El puente Dardo Rocha carece de mantenimiento
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Hay barandas carcomidas por la corrosión. El paso peatonal tiene chapones endebles y sería necesario reforzar la calzada
En pocos días más, cuando se cierre el paso vehicular en el puente del paraje Los Manantiales por el lapso de un mes, el Dardo Rocha verá incrementado enormemente la circulación sobre el mismo, fundamentalmente de camiones con destino a Puerto Quequén.
Pese a que Vialidad provincial sostiene con énfasis que la estructura del Rocha está en óptimas condiciones para soportar la sobrecarga que le imprimirán los camiones, estimándose que transitarán por el lugar unos 500 por día, el aval del Concejo Deliberante para su uso fue con más dudas e inquietud que certezas.
Se entiende que el plantel técnico de Vialidad cuenta con la necesaria profesionalidad como para dictaminar las condiciones del puente, pero al recorrerlo, como hizo en la tarde de ayer Ecos Diarios, se observa con claridad una notable carencia de mantenimiento, que se manifiesta en el óxido que lo va ganando varios sitios de la estructura, la falta de guard rails en el sector de Quequén y la única senda peatonal de metal con varias roturas y algunas planchetas endebles y flojas que no dan nada de seguridad, por cierto.
Con precaución
“Atravieso caminando todos los días el puente y a veces en dos ocasiones, por lo que lo conozco de memoria. Hay chapones en los que cada vez hay más agujeritos en las juntas, se están aflojando y se ven las aguas del río. Hay algunos a los que los salto por precaución; no sé qué esperan para arreglarlo bien, máxime ahora que van a pasar tantos camiones” se quejó Juan Carlos Nicolosi, quien presuroso caminaba hacia Quequén.
En tanto, Marta transitaba por la senda peatonal con su bicicleta a tiro, y con cara de preocupación al ser abordada por Ecos Diarios, dijo: “!Cómo tiembla esto cuando pasan los autos!, no me siento segura de atravesarlo en bicicleta, prefiero llevarla caminando”.
Las barandas que circundan el camino de los peatones lucen fuertes al simple tacto, más allá que en varias de ellas, sobre todo las que dan al río, existen numerosos agujeros provocados por el óxido.
Estos efectos destructivos cobran un cariz más preocupante en la baranda del otro lado, es decir la que da hacia el Puerto, ya que en varias partes está literalmente podrida y es difícil predecir si podrían sostener el embate de algún vehículo, en caso de registrarse alguna colisión en el puente.
En cuanto a la carpeta asfáltica, luce descascarada en pequeños sectores, por falta de material. Al respecto se recuerda que la carencia del mismo en su momento generó en días de intensa humedad choques en cadena, ya que los neumáticos de los vehículos no “se agarraban” al frenar y los rodados se seguían deslizando hasta impactar con otros.
A simple vista los pilotes que sostienen el puente se muestran en buen estado, con algunas pequeñas roturas de material, mientras que la parte inferior del Rocha a simple vista no muestra deterioro que pueda generar inquietud.
En cuanto a los listones de plástico color amarillo que en su momento se ubicaran en los sectores de ingreso al Dardo Rocha, tanto de Necochea como de Quequén, están rotos y sería mejor retirar los restos existentes.
Algunos sostienen que los últimos trabajos a fondo de mantenimiento se llevaron a cabo en los noventa. Sea cierto o no, el puente Dardo Rocha, que fuera inaugurado el 13 de diciembre de 1980 tras haber sido construido en cuatro meses, necesita mantenimiento en forma imperiosa. Máxime que en poco tiempo será más que exigido con un intenso tráfico vehicular.///