Asaltó a comerciante y a una clienta, la Justicia lo condenó
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Además del violento robo en un negocio, se le acumularon otras dos causas y el imputado, cumple la pena en la cárcel
Un individuo declarado “reincidente” por los antecedentes acumulados, fue condenado a prisión por un violento asalto cometido en un comercio del barrio Norte, donde robó dinero a la propietaria y a una clienta.
Las víctimas fueron despojadas de $ 8.000 y $ 9.000, respectivamente, y la persona que estaban comprando en la forrajería, persiguió a los asaltantes algunos metros y hasta recibió amenazas de parte de uno de ellos.
El sujeto le habría expresado en ese momento: “No me sigas que te disparo…”, y se alejó de la vista de la clienta del comercio, quien tenía la plata destinada al pago del alquiler de su casa en ese momento y se quedó sin nada.
El sentenciado, Franco Madril Di Bello, recibió una pena de tres años y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento y una multa de $ 1.000 pagaderas en cuotas iguales y consecutivas de $ 100.
El atraco ocurrió hace un año, en plena “cuarentena y aislamiento social y preventivo” por el Covid-19, en un local de calle 47 casi 62, pero la Justicia también juntó otras causas abiertas que tenía el acusado.
El condenado actuó junto a un cómplice y el accionar de ambos quedó registrado en las cámaras de seguridad, algo que permitió orientar rápidamente la pesquisa al personal policial.
En prisión
El condenado se encuentra cumpliendo con la pena en la Unidad Penitenciaria de Batán por resultar autor penalmente responsable de los delitos de “robo en grado de tentativa, robo agravado por el uso de arma cuya aptitud para el disparo no se pudo acreditar y tenencia ilegal de arma fuego de uso civil”, todos en concurso real entre sí.
Los hechos ocurrieron los días 3 de febrero de 2020 y 17 de julio de 2020, en perjuicio de vecinos de nuestro medio.
La Justicia también declaró “reincidente” a Madril Di Bello porque pesaba sobre sus espaldas dos condenas de los años 2006 y 2017. Una de ellas, relacionada con otro delito de “robo calificado por efracción en grado de tentativa”, según indicaron voceros judiciales.
La sentencia se conoció en ámbitos del Tribunal Criminal Oral Nº 1, a cargo de Mariana Giménez, quien hizo lugar al acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y la Defensoría Oficial, que presentaron un trámite de juicio abreviado y no se llegó al debate presencial.
Junto a un cómplice
Ecos Diarios narró lo ocurrido hace un año en el comercio del barrio Norte. Fue el 17 de julio de 2020, aproximadamente, a las 19.15 cuando dos individuos sorprendieron a la propietaria del negocio sito en calle 47 al 2800.
En ese momento también había una clienta del lugar, quienes se encontraban en el interior del mismo y los malvivientes, mediante la exhibición de un arma de fuego tipo revolver plateado con caño, Madril Di Bello, apuntaba a las dos víctimas.
Mientras tanto, el cómplice le manifestaba a la propietaria: “Dame la plata, dame la plata” (sic) y tomaba la recaudación de la caja registradora y dinero que había en la riñonera de la cliente.
Los asaltantes desapoderaron a las dos mujeres de manera ilegal de la suma de $ 8000 y de un chaleco de tela de avión negro a la propietaria, y de la suma de $ 9000 que había en una riñonera negra y la documentación de la clienta.
Posteriormente, los individuos se dieron a la fuga, munidos de la res furtiva, a pie por calle 47 doblando en calle 62 en sentido a la calle 45, siendo perseguidos por una de las víctimas (la clienta), a quien le manifestaron que “deje de perseguirlos o le dispararían”.
La investigación del caso quedó en poder del personal de la Seccional Primera por cuestiones de jurisdicción y los dueños del negocio asaltado entregaron el material fílmico a los encargados de la pesquisa.
Esas escenas y los datos aportados por las dos víctimas, fueron decisivos para avanzar en el esclarecimiento del ilícito perpetrado hace un año.
En relación al compinche de Madril Di Bello también estaría identificado pero no se le habría practicado la acusación correspondiente como sucedió con el condenado, de quien se tenían más pruebas.