Barbijos, guantes y un corazón solidario
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A pesar de la pandemia y la cuarentena, desde el merendero 2cientas sonrisas siguen trabajando para llevar alimentos a los chicos del barrio General San Martín
“La gente algo tiene que comer”, afirmó Nélida Luján, pilar del merendero 2cientas sonrisas, que a pesar de la cuarentena, en los últimos días se calzó los guantes, el barbijo y salió a repartir pan y leche a los vecinos del barrio General San Martín y otro caserío ubicado al lado del basural.
El domingo pasado entregó 50 kilos de pan. “Sólo nos exponemos nosotros”, afirmó Nélida que contó con la ayuda de su hija.
Tras dos semanas de cuarentena, el merendero mantiene las puertas cerradas, pero no por ello Nélida y su familia se olvidan de los chicos que concurrían a diario a merendar.
Como siguen recibiendo colaboraciones para preparar la merienda, Nélida prepara bolsas de alimentos y sale a repartirlas. “Siempre me ha gustado ser transparente, así que cada cosa que recibimos la entregamos a la gente”, dijo.
Para comprobarlo, tomó fotografías de cada una de las entregas que realiza a fin de demostrar a quienes colaboran que lo que donan llega a quienes en realidad necesitan de la ayuda.
Por los chicos
Esta iniciativa surgió hace unos años, cuando Alejandra Pascale le propuso a Nélida Luján “hacer algo por los chicos que andaban en la calle”.
Primero funcionó en la casa de una vecina de Nélida. Luego se trasladó al garaje de Luján, que antes funcionaba como el taller de su marido.
Desde 2016 a la actualidad el merendero siguió creciendo y recibieron materiales para poder arreglar el techo, colocar el piso y poner un portón nuevo en el taller que se convirtió en la sede de 2cientas sonrisas.
La iniciativa comenzó a tener cada vez mayor difusión y se hizo conocida fuera del barrio. Allí se les da la merienda, a quienes lo necesitan se les dona ropa o zapatillas y los chicos también tienen la oportunidad de hacer alguna actividad deportiva o cultural.
Así varias entidades y personas se acercaron para brindar talleres y cursos. El año pasado la Cruz Roja brindó cursos de RCP y también capacitaciones sobre bulling.
“También hubo taekwondo y teatro”, dijo Nélida. Además explicó que en el verano se realizaron salidas recreativas con los chicos.
“Antes de la cuarentena los llevamos a la playa y al circo”, explicó Nélida.
Además, el merendero celebra todos los meses los cumpleaños de los chicos, así como fechas especiales como el Día de Reyes, el Día del Niño y de la Madre. Estos festejos por ahora han quedado postergados, pero siguen entregando mercadería para que los chicos puedan festejar sus cumpleaños.
“El año pasado también armamos mochilas para que los chicos pudieran ir a la escuela con todos los útiles”, indicó y dijo que antes del inicio de clases les entregaron útiles escolares. Además de entregarles zapatillas y ropa que dona la gente.
Para llevar adelante toda esta ayuda, el merendero cuenta con la colaboración de varias personas y también de algunas instituciones, como Ayudando a Crecer, que este año le donó a Nélida mercadería para festejar todos los cumpleaños del año.
“A pesar de que por la cuarentena ahora no podemos festejar los cumpleaños, seguimos entregando la mercadería igual”, dijo Nélida.
“Nunca hemos dejado de trabajar, porque acá se necesitan muchas cosas”, explicó. “Por eso yo me calzo los guantes, el barbijo y salgo”.
Nélida crió ocho hijos en el barrio y afirma que su sueño es que los chicos que ayuda “se conviertan en buenas personas”. Por ello no duda en exponerse para poder entregar lo básico a quienes más lo necesitan.///