Bajadas públicas. Odisea para llegar al mar
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Son insuficientes y cortas. Al no ser mantenidas debidamente quedan sepultadas. Juegos pelota y abundancia de canes a la orden del día
Las altas temperaturas de este fin de semana, con la consecuente asistencia de una multitud a la playa, ha desnudado la falta de previsión y eficacia por parte del municipio para dotar de bajadas cómodas, para las cientos de personas que no alquilan sombra en lo balnearios privados y deben llegar a la arena por las siete bajadas públicas existentes.
Pese a las promesas del Ejecutivo en el último mes de poner en condiciones las bajadas, los senderos hacia el mar muestran una falta de uniformidad en cuanto a su material, dividiéndose en gomas que alguna vez oficiaran como cintas aisladoras y otras de madera.
De todas maneras lo estético podría considerarse lo menos perjudicial para quienes tienen que utilizarlas. El principal problema es que son excesivamente cortas, con lo cual los peatones tienen que caminar largos trechos en la denominada arena caliente, lo que en las últimas jornadas se constituyeron en un verdadero suplicio para los usuarios.
Cargados con sombrillas y reposeras, más de un padre tiene que alzar a sus pequeños hijos para llegar abajo, ya que se queman y lloran por la alta temperatura de la arena, ayer seguramente por sobre los 40 grados durante varias horas.
Aparte de su trayecto escaso, la mayoría de las gomas están desacomodadas desde hace días, con tramos sepultados por la arena ante el elevado tránsito, lo cual hace aún más dificultoso el recorrido.
En el caso de la bajada de calle 85, entre los balnearios Atlántico y Poseidón, además de ser la más corta (termina apenas se supera la línea de construcción de estos lugares), presenta baldosas apiladas que ofician de impedimento para el paso. Las mismas ya deberían haberse ubicado en el camino, pero parece que no hubo tiempo.
La falta de mantenimiento, es decir el barrido y reubicación de los trechos descolocados es inexistente por estos días. Una cuestión es inentendible. Un problema que debería ser de fácil solución y que la administración municipal no resuelve.
Ni que decir si la persona que tiene una discapacidad motriz. Solo cuentan con una bajada en el sector de El Neptuno.
Prohibiciones
A diferencia de otras temporadas, y producto de los exigentes protocolos que se deben cumplir por el Covid-19, los concesionarios de los balnearios se han tornado más inflexible en cuanto a dejar que bajen o suban por sus caminos personas que no son clientes, con lo cual sí o sí hay que padecer las bajadas públicas.
Este verano estará inactivo el ex balneario ACA, donde la temporada pasada había caminos para la bajada de todos, es decir clientes y no. Si se tiene en cuenta que la última bajada pública está a la altura del balneario Vía Mare, queda un amplio tramo hacia el sector de El Neptuno para que se pueda bajar a la arena sin sufrimiento
Más allá que aún no hayamos llegado a enero, el calor continuará y por ende la gente seguirá yendo masivamente a la playa, por lo que es necesario solucionar cuanto antes el tema de las bajadas públicas a la arena, y fundamentalmente mantenerlas.
Durante la etapa de gobierno de Daniel Molina se había acordado con los balnearios la colaboración en la limpieza y mantenimiento de las bajadas e incluso se confeccionó una bajada especial para las personas discapacitadas, que llegaba casi hasta la lengua del agua. Pero con el paso de los veranos quedó sin efecto y ningún gobierno se ha ocupado debidamente.
Suciedad, perros y juegos
En la jornada de ayer, durante la mañana y aún en horas de la tarde se observó a varios recipientes para dejar la basura en la arena atestados de residuos. Se trata de los tanques de chapa cortados al medio, que si bien lucen prolijos y bien pintados, aún son escasos.
Otra cuestión notoria es que aún no hay inspectores de playa circulando por la arena, con lo cual los juegos de pelota, con las molestias que conllevan, están al orden del día. A ellos se suman infinidad de canes, que sus dueños bajan a la arena, muchos con la excusa de que se trata de animales pequeños. Algo que está prohibido pero que viene en alza en los últimos años ante la falta de un eficaz control.
Cuando nos preguntamos porque muchos de quienes nos visitan critican la falta de servicios que ofrece Necochea, estas cuestiones menores y corregibles por parte del Estado municipal aparecen en el escenario. Claro que en el caso de las deplorables bajadas a la arena es algo que padecen turistas y residentes por igual. Es de esperar que se tome rápida nota de esta cuestión y se la solucione.///