Otro violento robo de “la banda de los precintos” que complicará a la Justicia
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Encapuchados. Tres delincuentes sorprendieron a Alberto Cardoso en su vivienda. Lo ataron y le apuntaron con un arma a la cabeza. Se llevaron dinero.
Alberto Enrique Cardoso (62) abrió el portón de su casa y permitió el acceso de los periodistas de Ecos Diarios. Su rostro evidenciaba a las claras haber vivido una pesadilla con tres encapuchados armados y con guantes que lo sorprendieron en su vivienda.
El empresario es oriundo de Tandil pero tiene sus negocios de estaciones de servicios de GNC (gas natural comprimido) en nuestra ciudad. En tono pausado relató el robo sufrido en el domicilio de calle 49 al 2355, el lunes por la noche, en momentos en que se producía una llovizna.
“Alrededor de las 20 ocurrió todo. Yo había salido de casa un momento y cuando regresé estaban los tres asaltantes dentro de la vivienda. Ingresaron por un ventanal, tras romper un vidrio bastante grueso”, comenzó diciendo.
“Alcancé a ver que dos de ellos tenían armas de fuego, pero los tres estaban con sus rostros tapados con pasamontañas y llevaban guantes. Me ataron de pies y manos, para luego llevarse la plata que yo había comenzado a contar y se hallaba sobre una mesa”, añadió Cardoso.
Reconoció que a cada instante “me pedían dólares y les dije que no tenía, calculo que serían personas jóvenes. En ningún momento me resistí, lo único que quería era que se fueran, no es nada lindo tener un arma en la cabeza y estar en el piso boca abajo”.
Puntualizó que “los individuos estaban nerviosos y se mostraron agresivos, por eso me hicieron tirar al piso y pedían que no me moviera”.
La víctima del atraco sostuvo que el trío de malvivientes se llevó “más de $ 100.000 que cargaron en una mochila que era de mi propiedad y también se alzaron con las llaves de una camioneta marca Toyota, y escaparon por la misma ventana por donde entraron, ya que la puerta del costado estuvo siempre cerrada”.

Vecinos no vieron nada
Alberto Cardoso señaló durante la conversación con Ecos Diarios que los ladrones “aprovecharon que el portón de calle se encontraba abierto porque yo había ingresado la camioneta y se fueron, seguramente, en algún vehículo que tuvieron de apoyo”.
Añadió que “cuando los individuos se fueron de la casa me levanté y con un cuchillo corté los precintos de los pies y con una tijera los de las manos”.
El empresario aseguró que “nadie de la cuadra (calle 49 entre 52 y 54) observó los movimientos de los sujetos. Hay una cámara de seguridad a unos cien metros de acá, pero ese tema lo maneja la policía”.
Cardoso indicó que “soy de Tandil pero tengo hace trece años esta casa y por suerte no había nadie de mi familia en ese momento. Confío en que la policía pueda atrapar a estos sujetos. Media hora después de lo sucedido había varios móviles frente a la casa, estuvo el personal de la DDI y de la Fiscalía”.
La inseguridad
El hombre reconoció que en “Tandil también hay de estos casos, lamentablemente, estos individuos están en todos lados, pero un hecho así no se lo deseo a nadie, verdaderamente. No somos dueño de nada, tenes algo y te lo llevan como si nada”.
A pesar de la odisea atravesada con una banda de delincuentes armados en su propia casa, Cardoso recordó que “lo único que les pedí a los asaltantes fue que no se lleven el teléfono”.
El caso fue caratulado como “robo agravado por el uso de arma de fuego y efracción” y hasta anoche no había detenidos.