LLeva 90 años la Biblioteca Estrada
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Funciona en instalaciones del Colegio Nacional. Su primer presidente fue Sebastián de María. Se ubica en el aula magna del establecimiento educativo
Este año se conmemora el 90ª aniversario de la creación de la Biblioteca Popular José Manuel Estrada que, desde su creación, funciona en instalaciones del Colegio Nacional.
Cabe destacar que la formación de la biblioteca dentro del establecimiento fue los objetivos del Centro Cultural José Manuel Estrada que se formó en 1926 por inquietud de un grupo de profesores y personal del establecimiento y que obtuvo su personería jurídica un año más tarde.
Su primer presidente fue Sebastián de María, y tuvo como referentes de la época a Carlos Rolón, Carlos Bravo, Raúl Villegas, Ricardo Gold y Carmen D´Angelo, entre otros.
El acta Nº 1 de la entidad está fechada el 31 de marzo de 1926, posteriormente se redactaron sus estatutos, “se le impuso el nombre de José Manuel Estrada porque en esa fecha se conmemoraba un nuevo aniversario de la vida de este educador y decidieron homenajearlo”, explicó Ariel Gamboa, vicedirector del Instituto Superior del Profesorado Nº 163.
Para comprender la importancia de esta institución hay que considerar el contexto histórico, el Colegio Nacional se formó en 1921 en respuesta a las demandas de la sociedad de contar con una escuela secundaria y recién en la década del 40 se anexó la sección Comercial.
Por entonces, sólo se contaba con bibliotecas particulares y la de la Asociación de maestros, creada por impulso del docente Andrés Ferreyra creó la propia.
Desde el Centro Cultural José Manuel Estrada se organizaban las más diversas actividades culturales y sociales, como veladas, kermeses y bailes y se proyectaban películas en el Aula Magna del colegio.
Respuestas
Estos eventos vinieron a dar respuesta a las necesidades culturales de las sociedad de entonces, “de algún modo el centro cultural fue una especie de faro intelectual de la ciudad que en 1928 realizó la primera compra de volúmenes destinados a la biblioteca”, puntualizó Gamboa.
Luego de la restauración del frente del establecimiento educativo, la placa de bronce original se instaló en la galería de entrada y allí figura su nombre completo “Biblioteca Popular José Manuel Estrada”, subvencionado por el superior gobierno de la nación y el horario de atención.
Durante muchos años funcionó en una pequeña aula de la escuela y desde la década del 90 ocupa la que fuera el Aula Magna donde dispone de un amplio espacio para el público. Actualmente, cuenta con decenas de volúmenes que responden a las necesidades de todos los niveles y de las cinco carreras que se dictan en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 163.
Además, del material aportado por el Estado cuenta con un fondo de DVDs, películas y discos y diapositivas antiguas. Una mapoteca de 120 piezas, hemeroteca de revistas de divulgación científica y una importante sección de literatura infantil.
En los antiguos muebles se guardan colecciones incunables del siglo 19 y ejemplares de la Academia Nacional de las Letras y de la de Historia, anteriores a 1930 “así como un ejemplar de La Razón de mi vida” de 1952, libros valiosos que hacen a la historia de la biblioteca”, señaló Gamboa.
A partir de la década del 60 este lugar que alberga parte del acervo cultural de la ciudad comenzó a contar con bibliotecarias, las primeras en ocupar ese puesto fueron Marta Jensen y Ethel Di Fiore. También pasaron por la institución Nora Felizia; Liliana Ciganda e Ivonne Abrego, entre otras, mientras que hoy en día está a cargo de las bibliotecarias Patricia Burgos y Adriana Molina.