Avanza la cosecha de girasol, con resultados “al límite”
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En general, los rindes no superan los 3.000 kg. por hectárea. El maíz crece con buenas perspectivas, pero la soja está muy afectada por las bajas temperaturas y la falta de lluvias.
A buen ritmo continúa la cosecha de girasol en el distrito, pero con resultados “al límite”, si se tiene en cuenta los altos costos que debe afrontar el productor.
Con más del 30% de avance de la cosecha en el distrito, los rindes en general no superan los 3.000 kg por hectárea en los campos de la costa, lo que significa que en otros los resultados fueron menores.
“Los materiales vienen con una humedad muy baja entre el 6 y 8% de humedad del grano”, explicó el ingeniero agrónomo Jorge Ustarroz. Debido a las lluvias ocurridas semanas atrás, se atrasó la cosecha un poco y los girasoles se secaron demasiado. “Cosechar un girasol con 6% o 7% de humedad permite un desgrane elevado y esto es malo”, detalló.
En los campos donde ahora apenas se está llegando apenas los 3.000 kg, otros años se ha llegado a 3.600 o 3.700 kg porque son lotes profundos con buen potencial.
Quienes están en el tema, hablan de que el girasol “está más liviano”, es decir, que le falta peso al grano porque no se ha llenado bien.
“Se podría decir que el girasol está al límite. Debido a los altos costos que tiene que atravesar el productor y la cantidad de impuestos, el margen que le queda es muy chico”, analizó el especialista.
El maíz y la soja
Mientras se cosecha el girasol, sigue creciendo el maíz y la soja de primera y de segunda, aunque con resultados variables entre un cultivo y otro.
En el caso del maíz, si bien sufrió algunas heladas, se recuperó bien y está con buenas perspectivas.
Sin embargo, la soja viene más sufrida. En zona de Necochea hacia Energía, se necesitan lluvias porque le falta humedad al cultivo. En el caso de la soja de segunda, un alto porcentaje está comprometido porque es una planta que ha tenido muy poco desarrollo y muy atrasado por la falta de agua y las bajas temperaturas. El frío avanzó enseguida e incluso el verano en sí, no fue caluroso.
De los cultivos de verano, hasta ahora las mejores perspectivas están para el maíz, le seguiría el girasol que, pese a la falta de humedad, se ha defendido, pero la preocupación mayor está en la soja, que está muy afectada.