Benefactores que hicieron grandes donaciones a la ciudad
El Hospital Irurzun, el Hogar García Landera y dos jardines han sido fruto de las decisiones de vecinos con alma de filántropos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/09/en_homenaje_a_jose_cirilo_matilde_eugenia_garcia_landera_decidio_construir_el_edificio_del_hogar.jpeg)
RAÚL JÁUREGUI
Redaccción
Varios de los edificios y servicios de atención que cuentan hoy Necochea y Quequén, han sido concretados gracias a ciudadanos generosos, que no dudaron en hacer fuertes donaciones.
Algunos de esos casos fueron recordados en la columna semanal del programa radial “Desde temprano”, donde se mencionan cuestiones históricas de la ciudad.
Una obra que no pudo ver
En primer lugar, se dio cuenta que uno de los primeros grandes benefactores fue José Irurzun, un pudiente vecino quien poco antes de fallecer, en mayo de 1927, donó 50.000 pesos para la construcción del edificio de un hospital para Quequén, por entonces integrando al partido de Lobería, y otros 50.000 para su mantenimiento.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/09/jose_irurzun_el_vecino_que_poco_antes_de_fallecer_dono_50000_pesos_para_realizar_el_edificio_de_un_hospital_para_quequen.jpeg)
Sin embargo, debieron pasar 20 años para que la idea de Irurzun se hiciera realidad y el 10 de febrero de 1947 quedó inaugurado el Hospital quequenense.
De esta manera se cumplía un sueño largamente anhelado por los vecinos de esa localidad. Precisamente el centro asistencial que lleva el nombre de su principal impulsor.
En homenaje al hermano
Si bien en la actualidad está en manos privadas, al menos en su conducción, el Hogar de Ancianos García Landera también fue producto de una decisión filantrópica, en este caso de Matilde Eugenia García Landera de Emiliani, en homenaje a su hermano.
¿Quién fue José Cirilo García Landera? Un médico cirujano, que desarrolló su profesión en nuestra ciudad, luego de haber llegado de su Alberti natal.
Recordado por su carácter bondadoso, a punto tal que muchas veces no cobraba su atención en su etapa de médico rural, fue jefe del área de su especialidad del Hospital Díaz Vélez”.
También incursionó en la política siendo presidente del comité del partido demócrata en Necochea, además de concejal y comisionado municipal.
Falleció en Buenos Aires a los 48 años de edad, luego de haber contraído una dura enfermedad.
Tras de su fallecimiento, su hermana Matilde decidió construir íntegramente un hogar de ancianos en su memoria, y donarlo a las hermanitas de los ancianos desamparados, siendo inaugurado en mayo de 1954.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/09/en_honor_a_casilda_moreno_ortiz_en_terrenos_de_su_propiedad_levantaron_el_jardin_de_infantes_municipal.jpeg)
Un filántropo que dejó huella
En la continuidad de la columna por Ecos Radio se resaltó un caso emblemático en cuanto a la beneficencia: el de Ernesto René Lassalle, quien tras haber trabajado por muchos años logró una muy buena posición económica, donando parte de su fortuna en obras simbólicas.
“Poroto”, como lo llamaban sus familiares y amigos, fue un fuerte productor rural, siendo propietario de un amplio campo en la zona de Lumb.
A su vez fue presidente de la Sociedad Francesa y la Usina Popular y ocupó una banca en el Concejo Deliberante por dos periodos, representando al partido Conservador.
En honor a su esposa Casilda Moreno Ortiz, en terrenos de su propiedad construyó y donó el jardín de infantes municipal que lleva el nombre de su mujer y está ubicado en calle 64 casi 55. “Para mi es una oportunidad de devolver a Necochea parte de lo que me brindó”, dijo a Ecos Diarios el altruista vecino al ver concretado el proyecto.
Pero no todo quedó allí, ya que antes de morir, el 20 de julio de 1992, Lassalle dejó en su testamento la donación de las salas de Maternidad y cuidados intensivos pediátricos del Hospital Ferreyra, con equipos de última tecnología. Dos obras más que necesarias y ponderadas en el historial del centro asistencial.
Una quinta con un jardín
Siguiendo con los obsequios de sitios educativos, los hermanos Mario y Orlando D´Amato, donaron la quinta y edificio del Jardín de Infantes Nº 902, que lleva el nombre de su madre María de Osa D´Amato, quien había dedicado su vida a la docencia.
El lugar, es una construcción del siglo pasado en el que transcurrió la vida de esa familia y la escritura traslativa se firmó el 22 de octubre de 2003.
El establecimiento está ubicado en avenida 75 y calle 78 y antes del Jardín de Infantes, que fue creado el 12 de marzo de 1963, allí funcionó la escuela Nº 9, hasta que se construyó su edificio.
El inmueble fue declarado “de interés patrimonial” por el Concejo Deliberante en agosto de 2011.
Hogar El Samaritano
Luego de muchos de esfuerzos, eventos y donaciones que demandaron 21 años de trabajo, el 25 de diciembre de 2021 se inauguró la sede de Hogar de Tránsito “El Samaritano”, que hoy cobija a numerosos cursos gratuitos en calle 65 casi 66.
El proyecto se fue haciendo realidad sobre un inmueble donado por Marta y Héctor Peralta, quienes fueran dueños durante varias décadas del kiosco de la Gran Galería Central ubicada en el sector de ingreso por calle 66.
Finalmente, y más allá de estas importantes donaciones mencionadas, se comentó que hay benefactores que brindan su tiempo y dedicación, en pos del progreso de la ciudad y la ayuda de quienes lo necesiten.
Sin dudas en este aspecto sobresale la labor histórica de la Cooperadora del Hospital Municipal de Necochea, que con sus campañas ha sido factor clave a lo largo de los años para la incorporación de servicios y aparatología.
También se mencionó el rol del grupo de vecinas solidarias que desde 2010 llevan adelante la campaña “1 Litro de leche por mes, Necochea puede”, para juntar el vital alimento para los niños más necesitados.
La columna completa se puede escuchare en el Spotify de Ecos Radio.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión