Apuntes para la construcción de una agenda progresista dentro de la Unión Cívica Radical
:format(webp):quality(75)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/12/macri-cornejo-09052018-297176.jpg)
La coalición electoral exitosa, que llevó a Mauricio Macri al poder, nunca funcionó como coalición de gobierno
¿Qué es una coalición? Un acuerdo entre partidos de origen, ideas y representatividades distintas, que en cierto momento coinciden en un objetivo que consideran más urgente que sus diferencias. Cambiemos nació para impedir la continuidad del populismo autoritario y corrupto. Está claro que ese acuerdo temporal no implicó declinar la identidad ni abandonar las convicciones. Ahora bien: No podemos ignorar la existencia de omisiones iniciales graves que, como conozco a algunos de los negociadores, presumo deliberadas.
Esas omisiones complicaron todo el desarrollo posterior. No se discutió el contenido de una plataforma común. No se creó una mesa estratégica que habilitara la discusión colectiva previa a la toma de decisiones, ni se acordó la distribución de roles y funciones.
En la práctica, esa coalición electoral exitosa nunca funcionó como coalición de gobierno. Macri convalidó tal limitación cuando sostuvo que gobernarían “los que ganaron”, ratificando así esa reiterada actitud despectiva frente a “la vieja política” que, según ese criterio, sirve para ganar pero no para gobernar.
La conducción nacional de la UCR –tanto con Corral como con Cornejo y Morales- consintió esta situación. Paralizó el funcionamiento institucional del partido al no convocar a los cuerpos orgánicos. Impidió el debate interno, que siempre constituyó uno de los ejes de la identidad radical.
Silencio lamentable
Mantuvo un silencio lamentable frente a los grandes temas, olvidando que el hombre de a pie debe ser el primer destinatario del pensamiento de todo partido popular. No impidió ninguno de los numerosos errores no forzados que cometió el Poder Ejecutivo, ni propuso medidas correctivas. Reiteró la utilización ventajera y demagógica del argumento cuantitativo (“vamos a tener más gobernadores, más intendentes, más legisladores”) sin siquiera plantear para que querríamos más funcionarios, si nunca discutimos los contenidos.
Algunos –de buena fe- prefieren el silencio para no perjudicar al gobierno. Argumento errado, porque de esa manera no prevenimos, no corregimos ni proponemos. Pero la mayor parte de “los silenciados” lo hacen por puro cálculo: para no indisponerse con el PRO, que aporta la opinión decisiva en materia de cargos y candidaturas.
Pruebas al canto: la declaración pública más dura emitida por la conducción partidaria, fue su protesta porque un diputado nacional perdió el cargo que tenía en el Consejo de la Magistratura. El silencio especulativo de quienes se han apoderado de la conducción partidaria, usurpando la función de los cuerpos colegiados, despoja de hecho al gobierno de las ideas -distintas al ajuste ortodoxo- la experiencia y la conducta que puede aportar la UCR.
Sin plan económico
En ese sentido, el gobierno nunca tuvo un programa económico. Hoy, gracias al FMI tiene un programa fiscal. La carencia de ideas con relación al modelo productivo demuestra cuán necesario sería un aporte sustancial en ese campo.
Quienes integramos la oposición interna nos proponemos reconstruir la agenda progresista de la UCR. Queremos convocar a quienes piensan parecido, provocar el debate, elaborar contenidos coherentes, fundamentados técnicamente. Queremos preservar el diálogo con el hombre común, más importante y significativo que cualquier reunión en los despachos oficiales. Estamos dispuestos a garantizar nuestro desinterés en términos de cargos y candidaturas.
Buscamos promover una visión de cuño socialdemócrata pluralista y moderna que garantice el mayor nivel posible de igualdad social. Para esos propósitos, señalaremos los errores, contradicciones e incoherencia del gobierno con espíritu positivo, pero sin falsas solidaridades, complicidades o cálculos especulativos.
Es decir: trabajaremos para preservar la existencia y la identidad de la UCR como instrumento para reconstruir una sociedad justa, apoyada en los valores de libertad e igualdad.
Juan Manuel Casella- Dirigente radical