Arte y literatura para chicos
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Este viernes, a las 18, en la Biblioteca Popular “Andrés Ferreyra”, comienza un nuevo ciclo “La Hora del Cuento”, una propuesta que promueve la lectura y las actividades plásticas en los niños.
Vale destacar que el ciclo “La Hora del Cuento” tiene entrada gratuita y solicitan alguna colaboración de témperas, pinceles, plasticola o papeles a los papás que puedan.
Cabe destacar que para participar de estos encuentros no se requiere inscripción previa y los más pequeños deberán estar acompañados de un mayor.
En los encuentros, que son de carácter gratuito, niños desde los 3 años comparten un cuento y posteriormente realizan una actividad plástica.
Los viernes asisten más de 40 chicos y las bibliotecarias junto a integrantes de la comisión directiva son los encargados de preparar el material para hacer actividades plásticas.
Además de leer un libro, la idea es que los niños puedan desarrollarse artísticamente y aprendan a trabajar con materiales descartables.
La actividad plástica no suele estar relacionada con el cuento y cada semana es algo distinto.
En este espacio los pequeños sociabilizan, se hacen de nuevos amigos pero lo más importante es que algunos se convierten en lectores y se asocian a la entidad para tener acceso a todo el material del que dispone la Biblioteca Andrés Ferreyra.
Trayectoria
Cabe destacar que “La Hora del cuento” se inició en 1983, con Marta Rivarola, quien leía dos cuentos, uno para los más chicos y otro para los grandes.
Recién en 1997 se incorporaron las actividades plásticas, con Diana Rasmussen.
Una vez incorporada esta disciplina “La hora del cuento” se realizaba todos los viernes, a lo largo de dos o tres meses.
A mediados de 2008, se hizo cargo de la propuesta, Virginia Moreno pero por un período más prolongado, desde mayo a noviembre.
Desde sus comienzos, el objetivo siempre fue el mismo, promocionar la lectura y que los chicos se acercaran a la biblioteca.
Las bibliotecarias destacan que lo lindo es verlos a los niños como si fuese su casa, que no solamente concurran para hacer la tarea o mirar libros sino que disfruten del espacio.