de nuestra ciudad con sombrero”.
Aparentemente la moda imponía un tipo de sombrero que obstaculizaba la visión de los espectadores que se sentaran detrás de la dama que utilizaba este tipo de ornamento.
El tema que hoy resulta risueño, en su momento debió ser de vital importancia para la convivencia de los ciudadanos, ya que la revista en cuestión no eludía verter su opinión al respecto: “Felicitamos al señor intendente municipal don José Pucciarelli por la oportuna medida adoptada porque ella pondrá coto a esa exhibición de monumentales y caprichosos espirales que algunas damas lucían en sus cabezas y que en los cinematógrafos no permitían al espectador presenciar con comodidad la acción que se desarrollaba en la pantalla”.
Remeros
La misma publicación también registra un hecho significativo para la historia deportiva local. Señalaba que “en la última asamblea celebrada por el Club Remeros Unidos se resolvió cambiarle la denominación a la entidad, la que en lo sucesivo se llamará Rowing Club Necochea”.
La institución, surgida con el objetivo de fomentar las actividades naúticas, contaba con instalaciones propias en la calle de la ribera y varias embarcaciones para desarrollar esas disciplinas.
Ademas, precisaba la nota, “su comisión directiva está integrada por un grupo de jóvenes y entusiastas deportistas que son toda una garantía de la feliz culminación de los excelentes propósitos que han esbozado en pro de una mayor difusión de estas manifestaciones del músculo”.
De fondo blanco
Si bien los hechos de inseguridad son hoy moneda común y resulta difícil imaginar robos en la pequeña ciudad de Necochea de 1939, lo cierto es que también entonces había ladrones.
De acuerdo a la revista La Brújula, “noches pasadas ha ocurrido en nuestra ciudad un robo con ribetes folletinescos y digno de un escritor de novelas policiales por los elementos imprevistos que entran en juego y por la pasmosa serenidad con que han obrado sus autores”.
El robo ocurrió en pleno centro de la ciudad, en la confitería La Armonía, en lo que hoy es avenida 59 y 62. De acuerdo a la crónica, no se trataba de ladrones comunes y “silvestres sino unos cacos dotados de un gran sentido de la hospitalidad. Y la mejor demostración de ello ha sido que le hicieron los debidos honores a la excelente bebida del establecimiento”.
“Primero libaron abundantemente y después se alzaron con lo que encontraron al alcance de sus manos, sustrayendo alrededor de doscientos pesos en efectivo y un revólver”, concluye el breve relato policial.
Preocupación
La distancia entre las principales ciudades del país y Necochea siempre ha sido un problema que atentó contra el crecimiento de nuestro pueblo. Esto se veía reflejado en aquel junio de 1939 en una nota de la Asociación de Fomento de Necochea dirigida al superintendente de Tráfico del Ferrocarril Sud, T.B. Stewart.
La misiva reproducida por la publicación antes citada, era firmada por el presidente de la asociación, Juan Bilbao y el secretario, Segismundo Murias, y tenía como objetivo solicitar mejoras en el servicio de trenes desde Constitución a nuestra ciudad.
“En nombre de la Asociación de Fomento de Necochea, me permito poner en conocimiento del señor Superintendente de Tráfico que el retiro de pasajes de ida y vuelta de Plaza Constitución a Necochea, por parte de la empresa del F.C. Sud, nos ha causado extrañeza, ya que esa clase de boletos se siguen expendiendo para otras ciudades del circuito de mar y sierras, como Mar del Plata y Tandil, siendo varias las quejas que nos han llegado, las que ponemos en su conocimiento en la seguridad que ha de regularizar esta situación”, precisaba la nota.
“Cree la Asociación de Fomento que el servicio de un tren semanal rápido (diurno), con pasaje de ida y vuelta, entre Plaza Constitución y Necochea, sería de gran conveniencia a los intereses ferroviarios y al público de esta ciudad, Lobería y Balcarce, toda vez que en las actuales circunstancias, resulta el viaje mucho más económico y rápido realizarlo por otros medios, siempre que los caminos, que generalmente es bueno, no lo impida”, concluía el texto.
Deporte blanco
En aquel mes de junio, acababa de festejar el décimo aniversario de su fundación el Necochea Lauwn Tennis Club, “prestigiosa institución que a través de una década de existencia ha llegado a un elevado plano tanto en sus actividades sociales y deportivas como en su solvencia económica”.
El Necochea Lawn Tennis Club “surgió al calor de una reducida pléyade de entusiastas cultores del deporte de la raqueta y paulatinamente fue ensanchando sus actividades, obteniendo nuevos aportes de asociados y es así como a dos lustros de su fecha inicial ha logrado colocarse en una situación promisoria y que constituye un verdadero exponente de las entidades que cuenta nuestra ciudad”, precisaba la revista.
Entidades
La publicación en cuestión también dejaba registro de las principales instituciones existentes en la ciudad en aquellos años.
Lo hacía en una columna en la que señalaba que las entidades se habían dirigido al Departamento Ejecutivo y a la Cámara de Senadores y Diputados de la provincia, solicitándoles “el cumplimiento de la ley referente a la concesión de casinos o salas de entretenimientos en los balnearios marítimos y en uno de cuyos articulados especifica la construcción de un hotel casino en nuestro balneario”.
El reclamo era realizado por la Asociación de Fomento de Necochea, la Sociedad Rural de Necochea, la Federación Agraria Argentina, la Cámara Comercial e Industrial, el Centro de Acopiadores de Cereales, el Centro Hotelero, la Compañía Díaz Vélez, la Usina Popular Cooperativa Limitada, el Necochea Lawn Tennis Club, el Club Náutico Necochea, el Necochea Automóvil Club, el Club Juventud, la Sociedad Española, la Sociedad Italiana, la Sociedad Francesa y la Sociedad Danmark.///