Aún no hay fecha para un juicio que ya tuvo dos postergaciones
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Hace un año se publicaba en esta misma página una nota sobre la postergación del juicio a los cuatro policías implicados en los hechos que culminaron con la muerte del joven Michel Alberto Suárez en la Comisaría de Quequén.
El juicio había comenzado el 1º de septiembre de 2020 y en octubre de ese año no se sabía cuándo se iba a reanudarse el debate.
El juicio comenzó nuevamente en febrero de este año y parecía que finalmente se iba llegar hasta el final del debate, pero se postergó una vez más luego de que la jueza Mariana Jiménez se declarara incompetente.
El lunes 25 de agosto se produjo un nuevo capítulo en la controvertida historia que ahora, parece, tendrá una segunda parte en el recinto del Tribunal Criminal Nº 1, cuando se ventile una vez más, la muerte de un joven de 20 años que apareció ahorcado en una comisaría.
Los cuatro policías que están imputados optaron por ser juzgados con la participación de jueces técnicos, evitando de esa manera, la participación de los “jueces del pueblo” (un jurado popular).
Ya transcurrieron más de 6 años de aquellas fatídicas noches del 5 y 6 de diciembre de 2014, cuando se produjo la aprehensión de Michel Alberto Suárez, su encierro en el “locutorio”, no obstante todavía no hay fecha para la realización del juicio.
El juicio a los policías ya registró dos postergaciones. La primera cuando uno de los policías enjuiciados contrajo Covid-19.
Los policías que son juzgados en relación a la muerte en extrañas circunstancias de Miguel “Noa” Suárez son Daniel Allamanda, Yanina Mohana, Matías Larrea y Fernando Pérez Zenatti.
Suárez fue aprehendido en un sector de Quequén, acusado de romper un cristal de un local político, episodio del que participaron otros sujetos que lograron escapar.
Cuando el joven fue llevado a la Seccional Segunda, se lo alojó en un “locutorio”, lindante a los calabozos, y en ese lugar, Suárez fue hallado colgado del cuello.
Según el informe policial, utilizó los cordones de las zapatillas y de una malla que llevaba puesta esa madrugada del 6 de diciembre de 2014.
Pero luego los familiares del joven comenzaron a sospechar de que la muerte de Noa no fue un suicidio.
Las imputaciones
Por “homicidio culposo y severidades” fueron acusados los oficiales de la dependencia y quienes desarrollaron el operativo de aprehensión del joven en la vía pública.
Cuando los agentes cortaron los cordones y sacaron de la posición a la víctima, ésta agonizaba pero por cuestiones de seguridad, los policías esposaron a Michel Suárez y lo trasladaron en un patrullero al Hospital Irurzun.
Cuando Suárez llegó a la guardia del citado nosocomio estaba muerto.
En el inicio del debate en la sala del Juzgado Correccional, declaró por más de tres horas el médico de la Asesoría Pericial Carlos Rodríguez, quien practicó la operación de autopsia al cadáver.
La familia de Suárez siempre reclamó excesiva violencia desplegada por los efectivos que apresaron al joven en la calle y luego lo trasladaron hasta la dependencia oficial en carácter de aprehendido.
Inclusive, entre las personas que declararían en el debate, se encuentran individuos que estaban presos aquella noche del 5 de diciembre de 2014 y escucharon los pedidos del adolescente para que no lo golpeen.///