Bahía de los Vientos azotada por la delincuencia
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“Uno de los asaltantes me dijo: ‘o te tiras al suelo o te quemo’”
Aseguró Pedro Dolián, quien junto con sus padres resultaron víctimas de un violento asalto en la vivienda familiar de calle 549 al 137. “Lamento que a mi viejo le robaron $ 40.000 que con sangre, sudor y lágrimas ahorró”, añadió
Pedro Dolián y su familia se alejaron de Buenos Aires por la locura que se vivía. Además, sus padres vinieron de vacaciones a Quequén y se enamoraron del lugar, por eso lo eligieron para iniciar una nueva etapa de sus vidas.
Nunca pensaron que la inseguridad los podría ubicar en una situación tan extrema, con dos delincuentes armados dentro de la vivienda familiar y amenazándolos en forma permanente para que no se resistan a entregar el dinero existente.
“Ya son cuatro veces que nos roban en la casa de mis padres y yo tengo mi hogar enfrente, en otro terreno que compramos en su momento y edificamos, donde ya me visitaron los ladrones en dos ocasiones”, comenzó diciendo Pedro Dolián.
El vecino de calle 549 al 137 estaba acompañado por sus padres cuando ocurrió el violento asalto. Su padre, que también se llama Pedro, tiene 87 años y su madre, Margarita, tiene 89 y el 14 de julio va a cumplir 90.
Azotados por delincuentes
Los habitantes de Bahía de los Vientos se sienten azotados por la delincuencia luego de dos graves episodios de inseguridad, en el término de cuatro días. La gente está muy sensible y espera respuestas de las autoridades competentes.
“Eran dos muchachos de entre 25 y 30 años con la clásica capucha colocada, se les veía solamente la nariz y los ojos, llevaban jeans y uno de ellos estaba con un pullover marrón”, agregó el hombre que atendió a los periodistas de Ecos Diarios.
Reconoció que “estaba pintando cuando uno de los individuos me apuntó con el arma en la frente y me dijo ‘al suelo o te quemo, si no te arrojas al piso también lo quemo a tu viejo’”.
Muy lúcidos
Ayer a la tarde, Pedro Dolián llegó de hacer unos mandados en Quequén y recordó que los ladrones “no estaban ni drogados ni alcoholizados, al contrario, los noté muy lúcidos”.
Añadió que “dentro de todo tuve suerte porque me dejaron el coche (un Renault 18, de color azul) abandonado a unas diez cuadras del Monumento a los Caídos y Combatientes en Malvinas, cerca de unos silos (en calles 525 y 538), con las llaves puestas y mis documentos”.
Aunque lamentó que “a mi viejo le sustrajeron $ 40.000 que con sangre, sudor y lágrimas había ahorrado, porque estamos haciendo algunos trabajos de reparación en la casa”.
Dentro de lo que fue la odisea con los asaltantes en el interior de la finca, el hombre reconoció que “mi papá estaba un poco exaltado por lo que ocurría. Uno de los ladrones le dio una palmada en la cabeza para que se quedara quieto y se calme. Inclusive, a él y a mí nos ataron las manos”.
Como lo adelantó en su edición de ayer Ecos Diarios, el robo se produjo alrededor de las 20.15 del miércoles y los asaltantes estuvieron unos quince minutos en el interior del inmueble de calle 549.
“Encontraron los $ 40.000 y se fueron enseguida. Claro, quién va a ganar ese dinero en tan sólo diez minutos”, reflexionó Dolián, entre una mezcla de bronca e impotencia.
Cabe acotar que por este hecho aún no hay detenidos ni aprehendidos.
Policías y contención
El vecino de calle 549 señaló que “si yo hubiera estado afuera de la casa y notaba los movimientos extraños de estos individuos, la historia habría sido otra, no iba a permitir que entraran a la vivienda de mis padres. Además, tengo experiencia en boxeo y artes marciales”.
Sostuvo además que “la policía está abandonada, no tienen balas, los chalecos están vencidos, aunque tengo que destacar que los efectivos que vinieron hasta acá se portaron de diez. Contuvieron a mi vieja que tiene la enfermedad de Alzheimer, lo mismo hicieron con mi padre y conmigo”.
Por último, Pedro Dolián, expresó que la zona de calle 549 entre 502 y 506 y aledaños tiene escasa cantidad de luminarias públicas: “El verano acá es impagable, pero en otra época del año cuando llega la noche todo se complica y necesitamos más iluminación en las calles de esta zona de Bahía de los Vientos”.
A partir de este caso, la familia tratará de reforzar la seguridad en su inmueble, como también ocurre con otros vecinos del sector preocupados por la reiteración de robos.