Aquella Chica Hola Verano
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Paola Annecchini ganó el segundo concurso organizado por Ecos Diarios en 1988, lo que le abrió la puerta al mundo laboral y le permitió hacer camino en el ámbito de la moda, primero como modelo y luego como comerciante y emprendedora
Por Juan José Flores – Redacción
La sonrisa de Paola es tan luminosa hoy como aquella noche de marzo de 1988, cuando ganó el segundo concurso de belleza Chica Hola Verano. Entonces tenía sólo 16 años. Los actores Antonio Grimau y Marta González le entregaron obsequios durante la premiación, que se realizó en la disco Itá.
Hoy ella asegura que ese certamen de belleza definió el rumbo de su vida. Si bien en los últimos 30 años todo ha cambiado, tanto que ni siquiera es políticamente correcto hacer concursos de belleza, Paola sostiene que este tipo de competencia fue muy importante para muchas mujeres de su generación.
En su caso, el concurso organizado por Ecos Diarios le permitió encaminar su temprana vocación por las pasarelas y el modelaje, además de acercarla al mundo de la moda, en el que ha desarrollado toda su carrera, primero como modelo y luego como comerciante, emprendedora e incluso gestora cultural.
La elegida
Paola Annecchini fue elegida en el segundo concurso Chica Hola Verano, organizado por Ecos Diarios en 1988. El certamen, que hoy ya no se realiza, pretendía destacar la belleza de las mujeres que durante el verano disfrutaban de las playas de Necochea y que aparecían en la sección veraniega del diario.
Si bien en la actualidad algunos consideran que este tipo de certamen “cosifica” a la mujer, para muchas chicas que participaron significó un primer paso sobre las pasarelas, las animó a participar en otros concursos que les permitieron representar a la ciudad o les abrió la puerta del mundo laboral. Entre las ex concursantes hay modelos, artistas, deportistas y empresarias.
“Si bien a mi me gustaba desfilar y con 15 años había participado en algún desfile, creo que fue a partir de ese momento que se definió un camino vinculado a la moda y las elecciones de reina que ahora ya no se hacen”, explicó.
Aquella elección también le permitió generar los vínculos para comenzar a trabajar a los 16 años en un local de moda en la Galería Central, que en aquella época era el principal centro comercial de la ciudad.
Paola, que en la actualidad tiene 46 años y cuatro hijos, se casó muy joven y dejó de trabajar para dedicarse a su familia. Sin embargo, la pasión por los desfiles y la moda nunca la abandonó y poco después volvió a las pasarelas y participó en un concurso de modelos organizado por el canal Utilísima y en un scouting de Pancho Dotto.
En el caso del concurso de Dotto, quedó como semifinalista, pero debió abandonar por una cuestión de reglamento. “Como yo tenía hijos no pude participar, a pesar de haber quedado preseleccionada”, dijo.
Sí avanzó y quedó selecciona en el concurso de Utilísima, pero ya los intereses de Paola habían cambiado. “La carrera tenía que seguir en Buenos Aires, pero yo ya tenía los nenes y decidí quedarme”, explicó.
Nuevas pasarelas
“Siempre estoy buscando qué hacer, porque soy muy inquieta y me gusta hacer cosas distintas”, afirmó Paola, que en los últimos años ha participado en la generación de distintos eventos.
Hoy no se hacen desfiles de moda como a fines de los 80 y principios 90. “Los desfiles eran shows. Hoy hace un desfile al año, porque viene un diseñador”, explicó Paola.
Aquello era posible también porque la ciudad contaba con modelos propias. “Había un montón de chicas”, dijo, y recordó, entre otras, a Sonia Ferrari, Ivonne Hellerup, las Jensen, Cecilia Olagüe y Lorena Pequia, la mayoría de las cuales surgieron, precisamente, de concursos de belleza.
Ahora Paola sigue organizando algunos desfiles y también trabaja en la generación de otras ideas, como la milonga sorpresa realizada en el marco de la Ruta del Tango.
“Hoy estoy en el backstage, pero me dan ganas de subir a la pasarela, porque me encanta”, explicó Paola.
Sin embargo organizar desfiles no es fácil, porque no hay muchas chicas que quieran participar. “ A la mayoría les da vergüenza”, dijo.
Antes los concursos permitían foguear a las participantes y les daba herramientas para desfilar. Paola cree que la idea que tiene un sector de la población sobre este tipo de certamen es errónea y que la “cosificación” de la mujer pasa por otro lado.
“Las chicas que se presentaban a un concurso de belleza era porque les gustaba desfilar, no porque iban a mostrarse para conseguir otras cosas. A mí me sirvió mucho”, explicó.
Señaló que muchas modelos necochenses hoy reconocidas a nivel nacional e internacional como Guillermina Valdes y Florencia Boncuero, hicieron carrera a partir de este tipo de eventos y concursos.
En su caso participó en los concursos de Reina de Necochea, Reina Provincial de la Primavera y el Estudiante y Reina Provincial del Trigo, entre otros.
No obstante los cambios, Paola sigue adelante. Tiene una hija de 26 años, uno de 25 y mellizos de 12. Precisamente con su hijo mayor hizo realidad su sueño de abrir un café restó y avanza en la realización de otros proyectos a pesar de todo.
“Nunca es el momento, pero si no lo hacés, te quedás con las ganas”, dijo.