Avanza la investigación de una cuantiosa estafa a vecinos de Claraz
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Un delincuente se apoderó de unos 500.000 pesos mediante una maniobra delictiva
A pesar de las estrictas reservas en torno al caso, la investigación de una cuantiosa estafa de la que fueron víctimas vecinos de la pequeña localidad de Claraz se encontraría encaminada.
Como se informó días atrás, un jubilado y su hija fueron engañados por un delincuente que mediante comunicaciones telefónicas logró apoderarse de contraseñas de sus cuentas bancarias.
Haciéndose pasar por funcionario de algún organismo de gobierno, el malviviente se comunicó con el jubilado con el supuesto objetivo de informarle sobre una importante reparación histórica.
El desconocido le hizo creer al jubilado que el gobierno le iba a pagar 200.000 pesos en ese concepto.
Sin sospechar que se trataba de un engaño, el jubilado le pidió ayuda a su hija, que tampoco se dio cuenta de que estaba siendo víctima de una maniobra delictiva.
La mujer habría incluso viajado hasta Juan N. Fernández bajo las órdenes del delincuente que le pidió diferentes datos y le hizo ingresar en un cajero automático un CBU que le pasó.
El estafador no sólo se apoderó de las contraseñas bancarias de la víctima, sino que también hizo que la misma mujer le habilitara un CBU para recibir transferencias vía home banking.
Después, con las claves de acceso, a través del home banking el delincuente pudo realizar cuantiosas compras en Internet, pedir un importante préstamo e incluso retirar un anticipo de dinero. En total, se calcula que se apoderó de unos 500.000 pesos.
Tras la pista
Cuando finalmente las víctimas descubrieron que no sólo no recibirían ninguna reparación histórica, sino que habían sido estafadas, realizaron la correspondiente denuncia en Juan N. Fernández.
Se inició entonces una investigación que permitió rápidamente determinar el CBU al que se había realizado el retiro del dinero.
No se sabe si este CBU pertenece a la persona que realizó las maniobras delictivas o a alguna otra víctima de estafas.
Lo cierto es que no se descarta la posibilidad de que mediante una pericia informática se pueda identificar al autor de la maniobra.