Biblioteca Sarmiento, un lugar de referencia en el barrio Puerto
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“El concepto de biblioteca lo tratamos de explotar al máximo en el sentido de no reducirlo sólo al préstamo de libros”, indicó Estela Borelli, presidenta de la institución
Biblioteca Popular Sarmiento es el nombre formal de la institución, a la que se le agregó “del barrio Puerto”, por los años que lleva trabajando y acompañando a la comunidad. Fue fundada en 1932 y estuvo dando vueltas por nuestra ciudad hasta hace diez años, que fue trasladada al lugar donde funciona actualmente. En este momento, ubicada en la calle 55 Nº 585 (casi 18), lleva la identidad del sector de la ciudad donde está, el barrio Puerto.
Historia
Durante mucho tiempo la biblioteca funcionó en lugares que les cedían o les daban en comodato. En el año 2009, hacen contacto con Marta Jensen, quien junto a otras personas ayudó a que todo lo que contenía la biblioteca (ejemplares, mesas, sillas) pudiera trasladarse a un lugar en la avenida 59 casi 14, que les había sido cedido por el Club Necopesca. Ahí estuvieron algunos años, hasta que pudieron gestionar un lote municipal, donde se encuentran actualmente. Este lote fue cedido en donación, lo que habilitó a la construcción de la sede.
Cuentan con un salón que montaron en lo que había de mampostería, con un sistema de construcción en seco, aunque la necesidad actual muestra que todavía les faltan las terminaciones. A pesar de tener los materiales, no tienen la mano de obra para concretar los trabajos, lo que lleva un costo económico que no poseen.
Socios
Se encuentran fortaleciendo la inscripción de socios, que ayudan a la construcción y revitalización de la biblioteca. Así, quienes aportan su colaboración mensual de $80, el valor de la cuota, brindan el dinero más estable que recibe la institución.
También cuentan con la colaboración del municipio, que otorga una asistencia económica con un subsidio, ya que se trata de una entidad de bien público y tiene su personería jurídica y están formalmente registrados. Eso permite solicitar y que les puedan otorgar ayuda financiera.
Por otro lado, Conabip, la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, una vez al año aporta un subsidio que mantiene el mismo monto hace dos años, que a pesar de estar desactualizado, suma a lo que son los recursos económicos para subsistir.
Hoy, lo que necesitan es aumentar la masa de socios para generar más dinero. Asimismo, valoran la solidaridad de la gente que se acerca y ofrece colaboración.
La prioridad hoy está puesta en la edificación. Quieren poder terminar lo que tiene en materiales, que sirve para finalizar el cielorraso y el piso. Pudieron comprar los recursos materiales pero no tienen para la colocación, que requiere a una persona que tenga el oficio.
Actividades
“El concepto de biblioteca lo tratamos de explotar al máximo en el sentido de no reducirlo sólo al préstamo de libros”, indicó Estela Borelli, presidenta de la institución. Lo que pretenden es que sea una referencia institucional del barrio, para los chicos sobre todo, aunque también para las mujeres, un sector al que apuntan con actividades. Vale destacar que también apuntan al vecino en general del barrio.
Cuentan con talleres de teatro para niños los días martes, y un taller de costura para mujeres y uno de mosaiquismo que comenzarán en abril.
El año pasado, contaron con taller de yoga infantil que este año están viendo cómo acomodarán los horarios
La intención es trabajar en contacto con otras instituciones, como el Neuropsiquiátrico, tratando de articular actividades.
Comunidad
Tratan de participar de todo lo que sucede a nivel comunitario en el barrio. En la semana de la memoria hubo un taller conmemorando el 24 de marzo.
Así, la biblioteca siempre fue y es un referente territorial para los vecinos como por ejemplo para llevar adelante reuniones del presupuesto participativo. Por esto, es la sede física de encuentros para que los vecinos puedan plantear sus inquietudes y siempre están atentos a estar presentes en la vida barrial y de la ciudad.
También trabajan con los niños del barrio, los que fueron invitados a presentaciones de escritores.
“Con mucho esfuerzo vamos cumpliendo con propósitos que tienen que ver con objetivos propios de la biblioteca y otros sociales y comunitarios”, indicó Borelli.
Adhesión al INTA
Otro de los temas a los que están abocados es al programa Frescura natural, lo que les generó un ingreso importante. La biblioteca adhirió al INTA a través del programa Pro Huerta hace bastante, y llevan adelante talleres en su sede, brindando el espacio “para que se apropie la gente”, sostuvo Borelli.
En cuanto a Frescura natural, lo llevan trabajando por cinco años, fortaleciendo los objetivos de armar un cordón hortícola en la ciudad, generando autonomía de productores locales. Se quiere fomentar en los vecinos el consumo de productos de la ciudad. Así, se pretende utilizar la propia producción de huerteros con una escala de producción importante.
Una vez por semana, la biblioteca realiza el empaquetado y comercialización de un bolsón de verdura, producida por horticultores locales, lo que les permite generar recursos propios.
El objetivo primordial es potenciar todo lo que haya en la ciudad y ser parte, para sumar puntos que hagan a la institución visible ante la sociedad.